Julián León: “Me siento muy orgulloso de la labor social que realizamos”

Julián León, gerente zona sur de Vinsa, condecorado con la Insignia de Oro del Cuerpo Nacional de Policía
Tras más de 15 años dedicados al mundo de la seguridad privada, Julián León (Sevilla, 1965) duerme tranquilo. A pesar de proceder de otro sector, habiendo sido director de Certamen del Palacio de Congresos de Sevilla durante más de diez años, este sevillano se supera cada día formando y reciclando sus conocimientos sobre seguridad en la empresa Vinsa Alentis. Actualmente, ha sido galardonado con la insignia de Oro del Cuerpo Nacional de Policía, una condecoración que le llena la cara de satisfacción personal.

¿Duerme tranquilo?

En estos momentos, muy tranquilo y sin ningún problema.

¿Alguna vez ha tenido que decir eso de ‘Alto, arriba las manos o disparo’?

Gracias a dios, hasta la fecha no he tenido que utilizar estos términos.

¿De chico solía jugar a policías y ladrones?

Entre otras cosas sí.

La seguridad de un estadio de fútbol debe suponer un auténtico quebradero de cabeza. ¿Cuál es la mayor complejidad para garantizar la mayor tranquilidad de las masas? ¿Cuál es el peor momento?

La seguridad de un estadio de fútbol se compone de varias fases y la primera es la entrada del público, que es la que más se debe tener en cuenta. Posteriormente es durante el partido, durante el evento. Si todo marcha bien, la mejor seguridad es que no haya pasado nada y que no haya ningún evento imprevisto. Esa es la mejor seguridad en un evento deportivo.

¿Se disfruta del partido o se ignora?

Evidentemente, no se disfruta. Pero confluyen las dos vertientes, se puede estar viendo el partido y a la misma vez estar pendiente de lo que está ocurriendo en ese evento.

¿Defendería con la misma pasión la seguridad si el cliente fuera el Betis?

Exactamente igual. Es un evento deportivo y cualquiera de los dos equipos podría ser futuro cliente.

¿Cómo llegó a ser el asesor de seguridad del Sevilla F.C.?

Hace ya diez o doce años, estando en otra empresa de seguridad, coordiné la seguridad privada de un evento de la entidad deportiva. Y en esta empresa también volvemos a estar asesorando a esta entidad.

“La boda de Cayetana fue un gran éxito”

Son ustedes responsables de la seguridad también de la Casa de la Alba. Ese es un sentido de la responsabilidad ¿distinto en algún sentido? ¿La boda de doña Cayetana le puso en aprietos?

Con la Casa de Alba, a nivel personal, llevo varios eventos con ellos, desde la boda de María Eugenia Martínez de Irujo, diferentes bautizos, hasta la boda de Cayetana. Realmente es un evento que a la luz pública ha sido muy importante, pero a nivel de seguridad debido al lugar donde se ha celebrado, pues realmente no tenía mayor complicación. Había que coordinar todo el tema de prensa con el público en la calle, y fue un gran éxito. Estuvo bastante bien coordinado y no hubo ningún tipo de problema.

¿Qué es lo lo primero a tener en cuenta a la hora de prever la Seguridad de un estadio, una casa o una empresa?

Primero, analizar el riesgo de cada uno de estos lugares, cada lugar tiene sus características particulares. Lo primero que se hace es analizar el riesgo del lugar, y a partir de ahí intentar acomodarlo, intentar darle solución a esos riesgos que se han estudiado previamente.

Es profesor homologado por la DGP, ¿con qué se queda de ese aprendizaje?

El ser profesor homologado viene como consecuencia de ser director de seguridad. Con motivo de eso, te homologan para poder impartir, en este caso, la enseñanza en el ámbito de la seguridad privada.

Es también asesor del Ateneo, ¿cuál es el procedimiento de seguridad que se sigue en la Cabalgata de los Reyes Magos?

Es un evento en la vía pública, donde seguridad privada no se podría hacer. Se asesora el control del evento con tantísimo público, tener previsto el punto más conflictivo, lugares donde puede concentrarse mayor público y tener controlada la situación en caso de algún tipo de emergencia.

¿Hay algún tipo de protocolo de emergencia en la Cabalgata de los Reyes?

La Cabalgata de los Reyes la organiza el Ateneo conjuntamente con el Ayuntamiento de Sevilla. A nivel privado sí nos encontramos en los lugares físicos donde está el Ateneo como en la salida de la Cabalgata, en ese centro neurálgico, en alguna que otra carroza concreta por que haya un personaje particular y específico.

¿Reconforta haber sido condecorado con la Insignia de Oro del Cuerpo Nacional de Policía? ¿Se lo esperaba?

Pues no me lo esperaba. Se me ha otorgado por las relaciones o la unión que tenemos entre seguridad privada y seguridad pública, en este caso Policía Nacional, representando a la empresa, a Vinsa Alentis. Debido a esta relación, a la gran cooperación que tenemos entre ambas seguridades, privada y pública, pues se me ha concedido la Insignia de Oro del Cuerpo Nacional de Policía en este año 2011. Y realmente representa un logro a nivel personal, y evidentemente para la empresa que represento.

¿Qué aporta Vinsa con respecto a otras empresas de Seguridad?

A nivel de empresa de seguridad creo que tenemos un valor añadido con respecto a las demás perteneciendo al grupo que pertenecemos, al grupo de la ONCE. Todas las empresas son empresas privadas, algunas multinacionales, pero nosotros indirectamente damos trabajo al personal discapacitado. Aunque el vigilante no puede ser discapacitado porque la normativa no lo permite, sí lo puede ser el administrativo que tiene que atender al servicio de seguridad, en la uniformidad, en las nóminas, en Recursos Humanos, cualquier gestión administrativa sí la pueden realizar personas con discapacidad. Y por ese motivo me siento muy orgulloso la labor social que se realiza y de estar en esta empresa.

ETA: “Tiene que haber justicia para los familiares de las víctimas”

Vinsa acaba de ser certificada en Seguridad y Salud en el Trabajo, ¿cuáles son las claves?

No todas las empresas de Seguridad Privada tienen este certificado a día de hoy. Eso quiere decir que se están creando unos procedimientos de seguridad y salud en el trabajo, sobre todo en el tema de atención a riesgos laborales, que son un valor añadido de esta empresa a partir de estos momentos. Creo que en el mercado se nos va a atender y ver de otra manera.

La persona de a pie sólo ve a una hombre/mujer vestido con uniforme y cámaras de videovigilancia pero, ¿qué se esconde detrás de eso?

Detrás de todas estas personas existe una profesión, que al día de hoy es muy digna, que ha estado en auge en una época y ahora volvemos a estar en una “decadencia”. Tiene que estar ahí porque hay lugares y sitios en los que se necesita la seguridad privada, y donde la seguridad pública no podría atender ese tipo de necesidades.

El vigilante privado ¿goza del suficiente prestigio en España?

Podría tener más prestigio.

¿Hace falta una formación complementaria en defensa personal? ¿Hay buen nivel profesional en España en este sentido?

El nivel de formación en este mundo de seguridad privada yo creo que está muy avanzado. Ahora se está metiendo el tema de la tecnología online, anteriormente era formación presencial, y ahora se van a poder compartir ambas.

¿Tiene usted seguro de vida?

Pues sí (risas).

Deme alguna recomendación, la regla de oro para ahuyentar a los ladrones.

Complicado, porque los ladrones o los ‘malos’, como decimos nosotros, están dos pasos por delante nuestra. Realmente, ser cuidadoso, estar pendiente del día a día de lo que hacemos y precavidos. El malo está por delante nuestra siempre.

Por último, ¿qué le inspira el cese definitivo de la actividad armada de ETA?

Primero una alegría enorme porque la situación no es la más recomendable, y ojalá que esto se acabara porque las vidas que ha quitado no son lo más agradable para nosotros.

¿Ha vivido de cerca la herida del terrorismo? Cree que España sabrá cicatrizar esa herida sin fisuras?

Yo personalmente no lo he vivido a los más allegados míos, pero sí me siento dolido como uno más por lo que ha estado sucediendo. Entiendo que sin fisuras no se si se acabará, lo que sí es cierto es que tiene que haber justicia con respecto a los familiares de las víctimas. No se puede pasar página como si aquí no hubiera pasado nada.

María Ángeles Cuenca