La XIII Bienal de Teatro ONCE triunfa en Málaga

El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, el delegado de Cultura en Málaga, Manuel García, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el concejal de Movilidad y Accesibilidad, Raúl López, la vicepresidenta segunda del Consejo General de la ONCE, Teresa Palahí, el delegado de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Patricio Cárceles, el director en Málaga, Cristóbal Martínez y el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Ventura Pazos Reportaje gráfico: Javier Regueros

Un teatro no es más que una historia contada por unos personajes caracterizados donde se representa una verdad a través de la ficción, ofreciéndola a los espectadores para que la asuman. A veces los textos o la puesta en escena son espectaculares, pero en la XIII Bienal de Teatro ONCE, celebrada en Málaga del 18 al 22 de octubre, quienes realmente han brillado han sido sus actores, directores, y todas las personas que han hecho posible que se cumplieran los sueños de personas con ceguera o discapacidad visual y que gracias al teatro son felices.

Un total de diez grupos, tres de ellos andaluces, y más de 125 actores han participado dejándose la piel en los escenarios, en las tertulias, en los café-teatro, con sus compañeros y con ellos mismos. Han dado lo mejor de sí para que Málaga sepa que el teatro en la ONCE no es un teatro especial, sino un teatro donde todos son iguales ante el espectador.

El ambiente de compañerismo y de unión estuvo presente entre todos los grupos, que formaron una gran familia durante los cinco días que duró la Bienal. El patio de butacas de los teatros de la provincia de Málaga rozó el lleno absoluto en todas las funciones. El público desbordó con su entrega y entusiasmo, rieron, lloraron, vibraron con la misma pasión que lo hace un actor encima del escenario.

Integración total

Tras 24 años realizando Bienales en toda la geografía española, la ONCE demuestra una vez más que la integración de las personas con ceguera, deficiencia visual o discapacidad en cualquier ámbito de la vida es posible.

Paulino Plata durante su intervención en la inauguración de la BienalLa Bienal contó en todo momento con el calor institucional de la ONCE. Desde la vicepresidenta segunda del Consejo General, Teresa Palahí, que participó en la inauguración, al director general, Ángel Sánchez, que clausuró la Bienal, fueron muchos los representantes de la Organización, delegados territoriales y directores de centros que no quisieron perderse algunas de las actuaciones. El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, destacó en la inauguración el alto nivel interpretativo de los ciegos españoles y la decisiva contribución de la ONCE a apostar por el teatro como medio de integración en la sociedad. “Me emociona ver el espíritu de superación, el interés y las ganas con las que hacéis teatro, esta es una lucha por una causa extraordinariamente noble que compartimos plenamente desde el Gobierno andaluz”, afirmó.

En una semana de intensa actividad, los participantes fueron recibidos también por el alcalde de Málaga en una recepción que tuvo lugar en el hermoso salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga. Francisco de la Torre, que se divirtió como todos con la interpretación que protagonizó uno de los grupos que participó en la Bienal, aseguró que “la ONCE está viva porque sabe apoyarse en el teatro y con la capacidad artística del afiliado se ofrece un gran espectáculo”. Para la directora general adjunta de Servicios Sociales, Patricia Sanz, la Bienal ha sido “una oportunidad estupenda para que la sociedad conozca la apuesta clara por el trabajo que hacemos con las personas con ceguera total o parcial y por temas de formación profesional a través de directores profesionales”.

“Grabado en el corazón”

Reyes Lluch, jefa del Departamento de Promoción Cultural y Braille de la ONCE, asegura que ésta ha sido una de las Bienales más importantes que la Organización ha realizado. “La complejidad del montaje de escenografía –explica-, la variedad de teatros, las luces, las dotaciones técnicas, las actividades paralelas a las representaciones, el intercambio de aprendizaje entre los propios grupos, la experiencia de que unos grupos puedan asistir a la representación de otro, la innovación de incluir la videoproyección en el escenario han permitido que esta Bienal se haya grabado en el corazón de todas las personas que han participado en ella”.

Imagen de la representación que realizó uno de los grupos que participó en la Bienal durante la recepción con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, en el Salón de los Espejos del AyuntamientoLluch destaca como un hecho relevante que haya desaparecido “aquella rivalidad histórica entre los directores y los actores”. “Hemos conseguido hacer equipo –subraya-, hacer que esto sea el Movimiento Teatral de la ONCE donde todos los grupos que participan enseñan su trabajo y abrimos camino para que otros grupos de la ONCE puedan también representar”.

Con el orgullo lleno de satisfacción, de superación personal, cansados por el esfuerzo realizado durante la Bienal, pero felices de haber participado en ella, los grupos se despidieron y partieron con la cabeza pensando en 2013, año en el que la próxima Bienal llegará también a los corazones de todo el mundo. Por ahora se cierra el telón, pero en los escenarios ya se está preparando la próxima función.

GALERÍA DE IMÁGENES

Imagen de la representación del grupo Antígona
Imagen de la representación del grupo Antígona
Imagen de la representación del grupo Homero
Imagen de la representación del grupo Homero
Imagen de la representación del grupo La Balandra
Imagen de la representación del grupo La Balandra
Imagen de la representación del grupo La Luciérnaga
Imagen de la representación del grupo La Luciérnaga
Imagen de la representación del grupo Los Sinsentidos
Imagen de la representación del grupo Los Sinsentidos
Imagen de la representación del grupo Sa Boira
Imagen de la representación del grupo Sa Boira
Imagen de la representación del grupo Valacar
Imagen de la representación del grupo Valacar