Sevilla y Málaga acogen de nuevo los campamentos de integración de la ONCE

El grupo de chavales que participaron en el campamento a la orilla de un lago preparados para hacer piragüismo

Más de 40 niños ciegos y deficientes visuales, con otras discapacidades y sin discapacidad participaron desde el 18 al 23 de julio en el campamento de integración de verano de la ONCE que tuvo lugar en la granja escuela ‘El encinar de Escardiel’, ubicada en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos, muy cerca del Parque Natural Sierra Norte de Sevilla. El centro cuenta con instalaciones adaptadas a las necesidades especiales de los niños y con la máxima accesibilidad.

Del total de participantes, 28 procedían de la Delegación Territorial de la ONCE en Andalucía, de Sevilla -11 de ellos afiliados-, y otros 15 de la Dirección de la ONCE en Málaga. Los grupos, que salieron de sus respectivas ciudades, se encontraron en el campamento para vivir una semana llena de aventuras, emociones y en la que los lazos de la integración y la amistad se han unido más que nunca.

Baño nocturno en la piscina donde todos dusfrutan chapoteando
Este año, como novedad, el campamento se planteó bajo la temática de ‘El Bosque Vivo’, coincidiendo con el Año Internacional de los Bosques, de manera que todas las actividades programadas tuvieron un hilo conductor para acercar este enclave natural a los chavales como una realidad divertida e interesante. La iniciativa estuvo enfocada a trabajar en equipo en pequeños grupos de trabajo, de chicos de la misma edad, tutelados en todo momento por un monitor.

Las actividades se centraron en la realización de deportes en el medio natural de bajo impacto ambiental tales como la equitación, la escalada, el piragüismo, la práctica de la tirolina y del tiro con arco. Los chavales también tomaron contacto con la fauna y flora andaluza a través del taller del medio natural. En este taller realizaron actividades como el reconocimiento de plantas aromáticas y de las diferentes especies autóctonas y ayudaron a la replantación del bosque.

Intervención del presidente del Consejo Territorial, Ventura Pazos, el día que visitó a los chavales en el campamento
El presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Ventura Pazos, hizo una visita a los chavales en la que les habló sobre la ONCE, el Consejo, los Servicios Sociales y del cupón. “¿Quéreis que hable con el director del campamento para que os quedéis una semana más?”, preguntó Pazos a los chicos, que no dudaron en alborotarse a favor de esa proposición. Para el presidente del Consejo Territorial lo más importante de la experiencia es que los propios chavales podrán comprobar cómo tanto las personas con deficiencias como las que no tienen, pueden realizar las mismas actividades consiguiendo así normalizar la discapacidad entre los más pequeños.

Cada día en el campamento los niños, además de realizar las actividades de los talleres, disfrutaron con los juegos programados, como gimkanas en braille, chapuzones en la piscina y fiestas nocturnas. La despedida estuvo llena de sentimientos y emociones al haberse creado grandes lazos de amistad y compañerismo entre los chavales que vivieron la experiencia.

Varios niños jugando durante una de las actividades desarrolladas en el campamento
Las edades de los participantes en el campamento comprenden desde los 6 a los 15 años. Ésta es una iniciativa que se enmarca en el programa anual que desarrolla la Organización Nacional de Ciegos de campamentos y colonias de verano para niños y jóvenes con discapacidad visual, por diferentes puntos de España.

También en Marbella

Por otra parte, en Marbella, Málaga, más de cincuenta niños afiliados de las direcciones de la ONCE en Algeciras, Almería, Granada, Huelva y Jaén se reunieron en el campamento de Fuerte Nagüeles del 18 al 24 de julio.

Un chico disfruta de una carrera de carts junto a uno de los monitores
Los chavales, de entre 6 y 18 años, disfrutaron de una intensa semana de actividades entre las que destacan el Circuito Multiaventura en el que pudieron realizar rápel, rocódromo, tirolina, montar a caballo, piragüismo, talleres de abalorios, litografías, juegos adaptados y distintos deportes.

Varios chavales disfrutando a través del tacto de las esculturas de Salvador Dalí
Además de esto, realizaron un paseo en barco hasta Puerto Banús y a pie por Marbella, recorriendo el museo al aire libre con esculturas para tocar, de Salvador Dalí. El parque acuatico de Mijas se llenó de risas, carreras y juegos cuando los chavales asistieron a pasar el día. También disfrutaron de juegos nocturnos, noche de cine adaptado, piscina, playa, y fiestas de disfraces y la fiesta ibicenca de despedida, en la que todos iban vestidos de blanco.

El grupo de chavales bailando durante la fiesta de disfraces que se realizó en el campamento
La despedida, como no podía ser de otra manera, fue triste pero albergando la esperanza de volver a coincidir para pasar unas jornadas tan divertidas y gratificantes, llenas de integración.

Una de las niñas ciegas que asistieron a Fuerte Nagüeles acariciando a un caballo antes de montarlo