FIRMA INVITADA: Javier García-Villoslada, presidente autonómico de Cruz Roja

Javier García-Villoslada Quintanilla, presidente Autonómico de Cruz Roja Española Andalucía

Javier García-Villoslada Quintanilla, presidente Autonómico de Cruz Roja Española Andalucía

El Tercer Sector de Acción Social está integrado por aquellas organizaciones sin ánimo de lucro que, sin perder su función de denuncia, reivindicación y sensibilización, son prestadoras de servicios sociales, en colaboración con las Administraciones Públicas, pero sin que éstas pierdan ni deleguen su titularidad y responsabilidad sobre dichos servicios. Son organizaciones que realizan actividades y servicios de interés general, para evitar que colectivos de la sociedad queden al margen de unos niveles mínimos de bienestar social.

La importancia cualitativa y cuantitativa del Tercer Sector Social en España es cada vez mayor. Sus números, en constante aumento, son realmente espectaculares: más de 29.000 entidades; 500.000 profesionales; un 2,5 por ciento del empleo; aproximadamente 900.000 voluntarios… Sin contar el número de socios que es muy superior al de las cifras anteriores. La Organización en que me integro, y a la que pertenezco, como voluntario, desde hace treinta años, Cruz Roja Española, cuenta en España con 1.200.000 socios/as, 220.000 voluntarios/as y, aproximadamente, 10.500 técnicos/as.

En Andalucía integran Cruz Roja 120.000 socios/as, 33.000 voluntarios/as y, aproximadamente, 1.000 técnicos.

Recientemente se ha creado en nuestro país la Plataforma del Tercer Sector, Organización sin ánimo de lucro, fundada por las siguientes entidades: Plataforma de ONG de Acción Social (POAS), la Plataforma del Voluntariado de España, Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español, Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI); y las tres entidades singulares: Cruz Roja Española, Cáritas y la ONCE.

En Andalucía dicho papel lo realiza la Mesa del Tercer Sector, formada por las mismas entidades que constituyen la citada Plataforma Nacional, que tienen el carácter de fundadoras, a las que se han sumado LAR y la Asociación de Fundaciones de Andalucía.

Causa cierta perplejidad comprobar que más allá de la aparente toma en consideración de las posturas y propuestas de las Organizaciones que integran el Tercer Sector Social, los hechos demuestran que dicha consideración deja mucho que desear, y que es más teórica que real, pudiendo ponerse múltiples ejemplos demostrativos de esto que manifiesto

Sin embargo, empiezan a existir síntomas esperanzadores de que algo comienza a moverse en la buena dirección, que no es otra que el tener cada vez más en cuenta a unas Organizaciones o Entidades integradas en el Tercer Sector Social que trabajan en beneficio de la población en general, pero, sobre todo, de los más vulnerables, en tareas de prevención, diplomacia humanitaria y ayuda directa. Esperemos que esa buena dirección se confirme con hechos que avalen esta impresión.