EN PRIMERA PERSONA: Pepe Arce, un músico que une integración y cultura

“Nos tenemos que reinventar”

Primer Plano de Pepe Arce en la Delegación Territorial de la ONCE en Andalucía

Pepe Arce en la Delegación Territorial de la ONCE en Andalucía

 Cultura. Integración. Dos palabras que se unen  gracias al trabajo de Pepe Arce, músico y compositor sevillano afiliado a la ONCE. Este amante del jazz y de la música concreta (la que se hace con sonidos de la calle),  ha creado Poesía Sorda, una obra que mezcla la poesía, elementos musicales y lengua de signos. Pepe Arce tiene gran experiencia tocando su guitarra en grupos de diversos estilos musicales, y sueña con poder crear algún día una banda sonora para una obra cinematográfica.

¿Cómo y por qué surge Poesía Sorda?

La idea de crear este proyecto en lengua de signos se me ocurrió un día que estaba asomado al balcón de mi casa y vi una excursión de sordos visitando una iglesia. Eran unas cuarenta personas, pero no emitían ningún sonido. Eso me llamó mucho la atención y pensé que alguna vez utilizaría lengua de signos en uno de mis proyectos.

Después de volver de Inglaterra, donde viví muchos años, pensé hacer un audiolibro, por el que hace ya mucho que lo utilizo. Entonces, Jaime, que es el poeta de j, me propuso hacer algo con poesía, entonces de ahí surge este proyecto.

¿Qué referentes musicales han influido más en sus composiciones?

Me gusta el jazz, la música clásica, el pop británico y, sobre todo, la música concreta. Hacer música con sonidos de la calle. Esa tendencia me viene desde pequeño. Como no veía, encontraba situaciones acústicas interesantes que otras personas no encontraban o prestaba más atención a lo visual.

¿En qué consiste la música concreta?

Solo tienes que pensar, oír y hacerte un mapa de sonidos de lo que escuchas en la calle. Grabas los sonidos, los editas y eliges qué parte de lo que has oído te parece interesante. Se crea música con sonido real.

De hecho, un futuro proyecto que tengo es entender cómo oímos la ciudad. Como cada persona oye su entorno. Si ves poco, los referentes no son visuales, son acústicos. Entonces igual que el que ve tiene una calle que le encanta, el que no ve, recuerda paisajes acústicos que admira. “Qué bien suena esta calle, qué bien grita esa mujer o qué bien suena ese tren cuando frena”.

¿Tiene algún músico o canción favorita?

Depende del día y del estado de ánimo que tenga.

¿Qué es lo que le inspira para crear música?

Creo que me viene de dentro. Ni yo lo sé. Me pasa desde pequeño, es como una necesidad. Parte de ello es porque no veo bien. El lado de música concreta, de utilizar sonidos naturales, creo que sí que viene por eso. Ahora salgo a la calle y puedo percibir música en el ruido del tráfico que hay, o entro en un restaurante y puedo percibir música en el murmullo de la gente mientras habla. O puedo ir a la estación de tren y percibir música en el sonido de los trenes.

¿Cree que se apuesta en España lo suficiente por la integración en la cultura?

La mejor experiencia que he tenido en este sentido ha sido con la ONCE, y lo comprobé cuando actuamos en el salón de actos de la Delegación Territorial el año pasado. Aquí en España tenemos la suerte de tener a la ONCE y eso es una diferencia grande con respecto a otros países. Creo que nos movemos en un mundo que nos tenemos que reinventar. El mundo de la discapacidad y la cultura creo que está aún por explorar.

“Me gustaría hacer música para cine”

El producto cultural actual ¿Está concebido más como un elemento de cohesión entre sociedades o como una mercancía para ganar dinero?

Un elemento de cohesión. Desde mi experiencia es algo que te va a costar dinero hacer, que te cuesta dinero mover, entonces lo haces por pasión. Toda persona que se dedica a crear productos culturales que veo a mi alrededor, la mayor parte ganan dinero eventualmente, pero si no lo ganan también hacen cultura. Es como una necesidad.

¿Se debería pagar por consumir cultura?

Debería pagarse porque eso lo hace más real. Es decir, si yo no tengo para comprar una guitarra no puedo tocarla. Y si no me pagan no puedo comprarme el instrumento. Es una cadena. Pero a la vez me parece muy importante que aquello que crees se mueva y la gente lo conozca y tenga la función de modificar la percepción de aquellos que las consumen, por encima del dinero que puedas llegar a ganar.

¿Cree que la subida del IVA es una barrera más para el acceso a la cultura?

Sí. Si hay menos dinero dedicado a cultura y encima los productos culturales son más caros pues entonces se producirá y consumirá menos cultura.

Al margen de Poesía Sorda, ¿Tiene pensado componer otras obras dirigidas a personas con algún tipo de discapacidad?

Tenemos un proyecto con Poesía sorda. Este proyecto también tiene una vertiente que no se ha utilizado todavía, que sería la de conseguir que los sordos percibieran la música por medio de frecuencias, de vibraciones, o por medio de luces, pero habría que invertir mucho tiempo y dinero, aunque estamos buscando la forma de hacerlo.

¿Qué otras aficiones tiene al margen de la música?

El inglés, escuchar la BBC, leer. Me gusta la historia, el cine, el vino, que también es cultura.

Sueños para el futuro

Me gustaría hacer música para cine, sería un sueño.

 

Joaquín Fernández