DEPORTES: Algeciras triunfa en pesca para ciegos desde embarcación fondeada

  • El VII Campeonato andaluz concentró en el Club Náutico “El Saladillo” de Algeciras a 45 pescadores procedentes de Cádiz, Sevilla, Málaga y Granada
El "Saint Denis", de Granada, fue uno de los barcos participantes en la manga de pesca

El “Saint Denis”, de Granada, fue uno de los barcos participantes en la manga de pesca y desde el que pescó el director provincial de la ONCE, Alberto Morillas

La Federación Andaluza de Deportes para Ciegos (FADEC) celebró el séptimo Campeonato de Pesca Deportiva desde Embarcación Fondeada para ciegos y deficientes visuales que se desarrolló el pasado 11 de julio. Tras una manga de pesca de cinco horas entre las puntas de San García y El Fraile, el encuentro se saldó con victoria para los locales algecireños, que demostraron pericia y experiencia en las aguas de la bahía.

Los participantes procedían de las provincias de Cádiz, Málaga, Sevilla y Granada. La espectacular competición se realizó por la modalidad individual con una caña o chambel por persona sobre un total de 15 embarcaciones en las que iban a bordo un equipo de tres pescadores, un guía -en el caso de ser ciego total- y un patrón. El certamen acogió a todos los deportistas con  la licencia de la Federación Andaluza de Deportes para Ciegos (FADEC) y la de pesca marítima de recreo de la Junta de Andalucía, ambas en vigor.

La jornada de pesca arrancó al alba

La jornada de pesca arrancó al alba

Salieron a las siete de la mañana del muelle y estuvieron pescando desde las ocho hasta la una del medio día. La llegada a puerto ocurrió sobre las dos de la tarde, seguida del pesaje de las piezas y la entrega de trofeos tanto al mayor rancho como a la mayor captura.

Los pescadores prepararon los aparejos de pesca una vez salieron de puerto

Los pescadores prepararon los aparejos de pesca una vez salieron de puerto

Al primer toque de bocina, los pescadores salieron del muelle en muy diversas direcciones. A las ocho de la mañana lanzaron los sedales al mar después de haber fondeado sus embarcaciones. Según uno de los participantes: “para este tipo de pesca es imprescindible conocer marcas de pesca. Aquellos puntos que suelen ser efectivos. Una vez localizados, es importante el fondeo en sí. Debemos pensar que sobre un fondo de 40 o 50 metros, incluso más, hay que largar bastante cabo para que el fondeo agarre.”

Pescadores a bordo del barco “Crisálida”, de Algeciras

Pescadores a bordo del barco “Crisálida”, de Algeciras

La manga de pesca se desarrolló con normalidad y durante el encuentro se pudo observar una total implicación de los participantes en su tarea. De todos los competidores, 22 de ellos eran ciegos totales y pescaron con la ayuda de un guía que no intervino en la pesca. Los pescadores debían ir provistos de su aparejo y su correspondiente carnada, así como de un máximo de tres anzuelos por caña. Los guías se encargaban de insertar el cebo en los ganchos y ayudar al afiliado a realizar el lance para evitar que el sedal pudiera enredarse o causar alguna herida en los otros ocupantes de la embarcación. No obstante, la pericia de los participantes hizo que los guías no tuvieran mucho trabajo durante la jornada.

Algunos participantes finalizando la jornada de pesca antes de la vuelta a puerto

Algunos participantes finalizando la jornada de pesca antes de la vuelta a puerto

A la vuelta a tierra, en torno a las dos de la tarde, se procedió a la entrega de trofeos en el Club Náutico “El Saladillo”. El barco Vilacai de Algeciras, formado por Manuel Delgado, Antonio Domínguez, Juan Antonio Álvarez y Luis García (guía de equipo) recogió el primer premio. La segunda posición fue para el barco Estela (también de Algeciras), compuesto por Jesús Delgado, Juan José Vela, Alfonso Párraga y el guía Rubén María Chavero. Por último, el título a la pieza mayor, de 910 gramos, fue para Manuel Delgado, integrante de la embarcación campeona.

En plena manga de pesca

En plena manga de pesca

Ya en tierra, los pescadores describieron la aventura como “irrepetible” y a todos sorprendió el modo de superar sus propias limitaciones en un entorno hostil como el de la bahía de Algeciras. “Apenas he necesitado ayuda” reconocía Alberto Morillas, director de la ONCE de Granada y pescador a bordo de una de las embarcaciones. “Para pescar no hace falta ver, -dicen- solo sentirlo”.