El CRE apuesta por el deporte con unas jornadas dedicadas a estimular la práctica deportiva

La práctica del deporte favorece en gran medida crecimiento y el desarrollo final de los niños ciegos o con deficiencia visual ya que desarrolla la coordinación motriz, la agilidad, el equilibrio y la percepción espacial. Por ello, el Centro de Recursos Educativos de Sevilla organizó unas jornadas predeporte en las que participaron los alumnos atendidos por el equipo de educación integrada de entre 3 y 5 años.

Los objetivos de las jornadas eran realizar una primera toma de contacto para conocer los distintos deportes accesibles a los pequeños; potenciar las habilidades motrices básicas, lanzamientos, recepciones, paradas, conducciones y coordinaciones necesarias para mejorar el deporte; fomentar la autonomía y poner en contacto a los pequeños.

En las jornadas participaron dos maestros del departamento de educación física del CRE, seis maestros del equipo de educación integrada, una trabajadora social y una coordinadora de equipo que utilizaron una metodología lúdica ambientada en una historia de piratas en busca de un tesoro.

Entre las actividades deportivas que se realizaron se encuentra un circuito de habilidades motrices en el que los pequeños realizaron juegos bajo los nombres de Las Lianas, La rueda Loca, Las Islas del cocodrilo o El puente maldito. También realizaron juegos cooperativos como el “mete-gol”, actividad relacionada con el fútbol, el baloncesto y el goalball; “carreras de relevos” y “paracaídas gigante”. Los profesionales del CRE también trabajaron la expresión corporal de los alumnos en el Tatami realizando juegos al ritmo de los instrumentos y la relajación con música y con las luces apagadas.

Tras finalizar las jornadas se entregaron los diplomas y las medallas a los participantes que pasaron una gran tarde deportiva.

Aire libre y senderismo en el ‘Molino de Izfalada’

Por otra parte, la ONCE en Granada organizó una ruta de senderismo de media montaña por la ruta del ‘Molino de Izfalada’. En el recorrido, de unos 9 kilómetros, participaron 36 personas de las cuales diez eran ciegas y 12 deficientes visuales.

El grupo de personas ciegas y deficientes visuales estuvo acompañado por guías y voluntarios del Parque Natural de Sierra Nevada dada la dificultad del relieve mientras informaban de la fauna, la vegetación, los cultivos y describían el paisaje. Todos los participantes disfrutaron de una gran jornada al aire libre.