EN PRIMERA PERSONA: Enrique Pérez Montero, un astrónomo en Granada

“Soy un astrónomo que no ve las estrellas”

Carmen Berro | Sevilla

“No soy un ciego que se metió a astrónomo, sino un astrónomo que se volvió ciego”. Enrique Pérez Montero(Madrid, 1974), tiene la singularidad de ser el único afiliado de la ONCE astrónomo en España, aunque sus comienzos en esta rama profesional no se caracterizaron por su pérdida de visión. A la edad de 25 años, le diagnosticaron Retinosis Pigmentaria Congénita, por lo que su deficiencia visual ha sido progresiva y aun hoy, se intenta adaptar a ella.

Esta realidad no le ha restado fuerzas para seguir realizando su sueño. Al contrario.  Le ha abierto nuevas oportunidades como el campo de la divulgación. Ahora, desea acercar este mundo estrellado al resto de personas que no pueden ver, para demostrarles así, que todos podemos ser capaces de conocer nuestro planeta y acercarnos un poco más, a la luna y las estrellas.

 

  • ¿Cómo y cuándo surgió su afición por la Astronomía?

Siempre me ha gustado mucho la física, las matemáticas, las ciencias y además la gente decía que se me daba bien. Me decidí por la Astronomía porque pensaba que era la rama de la ciencia que más cuestiones abiertas tiene. Además conseguí contratos de investigación con lo que ayudó a que me profesionalizara en ello.

  • ¿Cómo fue que te decidiste a estudiar la carrera de físico?

La Serie Cosmos de los años 80, fue la primera relación que tuve con la Astronomía. Además en el instituto tuve a un profesor que era brillante como físico, pero muy malo como profesor. Y a mí me gustaba mucho la física y por ello me daba rabia no entender lo que él explicaba. Por eso quise estudiar esa carrera, para demostrarme a mí mismo que era capaz de comprender todo lo que deseaba. Las ciencias y las letras son muy diferentes, en las letras funciona la memoria, pero en la ciencia tienes que enfrentarte a la resolución de problemas y eso significaba una motivación y un reto para mí. Estar delante de un problema hasta encontrar una solución.

  • ¿Cree que hay salida en el mundo laboral en éstas áreas?

Pues sí. Considero que tiene muchas más salidas que otras carreras. Los físicos tenemos una formación multidisciplinar y estamos preparados para solucionar problemas, algo que le interesa mucho a cualquier empresa, por lo que somos muy demandados en el mercado laboral. Así que por lo general si estás bien preparado y estás dispuesto a superar la barrera de la movilidad que se te exige, tienes trabajo asegurado.

  •   ¿A qué dedica su investigación científica?

Mi investigación está centrada en tres factores. La Astrofísica Observacional, donde dependes de datos tomados por telescopios para tu estudio. A la Astrofísica Extragaláctica, centrada en las observaciones de otras galaxias que están fuera de la nuestra. Y a las Galaxias con Formación Estelar, galaxias muy específicas puesto que continuamente están formando estrellas nuevas.

  •  ¿Qué tendría que tener en cuenta una persona para formarse en Astronomía?

Es un trabajo completamente vocacional. Hay que trabajar mucho y tener, entre otras capacidades, un nivel de comprensión de lectura muy alto, no solo ser bueno en matemáticas. La Astronomía no solo es visual, puesto que las imágenes muchas veces resultan engañosas, por lo que debemos tener una capacidad de abstracción muy grande.

Si te gusta lo tienes por tanto muy fácil, porque que hay muchas oportunidades,  ya  que, como nosotros siempre decimos, la cantidad de cosas que se desconocen de la Astronomía, supera con creces a todo lo que ya sabemos sobre ella. Aun hay muchísimo por descubrir.

  •  ¿A qué problemas se enfrenta en lo cotidiano y en el trabajo al tener deficiencia visual?

A un montón. Es muy duro. Todavía mantengo visión central que me permite hacer ciertas cosas, pero sí que tengo algunos problemas en cuanto al visionado de imágenes y sobre todo la movilidad, porque por mi trabajo tengo que realizar muchos viajes, en los cuales ya tengo que depender de un acompañante.

Ahora todo me resulta más difícil, pero intento ir superando poco a poco las barreras a las que me voy enfrentando. Mi problema visual es una tortura para nosotros, porque vas perdiendo poco a poco la visión, pero por otro lado, te va dando tiempo para adaptarte.

  • ¿Cuáles han sido las actividades, en su propia trayectoria, que más le han dejado huella en lo personal?

Me marcó mucho la estancia posdoctoral que tuve en Toulouse, Francia, donde pude por primera vez en mi carrera, investigar a tiempo completo. Hasta entonces había compaginado esa investigación con la docencia, pero en ese momento pude permitirme dedicar todo mi tiempo a investigar. Mi actividad científica se disparó y realicé muchas colaboraciones internacionales, viajé mucho y conocí a gente nueva. Fue desde luego una experiencia muy gratificante para mí.

Asimismo este año he dirigido mi primera tesis doctoral, basada en el Estudio de las envolturas de gas en torno a las estrellas masivas. Y también ha sido algo nuevo para mí. El ayudar con mi enseñanza a una persona, ha hecho que me sienta muy realizado.

“Tiene que ser segura, la existencia de más vida fuera de nuestro planeta”

  • ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción como astrónomo?

A raíz de haberme afiliado a la ONCE, he comenzado a dedicar parte de mi tiempo en la divulgación. Comencé con la docencia, posteriormente me centré en la investigación, y ahora lo que me motiva es la divulgación. Como astrónomo invidente, siento la responsabilidad de divulgar la ciencia a los demás.

  •  ¿Alguna vez ha tenido la impresión de que el mundo se le quedaba pequeño?

En parte sí. Desde luego los retos que a mí me llamaban la atención estaban todos fuera de este mundo, aunque tengo que reconocer que también existen muchos terrenos de investigación científica aquí.

  • ¿Cuáles son sus aspiraciones? ¿Cómo se ve en el futuro?

No me gusta mucho imaginar ni planear cosas a largo plazo, porque no sé cómo evolucionará mi enfermedad ni cómo me afectará en un futuro, pero también tengo la esperanza de que la ciencia consiga solucionar dicho problema. Yo lo que quiero es seguir dedicándome a esto plenamente y conseguir el reto de seguir investigando, ya que yo siempre digo que aunque no puedas ver las estrellas, sí puedes comprender la Astronomía.

También me gustaría en un futuro seguir dirigiendo tesis y colaborar con su trabajo, enseñar a gente que encuentran trabajo gracias a lo que yo les he enseñado.

  •  ¿Qué astrónomo cree que ha sido el más determinante en la historia?

Es muy difícil nombrar solo a uno, pero yo creo que el primero y el mejor ejemplo que puedo dar es Galileo. Fue el primero en coger un telescopio para mirar el cielo, el primero en utilizar elementos oculares para dicho fin y además, en sus últimos años también se quedó ciego, por lo que para mí es todo un referente en este campo.

  • ¿Le gustaría conocer a Pedro Duque? ¿Sueña como él, en viajar al espacio?

Quién no sueña con viajar al espacio. Me encantaría poder ver la tierra desde fuera, porque las estrellas nunca las podrías ver, pero la tierra… Debe ser algo increíble. Y por supuesto que me encantaría poder conocer a Pedro Duque y poder hacerle preguntas acerca de su experiencia en el espacio.

  •  ¿Cree en la existencia de vida en otro planeta?

Por estadística tiene que haberlas. Sólo sabiendo que hay más de 100.000 millones de estrellas y más de 100.000 millones de galaxias, tiene que ser segura la existencia de más vida en el planeta. De todos modos, esto no deja de ser una creencia puesto que no se ha podido comprobar, pero yo creo que en este siglo nos llevaremos alguna sorpresa. Pero sí, entre los astrónomos es casi una certeza, casi todos pensamos que tiene que haberla.

  •  ¿Qué cosas le gusta hacer en su tiempo libre?

Me queda poco. Tengo dos niñas de 5 y 7 años que se llevan todo mi tiempo, con mucho gusto además.

  • Muchas personas piensan que los químicos, físicos, astrónomos, ingenieros (…) en general poseen grandes intelectos. ¿Es usted superdotado?

No, ¡para nada! Hace falta ser inteligente, pero sobre todo trabajar mucho. Es importante la intuición y la comprensión, además de tener un gran poder de abstracción, por lo que ser muy listo no es lo más importante.

“A mí, paradógicamente, la ONCE me ha abiertos los ojos”

  •  ¿Qué ha significado para usted hacerse afiliado de la ONCE?

Hasta ahora, lo más importante para mí, ha sido conocer a gente con mi mismo problema. Antes tenía una gran sensación de soledad en este sentido, pero desde que conozco a otros que están viviendo mi misma situación,  me siento mucho más comprendido y me ayuda mucho en este proceso de adaptación. Además, servir yo también como ejemplo para los demás demostrándoles mis logros a pesar de mi defecto visual, me hace sentir muy útil.

  • He leído que participa en diversos programas de difusión de la Astronomía para personas invidentes. ¿Me podría contar de qué se trata?

La charla que ya he impartido en Granada se llama Astronomía Accesible y tiene dos objetivos: por un lado explicar a los demás que una persona invidente puede dedicarse perfectamente a la astronomía, y por otro lado, hacer ver que además, la pueden entender. Para ello me baso en una explicación apropiada no basada en imágenes, ya que la astronomía hace un uso elevado de ellas y a los invidentes nos hace sentir desplazados. Y por otro lado, el uso de materiales como maquetas de la luna y de las constelaciones.

  •  ¿Qué cree que es lo más importante a la hora de difundir la astronomía para los demás?

Hacerse accesible desde un punto de vista cognitivo. Los científicos somos muy poco permeables en hacernos entender. No sabemos explicar las cosas para que el resto de personas lo entienda. El propio mundo de la ciencia, da pocas ventajas a la divulgación, puesto en los inicios de tu carrera lo que se valora son tus logros en la investigación. Solo cuando tienes un puesto permanente y una carrera de largo recorrido, puedes centrarte en ella, pero entonces los científicos no quieren simplemente porque no saben hacerlo.

A mí, paradójicamente, la ONCE me ha abierto los ojos. Y me ha hecho darme cuenta de lo gratificante que es hacer llegar a los demás el mundo de la ciencia.