Patro Morales: "Lo que me gusta en una habitación es la sensación de limpieza"

Patro Morales, el director del hotel Confortel Puerta de Triana

Patrocinio Morales Ligero (Lepe, Huelva, 1979) Emprendedor, deportista y amante de los viajes. De padre marinero, la brisa del mar le acompaña allá donde va. Trabaja como director del Confortel Puerta de Triana en Sevilla desde 2009. Entre sus principales valores se encuentran la polivalencia y la empatía.

¿A qué hotel se va de vacaciones este verano?

Me voy a unos apartamentos en Ibiza una semana.

¿De pequeño prefería la comodidad del hotel o la naturaleza del camping?

El camping, de hecho mi primer trabajo en la hostelería fue en un camping, en la recepción del Camping Luz de Lepe. Lo prefería por el tema de la naturaleza yel campo, me ha gustado siempre estar en contacto con la naturaleza.

¿Viaja más por ocio o por trabajo?

Ahora mismo, mitad y mitad. Pero más casi por ocio que por trabajo. Me encanta viajar, es mi hobby preferido.

Comenzó trabajando como repartidor de alimentos y productos de hostelería, después fabricando persianas y más tarde en un camping, ¿cuándo decidió ligar su futuro al mundo hotelero?

En el mismo momento en el hice una batida de currículums por toda la zona de Isla Cristina e Islantilla, y me hice con los nombres de los responsable de cada departamentos de recepción. Hubo un momento en que me llamaron para el camping y el mismo verano me llamaron de Confortel, la jefa de rececpción me dijo que si estaba dispuesto a empezar de botones, y yo dije que de lo que hiciera falta. Empecé a trabajar en verano allí en el confortel y la verdad que fue una experiencia superbuena, me encantó todo Confortel y el hecho de que pertenecía a la ONCE. Mi primer contacto allí fue de pequeño cuando hicieron el hotel, en el año 92, que me iba con los amigos y me colaba en la piscina. Los seguridad de Vinsa me echaron un par de veces (risas).

Ha estado trabajando también en Alemania e Inglaterra, ¿con qué se queda de ese periodo?

Cuando terminé Turismo decidí dejar de trabajar e irme a Alemania a aprender el idioma. Me fui unos 5 o 6 meses, hice un curso intensivo y trabajé también en supermercados, contando productos o lo que saliera. De allí me quedo con el orden que hay, del civismo que hay. Siempre se aprende mucho cuando vas a otro país, pero sobre todo me quedo con haber vivido nuevas experiencias. En Inglaterra trabajé en un hotel de noche, y fue conocer cómo se trabaja en otra compañía distinta a Confortel. Me gustó más Alemania que Inglaterra en todos los aspectos.

La cualidad estrella de un director de hotel.

Creo que hay que ser polivalente y muy empático con todo, tanto con los trabajadores, como con los clientes, con los proveedores. Yo me alegro mucho de haber empezado de botones y haber trabajado en otros trabajo, porque sé bastante lo que es el sacrificio desde la base. Una vez que llegas aquí cualquier problema al que te enfrentas tú eres el responsable de todo lo que pasa. Tienes que conocer todo lo que pasa y saber cómo lo puedes solucionar.

Cuando abre la puerta de una habitación en la que se va a hospedar, ¿qué espera encontrar?

Lo que me gusta es la sensación de limpieza. Es lo que intento tener aquí como principal virtud de nuestras habitaciones.

Una manía cuando va de hoteles.

Revisar la habitación entera, toco encima del espejo si hay polvo, miro debajo de la cama… Un poco como el día a día mio aquí cuando reviso habitaciones. Intento no hacerlo pero al final acabo mirando todos los detallitos.

“No acepto en un cliente la falta de respeto

Una virtud.

Creo que mi principal virtud es la empatía con las personas. Soy paciente con las personas y creo que es la comprensión hacia ellas, lo que necesita cada uno. Me gusta hacer grupos, trabajar en equipo y para poder hacer eso tienes que saber perfectamente qué es lo que necesita cada uno, qué es lo que le tienes que dar, hasta dónde puede llegar. Después no si lo haré bien (risas). Yo creo que sí.

¿Es de los que se lleva a casa todo tipo de recuerdos de la habitación como lápices, hojas de notas…?

No soy extremista en ese aspecto pero siempre me llevo algo. Por ejemplo, cuando me ha gustado como huele el gel porque también me recuerda a ese hotel, sobre todo si vas a algún spa y te ponen un gel aromático. Lo demás lo dejo allí (risas).

¿Cuál es el perfil de cliente del Confortel Puerta Triana?

El cliente de estancias cortas. Tenemos dos tipos de clientes muy diferenciados, el de trabajo que viene por un día o dos días, que está muy poco tiempo en la habitación pero necesita una habitación ordenada, limpia. El trato con ese cliente es muy frío y casi sólo de check in y check out. Depués está el cliente de ocio que sí que está a partir de dos o tres noches. Es un cliente que está más tiempo en la habitación y el trato con él es más directo y ese perfil es más afable, más cercano. Aunque se da más el primero.

¿Qué es lo que caracteriza al hotel?

La tranquilidad y la cercanía con el cliente. Es un hotel urbano, para personas de trabajo, pero muy cercano al cliente. Intento que mi equipo sea cercano al cliente, que sepa darle lo que necesita en cada momento. Además es muy tranquilo, aunque esté en el centro de Sevilla.

¿Cuál es la media de ocupación hotelera del Puerta Triana en este trimestre del año?

Julio vamos a terminarlo con un cincuenta y poco y en agosto estaremos en un 60% o 65%.

¿Los clientes suelen ser exigentes o caprichosos?

No, la verdad es que no. Algúnos sí como en todos los sitios pero creo que ahora mismo el cliente se esta adaptando a las circunstancias. Venimos de una época en la que había de todo en el hotel, y ahora se tienen cuatro cositas.

¿Alguna anécdota?

Una persona sonambula que le llegó al recepcionista, y era como una película de miedo. Era una japonesa, en bata blanca y hablando en sueños como que le estaban pegando en la habitación. El recepcionista me llamó un poco asustado (risas). Vine y cuando la ví, parecía la película ‘The Ring’ o algo así.

¿El cliente siempre tiene la razón?

Si no la tiene, tenemos que hacerle ver que la tiene. Hay situaciones extremas en la que un cliente puede pedirte cosas inverosímiles que nunca vas a llegar a dárselas o a aceptar. Lo que no acepto en un cliente es la falta de respeto o de insultos. Cuando un cliente insulta me callo, lo escucho aunque crea que no tiene la razón e intento hacerle ver que a lo mejor se está equivocando un poco en lo que está comentando.

“Me encanta la playa, es donde más me relajo”

¿La crisis afecta?

Sí, bastante. Ahora el cliente mira mucho el euro, regatea, exige, hay gente que ha dejado de viajar. Lo primero que se ahorra es en el ocio.

También ha trabajado en el Confortel Islantilla, ¿hay mucha diferencia entre uno y otro?

Toda. Aquello es la noche y esto es el día. Allí son 344 habitaciones, hay una media en verano de 800 clientes, aquí hay 68 habitaciones y pueden haber entre 60 y 80 clientes. En cuanto al trabajo también es todo distinto, allí tienes un equipo de trabajo de 10 personas, incluso 12 y 13 en verano y es muy importante trabajar en equipo y que haya en cada departamento bastante unión. Aquí hay una persona conmigo trabajando, entre los dos tenemos que tirar para adelante. A parte, aquello es de playa, con un cliente de chanclas, de clazonas y esto es de clientes un poco más de traje de chaqueta.

¿Cree que influye en la ocupación que uno sea de costa y otro de ciudad?

Sí, influye también,. De hecho Islantilla está ahora casi al 100% y nosotros estamos al 50%. Pasa lo contrario en primavera y otoño, ellos bajan la ocupación cuando nosotros la subimos.

¿Prefiere un hotel sencillo y bien situado o un Resort en una localización aislada?

Sencillo y bien situado, sobre todo en viajes de ciudad y lo más céntrico posible. En tema vacacional si es en primera línea mejor. No suelo irme mucho de Resort, me suele gustar el hotel céntrico porque aprovecho mucho la ciudad.

¿Cuáles son sus aficiones?

Mi familia dice que tengo muchas (risas). Fútbol, fútbol sala, fútbol siete, pádel, pesca, hacer esnorkel… Aunque en la zona de La Antilla es difícil, tengo cerca Portugal y alguna vez me gustaría bucear. El tema del agua me encanta, me encanta la playa, es donde más me relajo.

Siendo objetivo, ¿cuál es su calificación personal del hotel?

De cero a diez, un siete y medio. Para mí le faltan un par de cosillas, en verano la piscina y algún salón.

Sus vacaciones ideales son…

Me encantaría visitar Sudamérica, pero no sólo un país. Hacer una ruta desde la Patagonia Argentina, Perú, las Cataratas del Iguazú… ese es mi sueño. Algún día lo haré.

Como lepero que eres, ¿eso de los tópicos y los chistes cómo lo llevas?

Yo soy malísimo contando chistes. Pero sí que es verdad que allí hay gente que te cuenta una historia de su vida diaria y se convierte en un chiste porque son cosas muy graciosas. Los verdaderos chistes de Lepe son las historias reales de la gente del campo que pasan allí.

Mª Ángeles Cuenca

Patro Morales, junto a un cartel de Confortel