EN PRIMER PERSONA: Aina Fernández, estudiante de Estudios Árabes e Islámicos

“El mundo musulmán es el gran incomprendido de la historia”

Aina Fernández en la puerta de su Facultad junto a su inseparable perro guía de color negro

Aina Fernández en la puerta de su Facultad

A. Rodríguez | Sevilla

Así de contundente se muestra Aina Fernández (Chiclana, Cádiz), estudiante ciega de lengua árabe y religión en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz. A sus 21 años, Aina ha preferido sumergirse en la cultura árabe, tan compleja como fascinante, para analizar a autores clásicos de su literatura como Averroes o Ibn Arabi, pasajes por la historia de una civilización milenaria.

Aina, que posee un nivel alto de inglés y chapurrea el alemán, es de las primeras personas ciegas que se han matriculado en esta carrera en España y la única que ha alcanzado, de momento, el tercer curso. Ahora se está especializando en religión, lo que la obliga a estar vigilante a toda la actualidad del mundo musulmán.

– ¿Por qué estudios Árabes e Islámicos?

– Cuando era niña me encantaba la sonoridad del dialecto marroquí. En el colegio, mi curiosidad fue en aumento hasta que se transformó en deseo hacia todo lo relacionado con la cultura musulmana. Me agradaba el hecho de que hubieran vivido en nuestra tierra a lo largo de siete siglos. Así que contacté con españoles convertidos al Islam para que me dieran información.

– Entonces ¿cuándo experimentó su primer contacto con la lengua árabe?

– Antes de terminar la ESO, conseguí que un chico español de ascendencia marroquí, estudiante en la Universidad de Cádiz, me iniciara en la lengua árabe. Jamás pensé que escribiría mis primeras palabras. El chico me facilitó un Corán editado en braille desde Francia. Fue una experiencia emocionante.

– La lengua árabe, como tal, ¿tiene futuro? ¿Por qué prefirió el árabe frente a una filología inglesa o alemana, en principio más próxima a nuestra cultura?

– Muchas empresas españolas están demandando cada vez más traductores de árabe debido a sus crecientes inversiones en Oriente Medio. En cualquier caso, poseo un nivel alto de inglés, idioma que empecé a estudiar desde los cuatro años. También chapurreo el alemán. Pero sé que el chino es la lengua con más futuro.

– ¿Es el gran incomprendido de la historia de las civilizaciones?

– Sí, incluso más incomprendido que la cultura judía. El mundo musulmán es absolutamente diferente a la cultura de Occidente. Quizás por ello no se entiende su simbología. Por ejemplo, un día, antes de que estallase la Guerra de Irak, Sadam Hussein se paseó a caballo por las calles de su ciudad para exponerse ante su pueblo. Algunos medios europeos señalaron este hecho como un gesto de prepotencia y descalificaron duramente al dictador. Pero lo que esas voces no sabían es que marchar a caballo en el mundo árabe es símbolo de protección. También es cierto que los árabes residentes en España, los jeques en especial, alimentan esa mala imagen tomando las malas costumbres de Occidente: beber alcohol, fumar, fiestas…

“Hay que trabajar más las relaciones con Marruecos”

– ¿Cuál es la posición de El Corán frente a la decapitación de dos periodistas norteamericanos o sobre los atentados tan horribles que se han perpetrado en su nombre?

– El Corán ofrece muchas interpretaciones. Pero nada dice de matar a nadie. El problema es que recoge infinidad de palabras polisémicas e incluso contrapuestas. Por ejemplo, el término ‘báraba’ significa tanto golpear como hacer el amor. La tan denostada y mal usada palabra ´Yihad’, según el Islam, se divide en yihad pequeño, lo que el fiel hace para mantener su fe; y gran yihad, que se refiere a expandir el islam por el mundo, el posible homónimo de la evangelización cristiana. Esas ejecuciones no tienen interpretación alguna. Son puro sadismo.

– Andalucía comparte frontera con Marruecos pero vive de espaldas al Magreb. ¿Qué cambiaría de esa relación?

– La administración central y autonómica deben trabajar mucho más por las relaciones bilaterales con Marruecos. Hay detrás intereses de conveniencia: España permite que los barcos marroquíes faenen en sus costas pero a cambio obliga al Estado marroquí a que nos compren tomates y percebes.

– La cultura árabe ha tenido una influencia enorme sobre la historia de España ¿Cómo valora este hecho?

– La cultura árabe del Al- Andalus era mucho más avanzada que la de hoy: practicaban una economía muy desarrollada para su tiempo y socialmente entendían la diversidad. Además, nos dejaron un enorme legado cultural, como la costumbre de bañarnos – los cristianos no lo hacían -, y un sinfín de palabras coloquiales. Tras la caída de sus últimas colonias, los árabes se aislaron del mundo mientras Europa avanzaba a pasos agigantados. Quizás esa sea la causa de su exacerbado tradicionalismo.

– Ya en la recta final de sus estudios, dígame por favor tres o cuatro claves para entender la cultura árabe.

– Los musulmanes no conciben una vida sin religión. El ateísmo es impensable, ante eso, es preferible decir que eres cristiano. Las mujeres no portan el velo por imposición, sólo que está bien visto socialmente y obedece a un canon de moda. Sin embargo, las mujeres no pueden excederse en algunas prácticas: ven muy mal que fumen en público y no pueden ir vestidas con mangas cortas.

– ¿Cómo le ha condicionado su deficiencia visual en sus estudios?

– El ordenador es mi herramienta inseparable. En la facultad tienen que pasarme los exámenes en formato Word. La ONCE me ha ayudado muchísimo. El único escollo fue el acceder a material árabe en braille, problema que se resolvió gracias al profesor que me daba clases.

– ¿Conoce la realidad de las personas con discapacidad en el mundo árabe?

– Viven una situación realmente delicada. Las personas con discapacidad son totalmente dependientes de su familia. No salen a la calle porque, bajo la creencia de que son un castigo divino, los ven como una monstruosidad de puertas para afuera. Existen asociaciones locales, pero a penas hacen nada por falta de recursos.

– ¿Qué querría hacer cuando termine?

– Empezar la carrera de Fisioterapia.

– ¿Alguna vez se ha planteado la posibilidad de convertirse al Islam?

– Se puede decir he sido musulmán durante un tiempo. Al poco de cumplir la mayoría de edad, asistí  a la boda de mi profesor de ascendencia árabe quien contrajo matrimonio en su piso de Chiclana. Allí mismo me convertí al Islam en un acto fugaz. Pero me retracté hace poco porque encontré otro tipo de creencias más cercanas a lo cotidiano del ser humano.