I Campus de Arte, la historia en tus manos

  • Alumnos de Secundaria y Bachillerato de cinco Autonomías se adentran en el mundo de la cultura clásica con talleres prácticos y visitas accesibles en Sevilla
Los participantes ubicados alrededor del altar mayor de la catedral

Foto de grupo en el Altar Mayor de la Catedral de Sevilla, una de las visitas que más disfrutaron

Un grupo de diez jóvenes ciegos o con discapacidad visual grave procedentes de cinco comunidades autónomas, alumnos de Secundaria y Bachillerato, participaron del 5 al 8 del pasado mes de julio en el I Campus de Arte accesible que organiza la ONCE en España. Una experiencia que les permitió tocar la historia con las manos y conocer la cultura clásica de una forma directa y accesible.

Los alumnos escuchando la conferencia

Conferencia inaugural a cargo de Manuel Cruzado que habló sobre el valor de la escultura

El Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Sevilla fue el centro de operaciones de este Campus de Arte que se ha organizado por primera vez en España después del éxito alcanzado el año pasado con el Campus Científico, desarrollado también en Sevilla. En esta ocasión, los responsables de Educación de la ONCE a nivel nacional han querido eliminar las barreras existentes en el conocimiento de la historia a través de talleres prácticos con el fin de desarrollar la capacidad artística de los chavales.

Los alumnos con las manos en la arcilla

El taller de arcilla fue uno de los que más éxito tuvo entre los participiantes

Bajo el título ‘Tocando la Historia, el arte en tus manos’, los alumnos participantes, de 4º de Secundaria y Bachillerato, procedentes de Canarias, Castilla La Mancha, Cataluña, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana, algunos de ellos con la Selectividad recién aprobada y con buena nota, pudieron realizar talleres prácticos de plástica, sociales, arte, historia y cultura clásica, impartidos por los profesionales especialistas de Plástica los Centros de Recursos Educativos de la ONCE en Sevilla, Alicante, Pontevedra y Madrid, Ana Cansino, Mariano Cantón, Lucía Casalderrey y María Molina, respectivamente.

Un alumno tocando el rostro de una figura

En el Museo Arqueológico de Sevilla los alumnos pudieron tocar las figuras más destacadas de la Andalucía griega y romana

Entre otros, realizaron talleres de modelado en el que construyeron un vaso campaniforme en arcilla siguiendo el modelo prehistórico, y una lucerna romana; uno de talla de esculturas usando como materia prima pastillas de jabón; y otro en el que reprodujeron un mosaico adaptado inspirado en la Casa de los Pájaros de Itálica.

Los alumnos tocando el cuerpo de una escultura

Otra de las esculturas del Museo Arquelógico que tocaron los participantes

Entre taller y taller, los participantes y sus profesores realizaron visitas adaptadas al Museo Arqueológico de Sevilla, la catedral –el segundo templo más grande de la Cristiandad después de San Pedro de Roma, sede del Vaticano- y el Conjunto Arqueológico de Itálica, además de una ruta turística por la capital andaluza, en vísperas por cierto de la frustrada visita del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, a la capital andaluza.

“Nuestros ojos han sido las manos”

“Queríamos eliminar barreras en el conocimiento de la historia a través del arte”, explica Mariano Cantón, especialista de Plástica del CRE de Alicante. A su juicio, la historia se aprende mejor y se quiere más si es más accesible. “La mayor barrera que se encuentran los alumnos es que no tienen acceso a tocar lo que estudian en la teoría y eso aquí no ha sucedido en las visitas que hemos hecho, ha sido una experiencia muy interesante porque han ampliado conocimientos y han ganado sensibilización con el arte”, resume.

Unas manos perciben la silueta de unas huellas griegas

Un alumno viendo una descripción de la antigua Roma

Jordi Cardus, que ha terminado este curso 2º de Bachillerato en Barcelona y quiere estudiar Trabajo Social, ciego total, considera que ha sido un Campus muy innovador. “Lo que más me ha sorprendido es que ha sido todo muy accesible, nuestros ojos han sido totalmente las manos, y eso no es usual, ha estado muy bien. Ojalá tomen ejemplo porque desgraciadamente hay pocos que piensan en la accesibilidad y lo hagan de forma correcta”.

Las manos de los alumnos recorren la maqueta

Una de las maquetas del Museo Arqueológico de Sevilla

Carolina Gómez, que comienza este año 2º de Bachillerato en Madrid, nunca había tenido un acercamiento al arte como en este Campus porque su Bachiller es de Humanidades. “Mi percepción ha cambiado, antes veía el arte como algo aparte de mi y ahora lo percibo como algo que puedes sentir no solo con la vista”, afirma.

Una profesora guía las manos de un alumno para que vea los restos arqueológicos de Itálica

Visita al Conjunto Arqueológico de Itálica

Como sus compañeros, Carolina piensa que hay que cambiar todavía muchos estigmas que dificultan el acceso de las personas ciegas a la cultura y al arte. Todos coinciden en que una de las visitas que más les impactó fue la catedral, porque les permitieron conocer al detalle la riqueza ornamental de su altar mayor, una de las joyas del patrimonio andaluz.

Unas manos trabajando sobre uno de los mosaicos que se hicieron en el taller

Taller de mosaicos en el Campus de Arte

Jesús Rodenas, que va a cursar ahora 1º de Bachillerato en Albacete, ciego total, y tiene claro que lo suyo es el Periodismo y, en concreto, la radio. “Yo me he sentido protagonista aprendiendo la cultura porque no ocurre habitualmente que te dejen tocar en los museos”, afirma. De todos los talleres, el que más le gustó –reconoce-  fue el de barro. “Yo repetiría esta experiencia y animo a la gente a que se apunte otro verano”, dice.

Los alumnos escribiendo con sus máquinas braille la evaluación del Campus

Lo último que hicieron los alumnos antes de regresar a sus casos fue dejar escrita su evaluación del Campus