"NI UN PASO ATRÁS EN DERECHOS SOCIALES"

En el curso que acabamos de inaugurar, 1.846.586 alumnos y alumnas se han incorporado a las aulas en todas las etapas educativas de los 6.491 centros públicos, concertados y privados de Andalucía. De todo ellos, un 96,7%, cursará sus estudios en centros sostenidos con fondos públicos.

En Andalucía, se ha hecho un gran esfuerzo por mantener la inversión educativa e incluso incrementarla en aspectos tan esenciales como el profesorado o las políticas de apoyo a las familias. No hemos dado ni un paso atrás en derechos sociales. Ni el más mínimo recorte para los alumnos, ni para las familias, ni para los profesores. Como he dicho en alguna ocasión, el único recorte que necesita el sistema educativo andaluz es el del fracaso escolar.

La lucha contra el frasco escolar centra las principales novedades del curso, con acciones preventivas, compensadoras y con medidas proactivas. En los últimos dos años el índice de fracaso escolar se ha recortado en 6,7 puntos en Andalucía: hemos pasado del 34% al 27,3%. Pero sigue siendo nuestro principal problema y, por lo tanto, nuestro principal objetivo.

Es nuestra obligación conseguir una educación mejor para las familias, que nos confían lo más valioso que tienen y que valoran de forma satisfactoria la educación pública andaluza. La educación hace ciudadanía activa y comprometida y en eso consiste su poder transformador, en garantizar la igualdad de oportunidades.
Corresponde a la sociedad organizada, a los poderes públicos, igualar las oportunidades y ese objetivo encuentra en la educación el medio fundamental para hacerlo efectivo.

El Gobierno andaluz, como le corresponde y desea, reitera su compromiso para garantizar la igualdad de oportunidades. Y lo hace desde el convencimiento de que la Educación es la base que hace a la sociedad más tolerante y próspera. La calidad de nuestro sistema educativo debe medirse por el esfuerzo que realiza, por ejemplo, en ofrecer igualdad de oportunidades a las personas que requieren atención especializada, con el objetivo de integrarlas en todas las actividades de la sociedad de la que forman parte. La educación hace posible que cada persona pueda estar en disposición de utilizar toda su capacidad, su inteligencia y su voluntad de superación.

La práctica totalidad de los alumnos con necesidades educativas en Andalucía estudian en centros de enseñanza ordinarios y ése es el mejor ejemplo de que la igualdad de oportunidades se construye con integración y recursos humanos, materiales y técnicos para solventar las necesidades específicas que tienen los alumnos y alumnas con algún tipo de discapacidad.

La Consejería de Educación participa anualmente en la formación del profesorado que atiende al alumnado con discapacidad visual a través de cursos realizados en colaboración con los Centros del Profesorado.

Además, el Gobierno andaluz viene manteniendo una relación histórica de colaboración con la ONCE para posibilitar la mejor respuesta educativa posible al alumnado con déficit visual de Andalucía.

Mantenemos, por lo tanto, firme nuestro compromiso de conseguir una Andalucía sin barreras de cualquier orden, ya sean mentales, físicas o tecnológicas.

Dijo Gandhi que “nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

Francisco Álvarez de la Chica, Consejero de Educación de la Junta de Andalucía

Francisco José Álvarez de la Chica
Consejero de Educación