EN PRIMERA PERSONA: Miguel Ternero, decano del Colegio de Químicos de Sevilla

Miguel Ternero Rodríguez

“Soy un completo enamorado de la Química”

Carmen Berro | Sevilla

Miguel Ternero Rodríguez (Marchena, 1953), Catedrático de Química Analítica, ha sido elegido decano del Colegio de Químicos de Sevilla. Afiliado a la ONCE desde el año 2001 debido a la retinosis pigmentaria que padece, afirma sentirse halagado por optar a este nuevo cargo a pesar de sus limitaciones y asegura que velará por los intereses de los más jóvenes en su camino hacia la búsqueda de empleo.

¿Por qué decidió estudiar Química? ¿Hubo alguien que le animara a hacerlo?

Estudié mis últimos años de bachillerato en el Colegio San Francisco de Paula de Sevilla, y allí tuve un profesor, Don Luis Rey, que me inspiró muchísimo en este campo. Además en el colegio había laboratorios y salas muy preparadas y fue allí donde desarrollé realmente mi vocación.

¿Cuál es su especialización? ¿A qué está dedicado?

Soy Catedrático en Química Analítica, que trata fundamentalmente del análisis de las sustancias, la composición química de la materia: de los alimentos, el agua, etc. Y en concreto, dedico mi investigación desde hace más de veinte años, al agua y al medio ambiente.

Respecto al agua realizamos estudios donde analizamos sus componentes, los agentes contaminantes, la utilidad… y respecto a la atmósfera, estudiamos las partículas que la conforman, lo que respiramos. La atmósfera está compuesta por partículas de dos tipos, unas más gruesas, para las cuales tenemos instrumentos para retenerlas y otras más finas, que penetran en el tracto respiratorio y que son nocivas para nuestro organismo, ya que pueden poseer elementos que llegan a ser tóxicos.

El objetivo de estos estudios es ofrecerles información a los distintos organismos, como la Junta de Andalucía o la Consejería de Medio Ambiente, entre otros, para que actúen en consecuencia y valoren la calidad de estos agentes medioambientales.

¿Qué podría destacar de su carrera?

He sido decano de la Facultad de Química durante ocho años y quizás sea una de las cosas de las que más orgulloso me siento. Me permitió poner en marcha ideas y proyectos importantes. Siempre he luchado mucho por el tema profesional y conseguí poner en marcha el sistema de prácticas en empresas. Además me esforcé mucho porque la facultad conectara con las empresas y la sociedad, ya que siempre se le ha criticado por encerrarse en sí misma. Creo que le di una apertura que antes no tenía y me siento muy satisfecho por ello.

¿Cómo le ha afectado y le afecta en su profesión, su problema de visión?

Yo lo que tengo es una Retinosis Pigmentaria, que es una enfermedad genética. Se me empezó a manifestar hace unos 25 años, pero podía llevar una vida prácticamente normal, aunque con los típicos problemas como la ceguera nocturna, la adaptación… A los 50 decidí dejar el cargo que tenía como decano de la facultad, porque coincidió con un brote muy fuerte de la enfermedad,  llevaba ya 8 años en el puesto y considero que es buena la renovación.

Por seguridad mía y de los demás, ya no enseño en los laboratorios. Dejé tambien la enseñanza en las grandes aulas  y enfoqué mi trabajo hacia las cosas que sí podía hacer. Ahora estoy centrado en la dirección del Colegio, en dirigir trabajos de fin de máster y de grado, en tesis y en dar clase sólo a grupos reducidos.

La Universidad ha funcionado muy bien adaptando mi puesto de trabajo y coordinándose con la ONCE, que ha supuesto una ayuda fundamental para mí. He recibido un apoyo total y mi despacho está absolutamente adaptado: las luces, las persianas, lupas y otras ayudas tecnicas, etc. Además del apoyo de mis compañeros y de mi familia, con los que puedo contar siempre.

¿Cómo se siente tras haber sido elegido ahora, Decano del Colegio de Químicos?

A estas alturas ya no pensaba que volvería a ocupar ningún cargo, pero me siento muy contento de que mis compañeros hayan pensado en mí para desarrollar esta labor, teniendo en cuenta mis limitaciones.

Me lo pensé mucho porque en este puesto hay una parte importante de representación y yo actualmente tengo muchos problemas de movilidad, ya que poseo un 5% de visión. Pero me he sentido muy arropado por el equipo.

 

“Me veo muy capaz de darle impulso a los más jóvenes”

¿Qué funciones tiene exactamente?

Nuestra función dentro del colegio es velar por el ejercicio profesional, además de ofrecer muchos servicios a los colegiados… Y en mi caso en concreto, estoy muy centrado en la gente joven y en el tema del empleo, porque me veo muy capaz de darles impulso, ya que tengo mucha experiencia en este ámbito de mis años como decano de la facultad.

Intentamos ofrecer ayuda a los recién licenciados, darles asesoramiento y estamos poniendo en marcha una bolsa de trabajo, estar en contacto con las empresas para que sus ofertas nos lleguen, también tenemos un boletín, un programa de prácticas en empresas, etc.

Estoy rodeado por un grupo joven que me apoya en todo y estamos intentando dar un aire de renovación.

¿Qué importancia tiene para los químicos la existencia de un colegio profesional?

Considero que tanto en mi profesión, como en el resto, la existencia de un Colegio es una garantía de seguridad para la sociedad. Hay que garantizar al ciudadano que los servicios que reciben están bajo una supervisión.

Nosotros ofrecemos asesoramiento de todo tipo y servicios, como una tarjeta sanitaria, seguros de responsabilidad civil, cursos de formación, etc. Y también resolvemos todo tipo de dudas.

Siendo profesor, ¿qué opina acerca de las nuevas generaciones?

En mi caso no soy tan ‘catastrofista’ como otros, que consideran que los nuevos alumnos salen de la carrera sin saber nada. El problema reside en el daño que les ha hecho la mala implantación de la reforma de Bolonia, ya que no se ha invertido ni puesto medios para poder llevarla a cabo. Ha sido una reforma basada en criterios económicos donde la educación se ha dejado al margen, pero aun así, no creo que salgan mal preparados.

¿Qué imagen cree que tienen los químicos en la sociedad? ¿Estamos bien informados?

El problema de la química, es que en la sociedad tenemos “mala química”. Ese es nuestro problema. Esta rama científica, como todas, ha contribuido a un gran desarrollo, ya que por ejemplo, la agricultura ecológica no podría sostener nuestro consumo de forma natural, pero son procesos que generan muchos residuos y cuesta mucho dinero eliminarlos, de ahí nuestra ‘mala fama’.

Pero la química es vida y totalmente necesaria.

 

“No me he metido nunca en política, porque perdería mi libertad”

¿En qué áreas ha influido más la investigación y qué impacto ha tenido en ellas?

Por poner un ejemplo, ahora mismo tienen un gran impacto los nanomateriales con estructuras morfológicas en la escala del nanometro y propiedades únicas para su aplicación en campos tan diversos como las telecomunicaciones, medicina, industria, etc.

Si no fuese químico, ¿a qué otra cosa le gustaría dedicarse?

Siempre estuve entre la química y la ingeniería. Y ahora con más edad, me llama mucho la atención la historia. Aunque soy un completo enamorado de la química, por lo que no me planteo otra cosa.

¿Le interesa el ámbito político?

En absoluto. Cuando ocupas un cargo, desarrollas una política, pero totalmente al margen de los partidos. Me veo como todo el mundo muy afectado por la situación en la que nos encontramos pero no me he metido nunca porque perdería mi libertad.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Me gusta la historia, la lectura.. y viajar, descubrir nuevos sitios.