FIRMA INVITADA: Juan Moreno, presidente de la Unión de Consumidores de Andalucía

Juan Moreno, presidente de la Unión de Consumidores de Andalucía

Juan Moreno, presidente de la Unión de Consumidores de Andalucía

Ya han llegado las vacaciones y con ellas, la tarea de planificar los primeros días de relax. Ante las múltiples opciones, accesos, precios y ofertas son muchas las personas que acuden a organizaciones como Unión de Consumidores frente a preocupaciones y dudas de cualquier tipo. El presidente andaluz de esta organización, Juan Moreno, escribe para nuestro Blog y fija su preocupación en la totalidad de los usuarios, pero en concreto en  los turistas con algún tipo de discapacidad, ya que el “número de barreras con el que se encuentran es mayor”. Por ello, Juan Moreno sostiene que “hay un largo camino por recorrer” porque la falta de accesibilidad “no se trata de un problema que afecte a unos pocos, sino a cada uno de los ciudadanos”.

 

“POR UN VERANO Y UNA VIDA SIN BARRERAS”

Llega la época que muchas personas estábamos esperando: el verano y, con él, las siempre merecidas vacaciones. Después de un año más, que además se ha visto malogrado por los cada vez más duros estragos de la crisis económica que atravesamos, tenemos al fin unos días –algunos con suerte, hasta unas semanas– de asueto, descanso, ocio y relax. ¿Todos? Probablemente no.

Y es que cuando se aproxima la temporada estival, la preparación de las vacaciones se materializa y hace acto de presencia en nuestras preocupaciones como personas consumidoras y usuarias. Siempre lo recomendamos desde organizaciones como Unión de Consumidores de Andalucía: comparar precios y calidad, tener muy presente que ‘caro’ no es sinónimo de ‘bueno’, comprobar las ofertas que nos resultan excesivamente suculentas, conservar toda la documentación y publicidad… Sin duda es toda una tarea. Sobre todo si tenemos en cuenta que cada vez son más las personas que optan por organizar de manera independiente –sin recurrir a agencias de viaje u otro tipo de operadores externos–  su viaje. Pues bien, si ya supone un más que considerable esfuerzo definir y planificar unas vacaciones, este hecho adquiere aún más dificultad si cabe cuando se tata de turistas con alguna discapacidad o que tienen reducida su movilidad. Los paseos, excursiones, establecimientos, transporte utilizado… deben reunir una serie de condiciones que, todo hay que decirlo, no son precisamente una constante a día de hoy. Y aunque es cierto que cada vez son más las playas, hoteles, piscinas, museos, teatros, cines y restaurantes accesibles para todos y cada uno de los ciudadanos, no menos lo es que hay un largo camino por recorrer en este sentido y que las administraciones deben tomar buena nota de todo ello para el puntual y respetuoso cumplimiento de la normativa ya existente en materia de eliminación de barreras arquitectónicas.

Debemos tomar conciencia de que no se trata de un problema que afecte sólo a unos pocos. La falta de accesibilidad a centros públicos, restaurantes, salas de teatro… nos afecta a cada ciudadano, a cada ciudadana. Desde Unión de Consumidores de Andalucía hablamos de esto como un problema social, no sólo porque la calidad de vida de sectores que en ocasiones consideramos minoritarios defina la calidad de vida del conjunto de la ciudadanía. Es que las barreras arquitectónicas, por ejemplo, no sólo obstaculizan y dificultan las experiencias de algunas personas, sino de todas y cada una de las personas que las acompañamos y que nos sentimos mejor cuando podemos compartir los espacios sin limitaciones.

En este sentido, las redes sociales y la llamada web 2.0 está facilitando mucho las cosas: cada vez son más los foros, las comunidades, los perfiles… que apuestan por un mundo sin barreras y empoderan a personas consumidoras y usuarias, haciéndoles conscientes no sólo del contexto en el que se mueven, sino de que hay más personas en sus mismas situaciones y de que, unidas, pueden hacer muchísimas cosas para cambiarla. A este hecho hay que añadir las aplicaciones informáticas que, a través de smartphones y tablets, facilitan algo más la vida y sus experiencias a las personas que tienen algún tipo de discapacidad y pretenden vivir satisfactoriamente este período estival. Pero no es suficiente. El bienestar de la ciudadanía al completo pone de manifiesto la necesidad de que se articulen más medidas encaminadas a hacer una realidad la autonomía y el completo desarrollo de las personas, tengan éstas algún tipo de discapacidad o no. Asimismo, es necesario la puesta en marcha de campañas de concienciación para que todas y cada una de las personas empaticen y comprendan que la accesibilidad no es un problema de unos pocos, que a todos puede afectarnos tarde o temprano y que, conseguir espacios de igualdad, para vivir el verano o cualquier otra estación es un trabajo de todos y todas. Para que así, todos y todas puedan disfrutar en cualquier estación de una vida plena y sin barreras.

Juan Moreno, presidente de la Unión de Consumidores de Andalucía.