EN PRIMERA PERSONA: Daniel Romero, presidente de la Asociación de Usuarios de Perros Guía en Andalucía

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“Perseguimos una total aceptación”

Carmen Berro | Sevilla

Daniel Romero (Sevilla, 1963) ha sido nombrado por segunda vez, presidente de la Asociación de Usuarios de Perros Guía en Andalucía y se enfrenta a esta nueva etapa de dirección con el objetivo de hacerse más visibles en la sociedad y conseguir que se cumplan sus derechos. Licenciado en Empresariales y padre de dos hijos, lleva 23 años como vendedor de la ONCE en su puesto de la Carretera Carmona y todo ello lo hace, con la compañía siempre fiel de su perra guía desde hace dos años, Henna.

 

¿Cómo se siente tras haber sido nombrado presidente de la A.U.P.G.A.?

Esta es ya la segunda vez que soy presidente, aunque no de forma consecutiva, y en esta ocasión me siento contento aunque a la vez, con un gran sentimiento de responsabilidad.

¿Cuáles son las funciones de la Asociación? ¿Y la suya ahora como dirigente?

Nuestra razón de ser es la de conseguir ser vistos, generar visibilidad. Que se sepa que existimos porque hay gente que ni nos conoce. Eso es lo principal. Y además, hay otras muchas funciones, como la de conseguir que se respeten nuestros derechos de accesibilidad, que no se nos impida el acceso tanto en los lugares públicos como privados, medios de transporte, comercios, lugares de ocio como el cine, el teatro…; y de movilidad, que se señalicen los obstáculos, los agujeros en el suelo, la arbitrariedad de las obras y las edificaciones, etc.

¿En qué objetivos se va a centrar?

Nuestro objetivo a corto plazo es el de crear otra vez ganas en los socios para que se hagan cargo de la Junta. Mi preocupación es tener un grupo de personas preparadas para mi relevo. Ahora mismo tenemos un equipo de trabajo muy capacitado y pretendo enseñarles y prepararles para que se delegue y que cada uno haga una parte del trabajo y por supuesto, que éste se haga bien.

¿Qué significa en la vida de las personas invidentes la figura del perro guía?

El perro para nosotros es una alternativa a la movilidad. Hay quien elige el bastón porque no tiene trato con los animales o no se sienten preparados y otros que preferimos la elección del perro guía. Un perro te proporciona más información, ya que el bastón depende al 100% de ti, pero el perro está capacitado para la toma de decisiones.

Hay veces que crees  que no hay ningún saliente o ningún obstáculo y le indicas que siga, pero el perro actúa según lo que está viendo, que es lo que se denomina “desobediencia inteligente”. Te transmite la información que tu por tus medios no tienes y te da mucha más fiabilidad que el bastón, ya que se adelanta y soluciona de antemano un posible problema. Además de la velocidad de desplazamientos, que siempre suele ser mayor.

¿Cómo es el proceso de aprender a confiar plenamente en tu perro guía?

Al principio es difícil porque cuando el perro es nuevo estás asustado y te cuesta adaptarte, pero recibimos mucha ayuda del instructor, en el curso de formación y en el trabajo diario de acoplamiento que realizamos con nuestro perro.

Deberíamos tener una confianza plena en ellos porque sino esto no serviría de nada. Pero yo por ejemplo aun mantengo un 1%, un pequeño resto de visión, por lo que a veces soy yo quien toma las decisiones, lo que es un error.

¿Qué pasos hay que seguir para conseguir uno?

Primero envías una solicitud, luego tienes una reunión con un TR (Técnico de Rehabilitación) para ver qué autonomía tienes, también te ve un psicólogo, un médico… Y finalmente te desplazas a Madrid para realizar un curso de unos 20 días donde pasas las 24 horas del día con tu futuro perro, duermes con él, comes con él…se hace todo juntos para aprender a aceptar al perro y que él también te acepte a ti. Y ya después vuelves a tu ciudad y comienzas con el trabajo diario, porque al final lo que perseguimos es actuar como si no lleváramos nada, conseguir la plena integración, que es de lo que se trata.

¿Qué características tiene que tener un perro para servir a las personas discapacitadas?

Suelen tener un coeficiente intelectual más elevado que los perros domésticos. Ser más dóciles, no tener ni un rasgo de agresividad y sobre todo, son muy conscientes de que realizan un trabajo.

¿De qué cuidados y atenciones precisa?

Tienen que tener una limpieza diaria y un pelo peinado y cuidado, pero sobre todo, lo más importante, es el mantenimiento sanitario: vacunas, desparasitarlos, etc. Porque es un perro social, que pasa más tiempo entre personas que entre perros y debe estar sobradamente cubierto de posibles enfermedades que puedan ser transmitidas al ser humano. Para demostrarlo, llevamos una acreditación que lo certifica y así, no hay ninguna razón para que nadie nos pueda impedir el paso en ningún sitio.

“Debemos exigir responsabilidades”

La ley les ampara, pero en la práctica ¿suele cumplirse?

Depende un poco del lugar, ya que normalmente a mayor número de población, mayor número de personas que conocen y respetan nuestros derechos. Aun así, siempre hay problemas, todos los años tenemos varios casos de taxistas, centros comerciales o restaurantes donde se nos ha impedido el paso. Cada vez se da menos, pero seguimos haciendo falta, por lo que hacemos campañas de concienciación para que no se olviden de la norma.

¿Cómo cree que son tratados en la sociedad? ¿Cree que la sociedad está bien informada acerca de los derechos de los usuarios de perro guía?

Generalmente sí, sobre todo en las capitales de Andalucía se va notando bastante. Aun así siguen existiendo muchos casos y muchas situaciones donde tenemos problemas. Sobre todo en el sector de la hostelería, en los transportes o en las playas. Hay muchos supuestos ‘alérgicos’ a los perros que nos ponen muchos problemas, muchos taxistas que argumentan eso para no dejarnos subir al coche, pero nosotros tenemos que recordarles que son un servicio público y que por tanto, si realmente tienen ese impedimento por salud, tienen que llevar algún documento que lo demuestre.

Nosotros lo que perseguimos es una total aceptación y por tanto, exigimos responsabilidades cuando nos impiden el paso a algún lugar. No podemos dejar que ese hecho pase sin consecuencias y que por tanto, se vuelva a repetir.

¿Cómo es su relación con su perro guía?  Cuénteme su historia

Primero tuve a un perro llamado Ardo, pero sólo pude estar unos siete años con él porque se murió por una enfermedad, lo que fue muy duro, no solo para mí sino también para mi familia. Y ahora tengo a Henna.

Cuando tienes un segundo perro es difícil porque es inevitable comparar y luego te das cuenta que en ningún caso se parecen. Ardo era dócil, muy obediente y ahora Henna tiene más carácter, no se deja vacilar. Aun así tenemos un vínculo muy alto ya que es una perra muy dependiente.

“Mi mayor motivación es ser útil para los demás”

¿Cuál es su problema de visión? ¿Cómo fue su juventud? ¿Y sus aficiones?

A mí me diagnosticaron atrofia del nervio óptico cuando tenía tres años, pero no me ha impedido hacer cosas como los demás. Tengo la carrera de Empresariales y también me saqué un título de cocinero porque siempre me ha gustado mucho la cocina. Además, soy un amante de la música, tengo miles de discos y me encanta sobre todo, el jazz.

Hábleme sobre su trabajo como vendedor. ¿Ha dado alguna vez algún premio? ¿Qué es lo que más disfrutas de tu profesión?

Como vendedor llevo 23 años e intento mantener mucho a mis clientes, que ya son en su mayoría conocidos. Antes era un trabajo sencillo, mecánico… pero ahora se ha convertido en una cosa mucho más especializada, donde hay que poner mucha atención. Nunca he dado un premio de las cinco cifras, pero disfruto con el trato diario que tengo con la gente.

¿Qué le motiva en su día a día? ¿Cuáles son sus aspiraciones?

Con mi edad y teniendo una familia ya no aspiro a nada en concreto. Pero me motiva el ser útil para los demás y mi trabajo en la Asociación de Usuarios de Perro Guía de Andalucía.