EN PRIMERA PERSONA: Alejandra Rodríguez, referente de la juventud

Primer plano sonriente de Alejandra Rodríguez

Alejandra Rodríguez Gutiérrez, referente de la Juventud en el Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla

L. G. | El Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla ha creado la nueva figura de referente de la Juventud, vinculada también a la Comisión de trabajo de Jóvenes y Mayores del Consejo General. Alejandra Rodríguez Gutiérrez (Dos Hermanas, Sevilla, 1987) asume esa responsabilidad con muchas ganas de implicar de lleno a los jóvenes afiliados en la cultura institucional de la ONCE y con fuerza para vencer la primera barrera que encuentra, el conformismo la pasividad de los más jóvenes y el proteccionismo de muchos padres que, a su juicio, frenan todavía la autonomía de sus hijos.

“Tenemos que creernos que somos el presente y el futuro de la ONCE”

¿En qué consiste exactamente esta nueva función que se pone en marcha en este mandato?

El referente joven va a ser el interlocutor de los jóvenes afiliados con la intención de mejorar la implicación del colectivo de jóvenes afiliados en la ONCE. Los principales objetivos son conocer a la población joven afiliada, potenciar los lazos de cercanía con la institución, fomentar su sentido de pertenencia, escucharles, canalizar sus inquietudes, planificar actividades que fomenten su participación, fomentar su participación también en plataformas de juventud, compromiso con el plan ONCERCA, prioridad a los jóvenes afiliados recién llegados y velar porque se cumpla el programa electoral en materia de juventud.

¿Cuál es el encargo que le ha trasladado la vicepresidenta del Consejo General, Patricia Sanz, y la presidenta del Consejo Territorial, Isabel Viruet?

Quieren que me de a conocer a todos los jóvenes de Andalucía, Ceuta y Melilla, que sea el interlocutor más directo, que todas las sugerencias, quejas, dudas que me planteen las pueda trasladar al Consejo para hacer todo lo que se pueda dentro de nuestras posibilidades para llevar a la práctica sus inquietudes.

¿Y cómo explicar, cómo convencer, como implicar a los jóvenes en la cultura institucional de la ONCE?

Bueno, lo primero es darme a conocer para crear esos lazos. Tenemos que saber cuáles son sus gustos, sus inquietudes y necesidades para trabajar en ello. Pero lo primero conocernos y que sepan que estamos aquí para hacer entre todos más ONCE.

¿Qué actitud percibe en sus primeros contactos?

La verdad es que mucha gente ya cree en la Casa, ya la conoce, y lo que percibo es que necesitan saber que estamos ahí, que les seguimos, que nos interesamos por ellos. En todos los foros se dicen que los jóvenes no solo somos el presente sino el futuro. Y hay que creer en ello. Creer que de verdad somos el presente y el futuro de la ONCE.

 

“Me rebelo contra el proteccionismo”

La pasividad ¿es la principal barrera a la que se enfrenta?

Si. La pasividad es un elemento identificativo de la juventud de ahora con respecto a la sociedad, no solo con respecto a la ONCE, nuestra gente no es distinta respecto a los jóvenes que están fuera de la ONCE. Eso de los ciegos con los ciegos ya ha pasado. Hay que involucrarnos en todos los aspectos. Pero cuesta que la gente se involucre, se implique y participe. Pero creo que esa es una tónica general de la sociedad. Hay que darles un mayor aliciente y más protagonismo.

Hay mucho conformismo todavía.

Yo creo que sí. Por lo que veo sí.

Y eso ¿puede ser consecuencia de un exceso de proteccionismo por parte de los padres?

Si,  a mí, hoy en día me llega a indignar. Conozco casos en que el proteccionismo de los padres sobre pasa los límites, y eso más que ayudarlos, supone todo lo contrario, una indefensión ante la sociedad y esa autonomía por la que hemos luchado tanto se pierde con tanto proteccionismo. Y si, me rebelo contra el proteccionismo de los padres y familiares.

¿Ve a los jóvenes dispuestos a comprometer su tiempo libre en hacer más ONCE o en implicarse más en causas solidarias?

Yo creo que sí, y se necesita que se cuente mucho con ellos y se les dé cierta responsabilidad y protagonismo dentro de la Casa. Que realmente su voz se escuche, que puedan participar en todo, que hagamos equipo. Y que cada uno tenga su función y se sienta parte de un todo.

¿Cree que la juventud que vivieron sus padres fue más rebelde y más activista que la que están ustedes protagonizando ahora?

Sí y no. Ahora tenemos otras tecnologías, las redes sociales, eso mis padres no lo tuvieron, ahora tenemos más herramientas para ser más reivindicativos y hacernos escucharnos más.

Las redes sociales van a ser cómplices en esa tarea?

Mucho. Es una parte fundamental. Y espero que nos sirvan para movilizarnos y para implicarnos más en todo lo que la ONCE significa.

El ideal de un joven afiliado a la ONCE en la Andalucía de 2016 ¿pasa más por trabajar en la ONCE o conseguir un trabajo fuera de la ONCE?

Yo creo que por trabajar fuera, quizá piensan que esa autonomía por la que luchan que está más reconocida si está fuera de la Casa.

Pero la venta es una salida laboral muy digna para los jóvenes ¿o lo consideran algo ajeno a sus intereses y perspectivas de futuro.

Pienso que se ve como una salida digna, de hecho se tiene que ver así. Y el que no lo vea creo que se equivoca de Casa.

¿No ha tenido nunca la tentación de probar suerte como vendedora de la ONCE?

Si, de hecho, estuve a punto de hacer el curso de venta pero me seleccionaron para entrar en Peugeot justo cuando estaba esperando para entrar ya.

¿Ve alguna manera de reconstruir la brecha entre los jóvenes de este país y la política?

La verdad es que no. Me declaro apolítica y con lo que estamos viviendo aún más. Lo veo complicado, no imposible pero complicado, aunque votar hay que votar siempre. Si queremos reivindicarnos contra algo hay que votar.

Pesan muchos estigmas sobre la juventud todavía, ¿cuál es el tópico sobre la juventud que más le irrita?

El de la falta de experiencia. Como eres joven se sobre entiende que se tiene poca experiencia y eso condiciona mucho. Aunque es cierto que cada vez se nos dan más oportunidades, todavía vamos arrastrando ese estereotipo un poco.

Hija de afiliada y nieta de afiliado, aunque no conoció a su abuelo, lleva usted la sangre de la ONCE en sus venas. ¿Qué consejos le da su madre?

Es cierto que mi abuelo falleció antes de que yo naciera, pero el espíritu ONCE que embargaba a mi abuelo sigue estando presente hasta el día de hoy en casa. Mi madre siempre me aconseja que hay que empezar desde abajo, que el camino se demuestra andando y con humildad siempre.

¿Nunca le condicionó su discapacidad visual para sonreírle a la vida?

Nunca,  jamás, de hecho, a modo de anécdota, mi abuela por parte de madre cuando empecé a operarme a los 10 años, ella venía y la escuchaba llorar yo me decía; “Bueno, ¿qué me está, velando?, ¿no sé qué me pasa?”. Y escuché a mi madre decir que a quien viniera a llorar a su hija no iba a tener la puerta abierta porque su hija es la primera que sonríe y no tiene por qué no sonreír. A los problemas soluciones. El apoyo y la naturalidad a mi problema visual por parte de mi familia ha sido vital para no dejar de sonreír nunca.

 

Alejandra Rodriguez en once respuestas

Otro primer plano de Alejandra en un jardín

Alejandra Rodríguez Gutiérrez feliz con su nueva responsabilidad para conseguir la movilización de los más jóvenes en torno a la ONCE

“Me encanta Coraluna

 

¿Se imagina una hora sin Whatsapp?

No –carcajada-. No me lo me imagino la verdad. Forma parte ya de nuestra vida casi.

¿Qué llevaría peor una hora sin Facebook o una sin Twitter?

Sin Facebook. Personalmente la uso más, soy más fan de Facebook que de Twitter.

¿Sufre mucho con el Betis?

No me queda otra, pero la verdad es que no sufro mucho con el fútbol, no.

¿Cuál fue el último concierto al que acudió?

Al de Manuel Lombo en Dos Hermanas.

¿Un cantante por el que pierda el norte?

No soy fanática de nadie, pero me gusta mucho Coraluna, me encanta. Es verdad.

¿Se imagina un verano sin coquinas?

No, ni Huelva sin coquinas –se ríe-.

Ser Piscis ¿marca mucho?

Creo que sí, o por lo menos en mi casa. Los cuatro somos Piscis –mis padres, mi hermano y yo-, pero yo soy un clon de mi madre. Somos extremadamente responsables y nos preocupamos por todo mucho más de la cuenta, somos muy alegres y divertidos, maduros. Los Piscis saben encontrar el camino adecuado para cada una de las decisiones que se presentan en su vida. Eso dice el Horóscopo y es verdad.

Me dicen que es de lágrima fácil. ¿Cuándo fue la última vez que se emocionó de verdad?

Pudo ser la semana pasada en Málaga, no hace mucho. Yo lloro por acompañar. Una mujer mayor nos pidió dinero a mi me dio mucha pena y ya está.

Dígame, ¿cuál es la clave del éxito de su tarta de galletas?

-Risas-. Me gusta mucho la cocina y en concreto la repostería, pero lo que más me gusta es que los que la prueban me den su beneplácito jajaja  y que me digan que está buena porque lo hago para que la gente me alardee de lo buena que está.

Trabajar en una compañía de coches y no poder conducir ¿frustra mucho?

No me frustra trabajar en la automoción – llevo desde los 17 años trabajando en la automoción-, lo que me “frustra” es no poder conducir sí.

¿Y cuál es el secreto para mantener a la familia unida como una piña?

La base nos viene desde la cuna, como eso lo hemos “mamao”, no tengo otra cosa más importante que mis padres o mi hermano. No me imagino una vida feliz sin ellos, son muchos valores los que nos han inculcado mis padres desde el respeto, el cariño, la responsabilidad, el valor de la palabra… Vamos, que soy lo que soy y tengo lo que tengo gracias a ellos. Y mi hermano claro  es mi otra mitad.