El Colegio de Veterinarios de Málaga premia a la Fundación ONCE del Perro Guía

Intervención de la directora gerente de la Fundación ONCE del Perro Guía, Gemma León

Intervención de la directora gerente de la Fundación ONCE del Perro Guía, Gemma León

La Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG) recibió el pasado 7 de octubre el máximo reconocimiento que concede el Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga, la ‘V de oro’, por su labor en el entrenamiento del perro guía en España. La directora gerente de la Fundación ONCE del Perro Guía, Gemma León, recibió el galardón de manos del presidente del Colegio de Veterinarios, Antonio Villalba, en el transcurso de una comida.

El Colegio de Veterinarios reconoció también la labor del veterinario Gonzalo Giner Rodríguez por sus libros ‘El sanador de caballos’ y ‘El Jinete del Silencio’, y al veterinario presidente de la Agrupación Mutual Aseguradora, Francisco Herrera, que recibieron el reconocimiento durante una comida en la que participaron también el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Patricio Cárceles, y el director de la ONCE en Málaga, Cristóbal Martínez.

Imagen de varios representantes de la ONCE junto a los galardonados

Imagen de varios representantes de la ONCE junto a los galardonados

En la actualidad, 976 personas ciegas en España -178 de ellas en Andalucía- son usuarias de perros guía.

La Fundación ONCE del Perro Guía

La FOPG cuenta con una superficie total de unos 100.000 metros cuadrados en la localidad madrileña de Boadilla del Monte. Las instalaciones albergan los diferentes módulos necesarios en el proceso de formación de los perros guía: Residencia para usuarios, Oficinas, Aislamiento y Perreras. Todos ellos dotados con los últimos avances para conseguir una máxima eficiencia en la calidad y sanidad de los perros guía, y un equipo humano y profesional sumamente vocacional y con una amplia experiencia.

Trabaja actualmente con cuatro razas de perro, el Labrador, el Golden Retriever, el Flat Coated (y los cruces entre ellos) y  Pastor Alemán, que han demostrado ser las más adecuadas para la función que desempeñan.

El presidente del Colegio de Veterinarios, Antonio Villalba, hace entrega del galardon a la directora gerente de la Fundación ONCE del Perro Guía, Gemma León

El presidente del Colegio de Veterinarios, Antonio Villalba, hace entrega del galardon a la directora gerente de la Fundación ONCE del Perro Guía, Gemma León

Desde su creación en 1990, esta Fundación ha proporcionado 2.103 perros guía, el 76,55% adiestrados por ella misma y el resto por la escuela norteamericana Leader Dogs For the Blind, en Rochester (la mayoría del resto del porcentaje) y Guiden Eyes for the Blind, en Nueva York. Para ello la Fundación mantiene acuerdos de colaboración con la Escuela Leader Dogs For the Blind y la Federación de Clubs de Leones de España en el primer caso y con la Escuela Guiding Eyes For The Blind en el segundo. 976 están actualmente en activo en España.

Adiestramiento durante casi dos años

El proceso que conduce a un perro a convertirse en guía se inicia con la exigente selección de sus padres. La experiencia ha determinado que son cuatro las razas más apropiadas y utilizadas: el Labrador Retriever, el Golden Retriever, el Flat Coated –o el cruce entre ellos- y el Pastor Alemán.

Un perro guía necesita dos años de adiestramiento

Un perro guía necesita dos años de adiestramiento

Al final del periodo, que dura entre 18 y 24 meses, sólo la mitad de los perros llegarán a ser guía. Antes, deben superar un proceso que tiene tres etapas diferenciadas: estancia con una familia (entre los 45 días y los 12 meses); periodo de adiestramiento (alrededor de ocho meses más) y adaptación a su usuario.

El periodo de adopción en una familia es la etapa de sociabilización del perro, donde aprende a convivir con personas próximas y extrañas y se acostumbra a situaciones, objetos y sonidos como el transporte público, las tiendas o el bullicio, además de aprender las primeras normas. Entre los 12 y los 20 meses, el perro trabaja en su fase de adiestramiento, donde logra habilidades específicas, como caminar siguiendo la línea recta, señalar bordillos o sortear obstáculos.

Al final, llega el momento de asignar el perro a  aquel usuario de características más acordes con las del animal: en un cursillo de tres semanas, perro y usuario aprenden a trabajar juntos. Por delante quedan nueve o diez años de convivencia.

Los usuarios buscan un compañero capaz de integrarlos en la sociedad. Por eso, cuentan con derechos que les garantizan que el equipo que forman el perro guía y la persona ciega puede hacer vida normal. Las leyes de todas las CCAA amparan el derecho a deambular libremente en cualquier establecimiento público, o de uso público, o utilizar cualquier medio de transporte.

Esa misma legislación, obliga a los usuarios  a mantener a sus perros en perfectas condiciones higiénico-sanitarias, con el fin de que nunca puedan representar un peligro para las personas que con ellos conviven, para lo que, cada seis meses, estos perros son sometidos a análisis y revisiones veterinarias.

Imagen del galardón otorgado a la ONCE

Imagen del galardón otorgado a la ONCE