EN PRIMERA PERSONA: Ana María del Río, investigadora y pedagoga granadina

   “Es necesario leer para despertar la curiosidad”

La entrevistada, Ana María del Río, junto a su último libro, “El simbolismo de la Capilla Mayor de la Catedral de Granada”

Pilar Porcuna Agundo/ Sevilla

De pequeña, su madre la castigaba con quitarle los libros de lectura. A los seis años, su padre le enseñó la Alhambra de Granada y desde entonces quedó prendada de su belleza, de sus entresijos, de sus historias. Ese profundo amor por la lectura y la investigación lo ha cautivado durante toda su vida. Aunque profesionalmente se ha dedicado a la psicopedagogía, los libros y la narración histórica han sido y son su verdadera pasión. Con la edad perdió visión pero no fuerza por seguir investigando y ya, con la ayuda inestimable de la ONCE, ha volcado todo su talento en escribir y escribir. Primero ‘Unas horas en la Alhambra’ en 2000, después “Los Mosqueteros del Santísimo” en 2006 y ahora ‘Simbolismo de la Capilla Mayor de la Catedral de Granada’. Es una mente lúcida y privilegiada con voluntad de seguir leyendo y escribiendo hasta el final. El sol entra elegante por los ventanales de la Residencia donde vive ahora en una mañana fría de Granada, en su Granada del alma.

 Es usted una apasionada de la lectura, una pasión que le viene desde muy pequeña, ¿no?

Sí, de muy niña mi padre me llevaba a pasear por Granada y me explicaba curiosidades y anécdotas sobre su historia. Yo soy una apasionada de la lectura, pero también de esta maravillosa ciudad. Así que, mi interés por ella creció tanto que me he dedicado a investigar su pasado, para conocer las razones de su presente y futuro.

¿Ahora cree que se lee menos o se lee de forma distinta?

En la actualidad, con los videojuegos y las nuevas tecnologías, los niños no leen tanto como antes. Yo abogo por leer más, porque la lectura es algo innato. Es necesario leer para despertar la curiosidad hacia algo que sólo está en los libros y repito, sólo en los libros.

La ciudad de Granada, un referente cultural universal, ¿en qué medida le ha marcado su vida?

 Para mí, Granada lo es todo y ha marcado toda mi vida. Desde pequeña, que comencé a despertar la curiosidad de saber más sobre su historia, hasta la actualidad que continúo investigando para conocer hasta el último detalle. Es mi pasión.

¿Se siente usted un ejemplo para la sociedad o un ejemplo de mujer en algún sentido?

Sólo soy una persona luchadora que, en años difíciles y con pocos medios, he conseguido ir abriéndome paso, hasta donde he podido.

Es usted una mujer entregada a la enseñanza y a la investigación. Además de los trabajos realizados sobre Granada, ¿ha realizado usted alguna otra investigación en el ámbito educativo? 

Mi vocación por la enseñanza comenzó porque yo leía mucho y explicaba a mis compañeros, ya desde muy niña, lo que aprendía en ellos. Actuaba de “maestra” y me gustaba, porque despertaba la curiosidad en algunos.

Entonces, decidí estudiar Psicopedagogía, para enseñar y comprender a mis alumnos. Tras toda una vida ejerciendo en el ámbito educativo y de la investigación, he participado en numerosos estudios, sobre todo, en los referentes a Granada, mi Granada del alma.

Usted ha escrito ya tres libros, ¿cómo surgió la idea del último, “El simbolismo de la Capilla Mayor de la Catedral de Granada?

Fue inesperado el éxito de mi primer libro, “Unas horas en la Alhambra“, que fue premiado por la ONCE y rápidamente se agotó la edición. Para hacer este primer libro, visité archivos, legajos, libros… Al final, tenía un bagaje de conocimientos y un material muy útil sobre los siglos XV y XVI y esto, me animó a reutilizar la investigación de un hecho histórico ocurrido, precisamente en el pueblo en el que nacieron mis padres, durante la rebelión de los moriscos en la Alpujarra en el 1558.

Entonces, escribí el segundo libro, que se llama “Los Mosqueteros del Santísimo“, que también tuvo una buena acogida. Seguí teniendo un bagaje de conocimientos bastante grande. Estos hechos me llevaron a conocer la Granada del siglo XVI, que entonces estaba en ebullición. Lo que más me llamó la atención fue la Catedral, me atrajo la idea de escribir sobre ella.

¿Cómo conocía la simbología?

Mi idea es divulgar los hechos históricos desde la llegada del cristianismo a Granada y cómo durante la invasión musulmana hubo períodos de convivencia, aunque también algunos de lucha. Pero la idea de convivencia es muy poco conocida. Eran las tres religiones, judíos, musulmanes y cristianos, con sus lenguas y costumbres.

Los cambios sufridos a partir de la conquista de los Reyes Católicos en 1492, todo lo que era costumbres, ropa, comidas… convirtió a Granada al cristianismo, que en su mayoría era musulmana. El anhelo impulsado por el Obispo Hernández de la Vera era catequizar a los musulmanes de una forma pacífica, ofreciéndoles perdón. Ahí está uno de los simbolismos de la Catedral de Granada, la Puerta del Perdón. Después no llegó a realizarse. Los avatares de las gentes y de los tiempos hizo que la historia fuera de otra forma.

El deseo de la reina Isabel era que el símbolo principal musulmán de Granada, la Mezquita Mayor se convirtiera en la iglesia metropolitana. Precisamente, donde está la catedral es donde estaba la Mezquita Mayor de los musulmanes, otro símbolo. Es el afianzamiento de la religión cristiana sobre la musulmana.

La Catedral, por dentro, es una catequesis. Por aquellos tiempos, la mayoría de la gente no conocía el castellano, había pocos libros y caros. Entonces, toda la Capilla Mayor de la Catedral es una catequesis para enseñar la religión cristiana a los musulmanes.

¿De qué forma contribuye la ONCE en la redacción y publicación de sus obras?

Desde los años 90, que fue cuando me afilié a la ONCE, esta Organización me ha aportado la ilusión de vivir y de ver como otra persona cualquiera. Gracias a los medios tiflotécnicos que me proporciona es posible cumplir con mi afición y devoción, que es la lectura.

Mucha gente me ha prestado sus ojos para poder hacerlo. Otras veces, he tenido que escanear los libros y pasarlos a Word, para que me los lea el programa de la ONCE.

Actualmente, ¿a qué dedica su tiempo de ocio?

Mi tiempo de ocio lo dedico a leer, a pasear, me voy a la Alhambra en un taxi siempre que puedo. También voy a museos, exposiciones, conferencias, visitas de arte… Me encanta todo lo relacionado con Granada y el arte. Soy una enamorada de Granada, aunque no la vea. Capto más, me concentro más en otras cosas al no verla. También voy a la ONCE en Granada, donde tenemos unas tertulias literarias… La lectura me entretiene ya que no me es posible irme muy lejos, por mi problema de visión. Aunque la gente se vuelca conmigo. Por la calle, me ceden el sitio. Dentro de las limitaciones, tengo muchas ventajas, porque la gente tiene una preferencia especial con personas como yo.

Y, por supuesto, la lectura. Yo muchas veces pienso que soy una lectora compulsiva. He tenido la suerte de ir tomando notas e ir haciendo fichas. No sólo leer, sino que he vuelto a ver el significado de una palabra, quién era aquel señor o qué quería éste contar. Así, he aprendido mucho más, los libros han sido mi fuente de inspiración y conocimiento.

Para terminar, ¿qué diría a todos aquellos que no conocen Granada?

A esas personas les diría que vengan sin dudarlo. Granada es como si ves un bosque en una maceta, tienes encontrar el verdadero significado de las cosas, para comprender la grandiosidad de la ciudad, su rico pasado histórico y el legado que éste dejó, que hace que Granada sea la ciudad que ha llegado hasta mi corazón y también hasta mi alma.

Ana María del Río es todo un ejemplo de superación y amor por la lectura