FIRMA INVITADA: Jesús Maeztu, nuevo Defensor del Pueblo Andaluz

En la imagen, plano medio del Defensor del Pueblo Andaluz en el que aparece con una carpeta y una botella de agua mirando a cámara

Jesús Maeztu, Defensor del Pueblo Andaluz

El nuevo Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, ha querido escribir en nuestro Blog para ensalzar la labor de la ONCE. La sitúa como un “referente” en la lucha por la igualdad, misión en la que el Defensor no se ha mostrado ajeno. “La ONCE nos enseñó a ver -dice-, y supo mostrar a la sociedad el valor de reivindicar la oportunidad”. Jesús Maeztu elogia la posición reivindicativa que supieron tomar los hombres y mujeres que fundaron la ONCE para poder “mostrar su valía”. A su juicio, la defensa de los derechos de las personas emprendida por la Organización constituye “un ejemplo en el que inspirarse”. 

 

“LA ONCE NOS ENSEÑÓ A VER”

Me siento bien atendiendo la invitación de la ONCE para ofrecer unas líneas de saludo. Porque ha sido un referente en la lucha por ganar en nuestra sociedad un lugar propio y merecido para las personas que tienen una determinada limitación visual. Y en esa misión la sintonía con el Defensor del Pueblo Andaluz es perfecta.

La ONCE nos enseñó a ver. Antes, no hace demasiado, la sociedad no resultaba capaz de visualizar los mensajes y valores que desde la ONCE nos mostraban con autenticidad y rigor. Gente que clamaba su espacio, su lugar, también su responsabilidad, en una sociedad que parecía no haber superado la imagen de lazarillo caritativo y voluntarista.

Había que superar el falso gesto compasivo de apartar a quienes eran entendidos como incapaces, insuficientes e inválidos. Estos prefijos in que se trasformaban en intransigencia, incomprensión e injusticia.

La ONCE enseñó y mostró a toda la sociedad, y a sus poderes públicos, el valor de reivindicar la oportunidad. No era una mera exigencia final; se trataba de pedir paso para afrontar el reto de la evidencia, de saber acreditar la capacidad de un colectivo de personas que querían y podían. Esta organización labró un mensaje de valor gritando una integración que no parecimos entender. Y además supieron hacerlo los hombres y mujeres de esta organización hermana desde una posición reivindicativa. Construyeron inteligentemente una voluntad de dar, de ofrecerse, de mostrar la valía y la capacidad de un colectivo que necesitaba con honestidad exigir su espacio y asumir su responsabilidad en la sociedad.

No ha sido fácil —qué le voy a contar yo a la gente de la ONCE— llegar a este punto. Hoy encontramos la plenitud de una organización madura que desarrolla una labor educativa, asistencial, investigadora y de lucha por la plena integración. Pero, a su vez, se ha ido transformando en una plataforma atractiva para otras iniciativas sociales que ven reflejadas sus aspiraciones en los resultados y buen hacer de la ONCE.

Desde luego el Defensor del Pueblo Andaluz no ha permanecido ajeno a este pelea. Nuestra función de protección y defensa de los derechos de las personas se ha entrelazado con los objetivos de la ONCE en numerosas ocasiones cuando hemos compartido la tarea de hacer reales y efectivos los derechos a la plena integración de las personas con limitaciones visuales.

También es cierto que no corren buenos tiempos para revindicar a los poderes públicos las políticas y las acciones que hagan creíbles los mandatos constitucionales y estatutarios que hemos sabido crear para sostener unos umbrales dignidad y respeto a todas las personas. Está resultando dura la tarea de recordar unos compromisos sociales que no dependen del voluntarismo político de nadie, sino que son unos objetivos ciertos y exigibles que nos ayudan a labrar un modelo de sociedad justa y solidaria.

Cuando este reto se nos muestra más desafiante; cuando nuestra lucha parece más y más difícil, no duden que sabremos inspirarnos en el ejemplo de la ONCE que siempre nos enseñó a mirar el futuro con esperanza y compromiso.

Jesús Maeztu Gregorio de Tejada, Defensor del Pueblo Andaluz