EN PRIMERA PERSONA: Pedro García Recover, periodista defensor de la igualdad

“Comunicar sin dramatismo sobre personas con discapacidad es posible”

Primer plano de Pedro García Recover, periodista especializado en discapacidad.

Pedro García Recover, periodista especializado en discapacidad

Mª Ángeles López | Sevilla

Periodista incansable defensor de la igualdad, Pedro García Recover tuvo claro desde pequeño cuál sería su profesión. A los 14 años una súbita pérdida de visión le hizo afiliarse a la ONCE y decidir su especialización de comunicador social como forma de vida. Amante de la radio y las redes sociales, este almeriense aboga por la igualdad de oportunidades mediante la accesibilidad de los medios, y la entrada de las personas con discapacidad en el mundo laboral de forma plena. Desde su blog Prensa y Discapacidad pretende cumplir una función pedagógica para toda la sociedad.

¿Qué es lo que le atrajo de la profesión de periodista? ¿Por qué decidió estudiarla?

Me atrajo la capacidad de comunicar, y decidí estudiar periodismo por un amor muy grande hacia la radio.

¿Tuvo desde siempre claro que se quería dedicar a ello?

Sí, desde la adolescencia más o menos. Cuando la discapacidad llega a mi vida, a los 14 años, me afilio a la ONCE y voy a estudiar al Colegio de Recursos Educativos. Fue una época de grandes cambios en mi vida: salir de Almería, viajar a Madrid, amigos nuevos, lugar de estudio nuevo, adaptación al nuevo proceso visual. Pocos meses después de mi estancia en Madrid, me doy cuenta de que los estudios de Onda Cero están justo debajo del auditorio del colegio. Esa fue mi primera toma directa con técnicos, locutores, con gente de la radio en general. Y lo recuerdo como una experiencia maravillosa.

Actualmente, ¿en qué proyecto está inmerso?

Actualmente colaboro con distintas asociaciones del sector de la discapacidad, y participo como director técnico de un proyecto a través de la Universidad de Almería junto a la Asociación de personas con Síndrome Post-Polio de la provincia de Málaga.

¿Qué es lo que quiere transmitir mediante su especialidad de comunicador social?

Que hay otras formas distintas a las actuales de comunicar sobre el Tercer Sector. Un distinto estilo periodístico, un lenguaje, un enfoque, que quizás por falta de especialización, no se está realizando. Tratamos la información social como cualquier otra información y, ahora mismo, por la necesidad del sector, por los recortes, el sector de la discapacidad debe ser tratado acorde con el momento en el que vivimos, estamos en el siglo XXI, y hay veces que se tienen unos prejuicios que detectan falta de sensibilidad, falta de información, de conocimiento y en este momento preciso la especialización en el sector social es muy importante. Estamos viendo cómo surge el periodismo económico, el agrícola, el deportivo, ¿y por qué no vamos a colocar en su sitio a los periodistas de información social?

En estos momentos de crisis por los que está pasando el periodismo, ¿cuál cree que puede ser la solución?

La solución creo que va surgiendo sola. Estamos viendo que las redes sociales, los portales digitales, son un buen medio para llegar a la gente, y además hay algo muy positivo en todo esto, y es que el ciudadano, el lector de prensa, o la persona que escucha radio o que lee noticias por Internet, puede tener un feed back con ese periodista o con ese medio. La gente puede opinar, puede reportar noticias, e incluso ya, hay muchos periódicos que nutren su información de los tweets que la gente manda sobre un acontecimiento social. Un ejemplo es lo que ha ocurrido durante la Semana Santa o la Feria. Entonces ahí hay una doble financiación: por una parte, una financiación de publicidad en la edición impresa, y por otro lado la financiación digital donde hay que ser sumamente creativo para poder colocar tu espacio, publicidad o patrocinio en lugares donde la gente va a estar. Así, poco a poco, la forma de ser creativo va surgiendo de esta forma interesante.

¿No cree que ante esa situación la objetividad ya no es tan pura?

¿Cuándo ha habido objetividad? Objetividad como tal no existe. Todos tenemos nuestro padre y nuestra madre y los queremos mucho, y en este medio, como en todos, pasa también lo mismo.

Si tuviera que elegir, ¿qué escogería: prensa escrita, radio, televisión o internet?

La vida te enseña a ser todoterreno y en este medio tienes que ser así. Yo he trabajado en prensa escrita, ahora coordino redes sociales, he trabajado también en radio durante mucho tiempo, lo único que no he tocado es televisión. La radio es un medio que me encanta, me apasiona. Pero sin lugar a dudas, como dice la canción, ‘si tú me dices ven, lo dejo todo’. Así que no me decanto por nada en especial.

¿Cree que la prensa en papel está condenada a desaparecer?

No. La prensa en papel no va a desaparecer. Hay mucha gente fiel a su periódico diario. Es algo muy tradicional que tiene su lugar el día después. Puede que te encuentres el primer flash informativo en la edición digital, pero al día siguiente vas a tener todo el proceso, las fuentes, o incluso un reportaje con distintos criterios en el periódico.

Y volviendo otra vez a las redes sociales, ¿cómo valora su accesibilidad?

La accesibilidad en redes sociales es muy mejorable. Actualmente, por ejemplo, hay una red social específica para ciegos que se llama BlindWorlds, que se creó desde Granada. Es una red social que nace para ciegos pero a mí me gustaría que fuese más abierta al resto de la sociedad. Una red social que esté abierta para todos y que todos conozcan, por ejemplo, qué necesidades tiene una persona con discapacidad visual . De esa forma, las personas que diseñan este tipo de plataformas de redes sociales tendrán en cuenta que existen personas con determinadas limitaciones y que hay que abrir esas plataformas digitales al disfrute de todo el mundo, para que todos puedan compartirlas. Si la gente no es consciente de que hay una brecha digital informativa, las redes sociales siempre van a soportar ese agravio entre las personas con y sin discapacidad.

Tiene un blog sobre prensa y discapacidad con el mismo nombre, ¿cuándo lo inauguró y con qué propósito?

El blog nace en el año 2007 a raíz de un estudio que se presentó en Málaga donde se realizó un observatorio sobre el tratamiento que los tres periódicos de pago malagueños dedicaban a noticias o asuntos relacionados con personas con discapacidad. Cuando ese observatorio termina, da lugar a la creación de una guía de estilo y, ese material, se publica en el blog. A partir de ahí, veo que el blog tiene tirón y que puede ser una fuente muy buena de hacer función pedagógica, porque como sigo diciendo, los periodistas no nacemos sabiendo, y es muy importante darles herramientas. En el blog actualmente hay artículos de opinión míos, noticias de asociaciones a las que presto servicio, otras noticias de carácter social. Es otra plataforma del sector como puede ser ONCE.

¿Se ha encontrado con obstáculos en su vida profesional por ser una persona con discapacidad?

Claro. A la hora de acceder a empleos donde interesaba mi cualificación, en el momento en el que salía a relucir el asunto de la discapacidad, se convertía en una fractura para acceder a ese puesto, y en trabajos donde a mí se me llamaba por mi cualificación. Entonces por eso, a día de hoy, cada vez que tengo una intervención pública, charla, conferencia o intervengo con alguna asociación, intento ser muy pedagógico para explicar a la gente que tener una discapacidad no debe ser algo que te limite, sino que puedes compaginar tu vida. Es algo que forma parte de ti y no tiene porqué limitarte. También hay que ver el tipo de discapacidad y en qué condiciones vas a estar en el puesto de trabajo, pero por lo demás, estamos totalmente preparados, y cada vez más. Las universidades más preparadas, más chicos y chicas con estudios superiores, y esa gente ¿dónde está después?. Hay mucha tarea por hacer. De eso mismo trata el estudio que estoy realizando con el Centro de Investigaciones Sociológicas de la Universidad de Almería: estudios superiores de chicos y chicas con discapacidad y su salida laboral después.

¿Qué cree que ha aportado su forma de hacer periodismo a la discapacidad?

Mi forma de hacer periodismo se ha visto por algunas entidades como una ventana abierta a creer que comunicar sobre personas con discapacidad en este momento es posible sin pena, sin dramatismo, sino colocando a la discapacidad y a la persona sobre todo, donde merece como un ciudadano más. Por ello, intento tender mi mano para que comunicando, tengamos una forma directa de llegar a la sociedad, colocando a la persona en su lugar. Sin ser mejor o peor, queremos ser tratados como cualquier otra persona o colectivo. Los medios de comunicación deben darse cuenta que las personas con discapacidad han evolucionado, y ya no son lo que eran en los años 60, ya no viven de benificencia, sino que trabajan, producen, prestan servicio, y esto la gente lo debe de conocer.

¿Siguen existiendo estigmas que combatir en los medios de comunicación con respecto al ámbito de la discapacidad?

Yo no lo calificaría como estigma, yo diría que hay una gran falta de información. El otro día publicaban varios medios el siguiente titular: Dos jóvenes matan a un minusválido. Ahí el estigma, ¿por qué lo citan como minusválido? Lo mismo lo hacen los políticos cuando se critican uno al otro diciendo “Tu propuesta refleja tu esquizofrenia”. Entonces ante esta realidad, la función pedagógica o el tirón de orejas debe ser para el político de turno y el redactor, para que cuando se siente delante del ordenador, en vez de citar lo que ha dicho el político, lo ponga entre comillas o utilice otra terminología en lugar de palabras que estigmaticen porque hablando de personas con enfermedades mentales, sí estigmatizan.

¿Cree que los periodistas aún tienen un gran camino por recorrer?

Los periodistas y la sociedad en general. Nadie nace sabiendo. Yo, si voy a hacer una casa necesito que un arquitecto me asesore en ver si el suelo es correcto, si es firme, qué tipo de materiales necesito. Pues cuando voy a redactar algo que compete a personas con discapacidad, necesito saber qué tipo de lenguaje utilizar, cómo funciona la asociación, cuáles son sus fines, su filosofía, cuál es el asunto que compete para cubrir esa información. Me tengo que informar, no vale que yo tire de mi memoria porque mi memoria son prejuicios. Cuando me pongo delante del ordenador para buscar información tengo que dejar mis prejuicios a un lado y ofrecer la información de la forma más objetiva a los lectores u oyentes.

¿Cómo cree que debería ser el manual del perfecto periodista?

No hay nada perfecto en esta vida. Lo que sí sería muy recomendable es que al igual que hay muchos colectivos del tercer sector que han sabido gestionar bien su comunicación, sus redes sociales, sus contactos con los políticos, con los medios de comunicación…, el sector de la discapacidad también tiene que solucionar eso. No podemos vivir de la misma mentalidad antigua con ese carácter sensible. Somos personas, que sí, que tenemos una discapacidad, pero somos totalmente productivas. Entonces ese es el chip que hay que cambiar, y el periodista lo que debe hacer es conocer esa realidad. No hace falta ser perfecto, todos podemos equivocarnos y dar un día un patinazo en un titular, pero debemos tener toda la información posible de forma correcta, aunque somos personas y un mal día lo tiene cualquiera.

Y para terminar, ¿le gustaría, como comunicador, mandar algún mensaje o llamamiento a la sociedad?

A la sociedad en general le diría que tuviera la ocasión de dar la oportunidad. Que demos a la persona con discapacidad la oportunidad de que se muestre por sí misma, hemos vivido muchos años en los que la persona con discapacidad ha estado muy protegida por el sistema, pero no hemos dejado que la persona con discapacidad actúe por sí misma, y si se equivoca, que se equivoque. Y a nivel de trabajo exactamente igual, a nivel laboral estamos muy formados, en ocasiones, sobrecualificados, y hay que dar la oportunidad a esos chicos y chicas, que han pasado por universidades y ciclos superiores, a que puedan desarrollar su trabajo. Yo quiero ver a personas con discapacidad en puestos de responsabilidad: en bancos, en hoteles, en empresas públicas y privadas. Es fundamental para que la ciudadanía crezca, si no vemos esa realidad, no vamos a crecer socialmente. Y es muy importante que todo el mundo entre en ese camino para que crean, conozcan y entiendan que todos tenemos derechos a esa oportunidad y que la vida, y todo este camino que trazamos, está hecho para todos.