EN PRIMERA PERSONA: Marina Rojas, estudiante de canto clásico en Málaga

 

“Mi sueño es vivir para cantar”

Carmen Berro | Sevilla

Dice que todas las personas nacemos con algo especial y se puede decir que en su caso, dicha afirmación se cumple a la perfección. Su don fue nacer con un excelente oído para la música y una inigualable voz que le ha llevado a dedicar toda su vida a ella. Con tan solo 21 años, esta malagueña tiene muy claro que el canto es su pasión y su ya trayectoria profesional, le avala. Contando siempre con el apoyo de su familia y profesores, se encuentra actualmente terminando el sexto y último curso del grado profesional en el Conservatorio Manuel Carra y  ha conseguido actuar en importantes escenarios y colaborar en proyectos musicales de la talla de la Escuela de jazz Big Band o el Coro de Ópera de Málaga.

Una historia de esfuerzo y entrega que no se ha frenado a pesar de haber nacido con un glaucoma congénito y que continúa con la esperanza de tener por delante un futuro de lo más prometedor.

 

¿Cómo y cuándo comenzó su pasión por la música?

Cuando tenía cinco años, mis padres se dieron cuenta de que tenía un oído fantástico, que captaba muy rápido y fácilmente las letras de las canciones, que tenía muy buena voz… todo ello al escuchar y aprenderme las canciones de Disney, como muchos niños.

Tuve la suerte de contar con su apoyo absoluto desde el principio y ellos mismos como vieron que me gustaba la música, se informaron y me animaron a que me apuntara a un conservatorio para comenzar a introducirme en este mundo.

¿Cuáles fueron entonces, los primeros pasos que diste en su formación?

Como era muy pequeña, les recomendaron a mis padres que aunque me gustaba cantar, empezase en el conservatorio con un instrumento, para introducirme en el mundo de la música, en la técnica, en el lenguaje musical, en la disciplina, etc. Elegí entonces la flauta travesera porque en el colegio tocaba la flauta dulce y se me daba muy bien, así que decidí ir por ese camino. Al principio me costó trabajo porque no había plazas, pero conseguí posteriormente que me admitieran. Y fue así como comencé con nueve años en el Conservatorio Gonzalo Martín Tellado de Málaga.

Durante siete años estuve con la flauta y a los 16 decidí presentarme a las pruebas de acceso del centro, porque a pesar de haber disfrutado con el instrumento, tenía muy claro desde pequeña que realmente lo mío era el canto. Así, conseguí pasar las pruebas y entrar en el Conservatorio Manuel Carra con la nota de un diez, siendo al igual que en el anterior centro, la primera de mi promoción.

¿Qué ha supuesto para usted dedicarle tanto tiempo a la carrera musical siendo tan joven?

Siempre he compaginado la carrera de canto con mis estudios, de hecho, coincidieron mis primeros años de canto con los dos de bachillerato, en la rama de humanidades. Fue una época dura, con mucho trabajo y esfuerzo y mucho estrés, sobre todo por tener que prepararme selectividad, pero al final conseguí sacar matrícula de honor y aprobar  selectividad con una nota de un 12.1.

¿Siempre supo que quería dedicarse profesionalmente a la música?

A pesar de tener muy claro que mi pasión era la música, en ese momento, cuando hice selectividad,  pensé que debía buscarme una segunda opción puesto que no pensaba que en un futuro pudiese convertirse en mi profesión y vivir de ella. Por este motivo, me matriculé en la carrera de Traducción e Interpretación de Francés e Inglés, puesto que siempre me gustaron y se me dieron muy bien los idiomas.

Estuve durante el primer curso compaginando ambos estudios, pero después de un año decidí dejar la facultad para centrarme únicamente en el canto, puesto que cada vez tenía más proyectos en marcha. Fue en una fiesta, aun estando en bachillerato, cuando me escuchó cantar Antonio Lara, director de la Insostenible Big Band y me preguntó si quería formar parte de la cantera de la Escuela de jazz Big Band y actuar con ellos como solista. Comencé de esta manera con ellos y además formé otro grupo de jazz junto con una compañera, así que al tener que llevar hacia adelante tantos proyectos al mismo tiempo, decidí apostar al 100% por la música y dejar apartado mis estudios de Traducción e Interpretación.

Por tanto, a partir de mi cuarto año de canto, comencé a vivir exclusivamente por y para la música.

En estos momentos por tanto, ¿cuánto le queda para terminar?

Actualmente me encuentro cursando mi sexto y último curso del grado profesional y espero realizar en junio las pruebas de acceso que me permitirán comenzar con los estudios de Grado Superior de Canto (con una duración de otros cuatro años de formación). Además formo  parte desde hace un año y medio del Coro de Ópera de Málaga, con los que he llegado a actuar en escenarios de relevancia como el de la Maestranza de Sevilla.

¿Qué proyecto de futuro tiene con respecto a su carrera? ¿Dónde se ve en 10 años?

Vivir de la música es difícil, pero se tiene que intentar. Espero que una vez termine la carrera, pueda dedicarme a ella, entre actuaciones y la posibilidad también de dar clases convertida ya en una profesional. En un futuro me imagino encima de un escenario de renombre con un lleno de público que haya ido a escucharme cantar.

 

“Canto todo el día..¡hasta en mis sueños!”

¿Qué significa la música para usted? ¿Qué siente al subirse a un escenario?

La música me tiene completamente absorbida. Es mi vida. Me paso cantando absolutamente todo el día, creo que ya canto mientras duermo ¡hasta en mis sueños!. No tengo palabras para describir lo que siento cuando estoy encima de un escenario. Cuando canto, termino y escucho el aplauso del público. En muchas ocasiones al finalizar se han acercado para decirme que les he emocionado con mi actuación, y para mí ese es el mejor momento del mundo. Lograr compartir esa sensación que tengo al cantar con los demás es realmente impresionante.

¿Le ha ayudado también la música en su vida personal?

Realmente mi vida personal y profesional están completamente ligadas. La música me ha ayudado en mi día a día en todos los aspectos de mi vida. Me ha servido de evasión en mis momentos malos y también de apoyo en los momentos buenos.

¿Qué tipo de música le gusta al margen de la clásica? ¿Qué suena en su Ipod?

Escucho todo tipo de estilos musicales puesto que me gusta todo. Desde música moderna, pop, jazz… aunque obviamente la que más me atrae es la música clásica, con la ópera, la zarzuela, etc.  Pienso que es importante escuchar todo tipo de músicas puesto que de todas se puede aprender algo.

¿Quiénes son sus ídolos musicales? ¿Quiénes han sido sus fuentes de inspiración?

Tengo muchísimos ídolos, muchas referencias. Me resulta complicado elegir algunos puesto que admiro a muchos de ellos. Pero si tengo que poner un ejemplo, nombraría a Andrea Bocelli, sobre todo porque con él siento un vínculo muy especial al tener los dos la misma enfermedad. Y aun así, ver todo lo que ha conseguido, cómo ha triunfado, todos los escenarios que ha pisado…es realmente un ejemplo para mí. Después están por supuesto artistas como Montserrat Caballe o Ainhoa Arteta en el ámbito nacional y otros muchos en el internacional. La verdad es que nos han dejado un legado artístico impresionante y es un placer para los músicos fijarnos en ellos, aunque siempre con cuidado, puesto que es importante captar su esencia, pero no caer en la imitación.

¿Qué personas le han influenciado a lo largo de su carrera?

Durante cuatro años tuve a un profesor en mi conservatorio, Francisco Heredia, que falleció hace un año, que lo fue todo para mí. Mi profesor, mi compañero y casi un padre. No sólo se dedicó a enseñarme música, sino que me guiaba en todos mis pasos. Fue un apoyo realmente grande. Así mismo, en estos años de mi carrera, he tenido a otras profesoras increíbles, como Cristina Bayón y Pilar Doroteo, que me han ayudado a orientarme tanto en la técnica como en la vida. Han sido como madres, siempre protegiéndome y cuidándome en todos los aspectos.

¿Si tuviese que interpretar música de otros estilos, cuáles serían?

Actualmente, además de la música clásica, sigo colaborando con grupos de otros estilos como el jazz, pero siempre teniendo mucho cuidado puesto que las técnicas son diferentes. Pero considero que es un importante para un músico tener siempre en cuenta otros estilos.

Un buen músico, ¿nace o se hace?

Creo que todo el mundo nace con algo especial. Y pienso que si estudias mucho y te preparas, puedes llegar a ser un gran profesional. Pero realmente, para llegar a ser un buen músico, creo que tienes que tener algo innato.

¿Qué es lo mejor y lo peor de dedicarse a la música?

Lo peor de dedicarse a esto es que debes pasar muchísimas horas estudiando, preparándote, concienciándote y después parece que no se valora realmente ese esfuerzo que hay detrás. Pero aunque el público no sepa que has estado doce horas preparando la pieza que acabas de interpretar, tu propia satisfacción de saber que lo has hecho bien es increíble. Es algo que va dentro de ti y lo que hace que esto merezca la pena.

¿Qué papel considera que tiene la música clásica en la sociedad? ¿Piensa que sigue siendo para un público elitista? ¿Está bien valorada?

Las cosas han cambiado y ahora existe más apoyo de algunos sectores, pero creo que se puede hacer muchísimo más, que se podrían dar más ayudas, más orientación, realizarse más actividades. Existe una crisis muy importante que está afectando sobre todo al mundo del arte, no sólo a la música, sino también al resto de disciplinas. Pienso que después al público le gusta realmente lo se hace, pero no hay difusión suficiente. Creo que ese es el gran problema. Hoy en día existen grandes avances en las nuevas tecnologías y considero que esa ventaja se debería explotar más para difundir más y mejor el mundo de la cultura.

¿Qué otras aficiones tiene aparte de la música?

Aunque como he dicho antes la música me tiene totalmente absorbida, también me gusta hacer otras cosas como leer, ver películas, etc. Soy una persona muy casera, aunque también disfruto yendo al cine o saliendo con mis amigas.

¿Tiene alguna anécdota curiosa que le haya ocurrido en su recorrido como artista?

El momento en que pude conocer en persona a Ainhoa Arteta fue increíble. Que sea una de tus grandes ídolos y tenerla delante fue algo inolvidable.

También recuerdo cuando el año pasado actué con una compañera pianista, interpretando canciones más modernas como el tango, canción española… un repertorio diferente. Y justo ese día se encontraba escuchándome una cantante muy importante para mí, Cecilia Gallego, una soprano fantástica que desde siempre había escuchado y seguido mucho su trayectoria. Y de repente  ese día, cuando me encontraba tras finalizar la actuación saludando a la gente, ella se acercó a mí, me abrazó y me dijo que la había hecho llorar. Que una profesional como ella me dijera que le había emocionado tanto, fue para mí realmente impresionante.

 

La música te da la vida”

¿Con qué problemas se ha encontrado en su día a día al no poder ver?

Tengo un glaucoma congénito, un problema visual de nacimiento. Y limitaciones siempre hay, aunque hoy en día estamos mucho más integrados en el mundo. La sociedad ha cambiado pero aun así queda mucho por hacer y por avanzar. Aun así yo tengo la suerte de haberme encontrado con una familia que siempre me ha apoyado. Cuando he querido hacer algo, siempre han sido los primeros en animarme, en que me atreviera, en que hiciera cosas nuevas, en salir, en entrar… Siempre me han ayudado a afrontarlo todo y a que creciera como persona y aprendiera a vivir.

¿Qué relación tiene con la ONCE y qué ha significado para usted?

Soy afiliada de la ONCE prácticamente desde que nací y siempre me han apoyado cuando he necesitado algo, me han acercado a personas que pudieran ayudarme, etc. Cuando comencé con la música por ejemplo, no pude encontrar en Málaga a nadie que me ayudara con la musicografía, con la escritura musical en braille. Y como allí era escaso el conocimiento sobre ello, me acerqué a la ONCE y me hablaron de un profesor del CRE de Sevilla, un fantástico pianista que me ayudó mucho y me resolvió todas mis dudas.

¿Qué consejo le daría a otras personas con problemas de visión que sueñen también con adentrarse en el mundo de la música?

Animo a que todo el mundo lo intente en el mundo de la música porque te da la vida. Que se dediquen a la música o a lo que les guste hacer, porque bastante duro es ya tener este problema, como para no probar a hacer cosas nuevas. Hay que luchar por hacer lo que sueñan y experimentar, porque te hace crecer como persona y merece realmente la pena.

¿Algún sueño por cumplir?

Mi sueño lo voy consiguiendo poco a poco todos los días, porque esto es lo que quiero, vivir para cantar. Pero como te he dicho antes, sueño con estar en un futuro actuando en los mejores escenarios disfrutando del aplauso del público.

 

A continuación, les adjuntamos un vídeo de una actuación de Marina Rojas en el Conservatorio Manuel Carra. Disfruten de ella: