PRIMERA PERSONA: Esther Osorio, atleta de fondo y corredora popular de la FADEC

IMG_0934«Pido más igualdad en el deporte popular»

Nacho Martín | En vísperas del Día Internacional de la Mujer, conmemorado por la ONCE con una edición especial de cupones para el próximo sorteo del 8 de marzo, cabe esperar que se le ha ganado mucho terreno a la desigualdad, sin embargo, casos como el de la atleta Esther Osorio demuestran que la lucha por los derechos de la mujer es una carrera de fondo con la línea de meta todavía desdibujada. Bajo el lema “la igualdad beneficia a todos”, la Organización asume el papel de portavoz de los derechos femeninos, aún con más empeño cuando las injusticias se ciernen sobre las mujeres con algún grado de discapacidad, que en Andalucía rozan los 265.000 casos según datos de la Consejería de Igualdad de la Junta.

Esther Osorio (Granada, 1967) es una de ellas. Esta atleta nacida Granada, corredora de fondo de la Federación Andaluza de Deportes para Ciegos (FADEC), lleva años dedicando su vida al deporte a pesar de tener una deficiencia visual del 78%. Se ha valido de sus propios esfuerzos para alzar la voz y reivindicar el reconocimiento de las discapacitadas ante la imposibilidad de participar en la mayoría de las competiciones públicas, populares y oficiales que se celebran en Andalucía.

Pregunta: ¿Cuándo surgió su pasión por el deporte? ¿Qué le aporta?

Respuesta: Desde siempre. Siempre que tuve ocasión. En el colegio competía en el equipo de baloncesto. Al principio era un juego entre amigos y de sentirte importante como miembro de un equipo. Aprendeí a gestionar emociones de victoria y derrota. Lo deje forzosamente cuando me detectaron el problema de visión en la adolescencia.

P: ¿Y cuándo comenzó a practicarlo de manera más profesional?

R: No me dedico a la práctica deportiva a nivel profesional, ni conozco ninguna mujer de mi entorno que lo haga. En las carreras populares suele haber recompensa económica simbólica a las tres primeras de la general y no hay para el resto de categorías. Yo practico el deporte popular, que a mi entender, es el deporte real, el que se practica por ocio, por afición en nuestros barrios, pueblos o ciudades. Participar y competir le añade un plus de motivación y de empoderamiento, sobre todo a las mujeres y especialmente a las mujeres con discapacidad. Las mujeres que practicamos deporte popular somos plenamente conscientes que este no es ni será nuestro momento, pero sí sabemos que estamos cambiando las normas y las estructuras para que nuestras hijas, si quieren, puedan tener la oportunidad de llegar a practicarlo en igualdad de condiciones que nuestros hijos.

P: ¿Cuál es su especialidad dentro del mundo del atletismo?

R: 10.000 metros y media maratón.

P: ¿Cómo ha afectado su discapacidad visual a la práctica de deporte profesional?

R: En mi caso, desde que se manifestó en la adolescencia mi pérdida de visión, me recomendaron no hacer deporte ni esfuerzos y llevar una vida lo más  tranquila posible. Por aquel entonces, yo jugaba al baloncesto y era buena, según decían. Me encantaba, disfrutaba en cada partido, en cada entrenamiento, pero mis padres, en su afán por protegerme, mandaron un informe médico al colegio y sin mas explicaciones salí del equipo y allí finalizo mi carrera deportiva. Lo curioso es que con el paso del tiempo he podido comprobar que no existen estudios científicos ni base alguna que sostengan, ni ahora ni entonces, las recomendaciones de aquellos expertos, sin embargo sí podemos ver que perdura la misma idea paternalista que impide a muchos niños y niñas con discapacidad practicar deporte en sus escuelas, barrios o ciudades.

P: ¿Qué provocó su pérdida de visión?

R: Una enfermedad congénita y degenerativa. Se manifestó en la adolescencia y años más tarde se agravó y me impidió continuar mi carrera profesional como enfermera.

P: ¿Dónde y cómo se prepara para las pruebas a las que se inscribe?

R: Entreno en un parque que hay cerca de mi casa y lo hago cuando hay alguien de mi club Jaén Alcazaba Clima que, de forma voluntaria, puede acompañarme.

P: ¿Tiene algún entrenador personal o guía que le ayude durante los entrenamientos y las carreras?

R: No, solo tengo el apoyo de mi familia y mi club, el Jaen Alcazaba Clima.

«He llegado a inscribirme como hombre para poder participar en algunas carreras»

P: ¿Posee alguna referencia femenina dentro o fuera del entorno deportivo?

R: Por supuesto. Tengo muchos referentes, pero especialmente sigo a Kathrine Switzer que, en el año 67,  fue la primera mujer que corrió una maratón en la ciudad de Boston. Y lo hizo como yo he tenido que hacerlo en la actualidad más de 45 años después: inscribiéndome como hombre. A ella los jueces intentaron detenerla, pero sus compañeros corredores la escoltaron hasta la meta. A mi nadie ha intentado detenerme en una carrera popular, pero sí he oído protestas cuando he subido y compartido el  pódium con hombres porque es la única solución que he encontrado para correr en algunas carreras populares en la categoría discapacidad. Hace casi 50 años, las razones que Katherin Switzer tuvo que oir para no correr eran que el deporte podía dañar su útero y su posibilidad de ser madre. En mi caso, cuando demando participar en la categoría femenina de discapacidad, nadie me dice algo así simplemente me dicen “no se puede hacer”, “nunca se ha hecho así”.

P: Ha presentado varias quejas y reclamaciones sobre deporte y género, ¿qué resultados percibe que han tenido a día de hoy?

R: He presentado varias cartas al defensor de pueblo y me ha respondido muy cordialmente pero, si ves las normativas de la mayoría de carreras populares de Andalucía, observarás que nada ha cambiado. Siguen sin recoger la categoría femenina de discapacidad en su mayoría.

P: A pesar de toda la normativa existente, ¿hace lo suficiente la Junta de Andalucía para garantizar la igualdad en el deporte?

R: No. Tenemos magnificas leyes como la Ley para la Promoción de Igualdad de Género de Andalucía de 14 de noviembre de 2007, en el Capítulo VI “Participación social, política y económica” en concreto en el artículo 56 en el punto 2 donde recoge que “las Administraciones publicas favorecerán la efectiva apertura de las disciplinas deportivas a las mujeres impulsando su participación en los diferentes niveles y ámbitos del deporte”.

También en la Ley 6/1986 14 de diciembre Ley del Deporte de Andalucía en su parte primera en la exposición de motivos recoge en su párrafo 10: “Mención especial recoge el concepto de deporte como derecho de todo ciudadano a conocerlo y practicarlo de manera libre y voluntaria en condiciones de igualdad y sin discriminación alguna, valorando su inestimable contribución al desarrollo integral de la persona y su consideración como factor indispensable para la integración de los discapacitados en la sociedad, …”

En el II Plan Andaluz de Discapacidad 2011-2013. Una de las Estrategias de acción es “La mejora de acceso al deporte”. El objetivo nº2 que desarrolla esta estrategia es fomentar la práctica deportiva en las personas con discapacidad. Y, por supuesto, la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad.

Pero en la mayoría de pruebas oficiales, financiadas con fondos públicos, no se reconoce la categoría de personas con discapacidad y menos la de mujeres. Creo que no es una cuestión económica, creo que es una cuestión de voluntad política.

«No se reconoce la categoría de mujeres discapacitadas en el deporte popular»

P: ¿Por qué cree que no se le da la misma importancia al deporte femenino que al masculino?

R: El deporte, como juego de competición, requiere fortaleza física y emocional, rivalidad y algo de egoísmo y agresividad, y esos valores son tradicionalmente masculinos. La feminidad es cariño, ternura, generosidad y entrega. Muchas de las niñas y mujeres con discapacidad se ven identificadas con esos valores, pero no todas. El deporte femenino no vende.

P: Sabemos que ha tenido experiencias deportivas en otros países, ¿qué tienen de diferente con respecto a España?

R: Lo que más me llama la atención es la gran participación de mujeres de todas las edades es mucho mayor que en nuestro país.

P: ¿Cree que existe falta de concienciación en la sociedad sobre la importancia de facilitar la vida a los discapacitados?

R: La discapacidad siempre ha estado relacionada con la enfermedad, del mismo modo que el deporte ha estado relacionado con la salud. Facilitar y permitir la práctica deportiva en las personas con discapacidad va hacer que seamos personas sanas con diferentes capacidades de pero sanas y seguro que mas felices. Queda mucho por hacer para permitir que las personas con discapacidad y, sobre todo las niñas y las mujeres, tengan una práctica deportiva normalizada. Eso requiere de esfuerzo y mucha voluntad política desde las organizaciones de la discapacidad y desde las administraciones.

Dice Katherin Switze que cuando en la maratón de maratón de Boston en 1967 intentaron detenerla y no lo consiguieron, le cambio la vida. Yo estoy segura de que potenciar, visibilizar, normalizar el deporte en las mujeres y las niñas con discapacidad en las escuelas, las familias y en las carreras populares de las ciudades va a cambiar la vida de muchas de muchas de nosotras. Ya lo esta haciendo, y estoy segura que hará a muchas más, un poco más felices.

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