Arranca el curso con 1.700 alumnos ciegos y deficientes visuales con el apoyo de la ONCE

Un alumno del CRE durante las clases pegando recortes en una folio
Más de 1.700 alumnos y alumnas con ceguera o discapacidad visual grave de Andalucía, Extremadura y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla volvieron a la actividad escolar y académica con el apoyo de la ONCE el pasado 12 de septiembre. Más del 98% de los estudiantes lo hacen integrados en centros de enseñanza ordinarios. En España son más de 7.400 los alumnos con deficiencia visual que se incorporaron a las aulas.

La inclusión de los niños y niñas con discapacidad visual en un ámbito educativo normalizado responde a la tendencia generalizada de crear un único sistema donde se integren todos, prevaleciendo siempre el derecho de cualquier alumno a recibir una atención educativa equitativa y de calidad, y respetando las necesidades específicas de cada uno de ellos.

Para ello, los profesionales que componen los 33 Equipos Específicos de Apoyo educativo de la ONCE, once de ellos en Andalucía, trabajan intensamente en colaboración con la Junta de Andalucía para planificar el conjunto de intervenciones que van a llevar a cabo durante todo el curso escolar con el fin de facilitar a estos alumnos y sus profesores su aprendizaje. Este trabajo se desarrolla en consonancia con las Administraciones públicas responsables de la Educación en sus ámbitos de actuación.

Varios alumnos acuden a la mesa del profesor para una explicación en clase de matemáticas
Un total de 7.403 alumnos con discapacidad visual grave reciben esta atención educativa, de los cuales 7.295 están escolarizados en educación integrada en centros ordinarios (98,5%) y 108 (1,5%) en los Centros Escolares de la Organización, que dan cobertura a todo el territorio del Estado.

Por nivel de estudios, en Andalucía 304 escolares corresponden a Educación Infantil; 344 son de Educación Primaria; 237 están ya en la ESO; 66 cursan Bachillerato; 67 realizan Formación Profesional; 165 estudian en la Universidad; y otros 518 alumnos realizan otro tipo de enseñanzas.

Para cada nuevo curso, los servicios de producción bibliográfica de la ONCE trabajan intensamente, especialmente en la etapa estival, con los nuevos libros, para que, en la vuelta al cole, los niños y jóvenes con ceguera o discapacidad visual grave puedan llevar sus mochilas el primer día de clase con los mismos libros, pero en braille, y con la misma ilusión que sus compañeros, así como toda la documentación e información que requieran en formato accesible.

Un alumno sordociego, dibuja en un folio, con una de sus profesores
Amaparo Cruz, la directora del Centro de Recursos Educativos de Sevilla, que ha asumido el cargo este año apuesta por la la participación de los niños de Educación Integrada en las actividades del CRE. “Si hay algo que tengo claro este año es que buscamos que cada vez los niños de Integrada se vinculen más con el CRE y que nosotros podamos facilitarles cuestiones que no encuentran tan fácilmente fuera como el acceso al deporte, a los idiomas, a las nuevas tecnologías pero también es muy importante que se integren con los niños de dentro. – afirmó- Es decir que los alumnos de aquí sean contemplados como toda la población educativa de Sevilla, los 488, que eso se asuma por parte de todos, por parte de los profesionales y cada vez este centro tenga más visitas de niños que están estudiando en colegios integrados porque esto a ellos les va a enriquecer y a los que están aquí estudiando también. Aquí ya viene funcionando el club de ‘Las dos mitades’ que es un espacio donde se reúnen una vez cada 15 días chicos de Educación Integrada y del centro específico y cuentan sus experiencias, hablan sobre los distintos problemas que tienen, especialmente los que tienen en cuanto a su discapacidad visual”.

Según Cruz, “Afortunadamente, la gran mayoría de nuestros estudiantes se formarán en el centro que sus padres hayan elegido, en su entorno, con sus vecinos, sin separarse de su familia, porque para ello, un equipo de profesionales se ocupan desde hace semanas, incluso meses, de transcribir sus libros, hablar con los centros y profesores, proporcionarles las ayudas ópticas y tecnológicas que les permitirán ser uno más entre sus compañeros. Esto constituye uno de los mayores logros de la política educativa de la ONCE”.

Un profesor del CRE durante una explicación en clase
En Andalucía hay 1701 alumnos ciegos y deficientes visuales que se distribuyen por provincias de la siguiente forma: 116 alumnos en Almería, 272 en Cádiz, 159 en Córdoba, 176 en Granada, 111 en Huelva, 107 en Jaén, 264 en Málaga y 496 en Sevilla.

Un Plan Individualizado de Atención para cada alumno

Los 33 Equipos Específicos de Atención Educativa al alumnado con discapacidad visual se encuentran repartidos por los diferentes centros que la ONCE tiene por todo el Estado, de forma que se garantice la cobertura de los estudiantes en todas las etapas educativas. A su vez, estos Equipos dependen estructuralmente de alguno de los cinco Centros de Recursos Educativos de la Organización, ubicados en Sevilla, Barcelona, Madrid, Pontevedra y Alicante.

Un alumno sordociego durante una de sus clases pintando un folio
Los Equipos Específicos forman parte de los recursos que la ONCE y las Administraciones Educativas de las Comunidades Autónomas establecen en los convenios de colaboración para la atención a personas con ceguera o discapacidad visual grave. Están formados por distintos profesionales, expertos en distintas áreas de intervención: maestro, técnico de rehabilitación, psicólogo, pedagogo, trabajador social, instructor tiflotécnico, etc.

Para cada alumno y alumna con discapacidad visual se elabora un Plan Individualizado de Atención, según sus necesidades, y se le asigna un maestro o maestra itinerante encargado, entre otras funciones de asesorar al centro y al profesorado de aula, asesorar y orientar a las familias y realizar un trabajo directo con el alumno.

Dicho trabajo directo abarca todas aquellos aspectos que puedan favorecer y potenciar la plena inclusión educativa de la persona: estimulación visual; autonomía personal, orientación y movilidad; enseñanza de un sistema de lectoescritura (braille o tinta); aprendizaje del uso de la tiflotecnología (tecnología adaptada); orientación académica y profesional; ocio y tiempo libre; currículo escolar; adaptación de recursos educativos; tecnologías de la información y la comunicación, etc.

Interior del edificio del Centro de Recursos Educativos de Sevilla

Tecnología en la educación para todos

En los últimos años, con el avance de las tecnologías de la información y la comunicación en las aulas, es necesaria la dotación de recursos, el asesoramiento y orientación al alumnado y al profesorado y la adaptación de las herramientas de acceso. El proyecto impulsado por el gobierno Escuela 2.0 supone un gran reto para el alumnado con discapacidad visual, ya que necesita que los equipos que maneje en el aula sean completamente accesibles, así como los contenidos curriculares y los recursos didácticos que se utilicen.

Para la ONCE, este es uno de los temas prioritarios en materia educativa, puesto que si en el proceso de digitalización de las aulas no se tiene en cuenta la accesibilidad, los más de 7.400 alumnos que están integrados en una educación normalizada se verán abocados a una exclusión educativa.