Los ayuntamientos democráticos treinta años después: nuevos retos

Cuando se publique este Boletín Digital de la ONCE de Andalucía, habremos celebrado el 32 Aniversario de los Ayuntamientos democráticos. El 3 de abril de 1979 tuvieron lugar las primeras elecciones municipales del periodo democrático más largo en la historia de España, también el de desarrollo económico y social más intenso, donde el bienestar de la ciudadanía alcanzó cotas impensables cuando se inició aquella andadura. El día 22 de este mes los vecinos y vecinas de todos los pueblos y ciudades de España están convocados de nuevo a encomendar el gobierno de su municipio a quienes hayan de gestionarlo durante los próximos cuatro años.

Si la participación ciudadana a través de las urnas fuera directamente proporcional a la incidencia que la gestión de los electos tiene en su calidad de vida, las elecciones municipales deberían sin duda concitar una importante concurrencia.

Día a día, desde que nos levantamos y abrimos el grifo para el aseo cotidiano, utilizamos el transporte público o el vehículo privado en un tráfico -que deseamos lo más fluido posible en vías acondicionadas- para dejar a nuestros hijos en un colegio que exigimos lo más cuidado posible…hasta que nos acostamos, estamos utilizando servicios cuya responsabilidad es municipal y que exigimos que se presten con parámetros de calidad y excelencia.

Las políticas medioambientales, las de movilidad, las culturales y deportivas, las de igualdad, de bienestar social y gestión de la dependencia, urbanísticas y de vivienda, las de promoción económica, la protección ciudadana, la participación… todas las políticas sectoriales tienen un componente en mayor o menor medida local.

Los gestores públicos deben tomar decisiones para alcanzar ciertos objetivos que pueden resumirse en mejorar a corto o medio plazo la calidad de vida de la ciudadanía. Su gestión implica priorizar la atención a las demandas ciudadanas de acuerdo con los recursos disponibles, siempre insuficientes para atender a todas ellas. Los criterios que van a seguirse a la hora de asignar los recursos, el carácter más o menos redistributivo o social de sus opciones, marcan la diferencia entre los distintos programas que se ofrecen al electorado. Estas opciones tiene aún más trascendencia en las épocas en que los recursos son más escasos.

La historia del municipalismo democrático español es la de la administración más cercana, la de mayor eficiencia y eficacia de cuantas conviven en nuestro panorama constitucional.

Hace décadas los municipios viene reclamando mayores competencias para prestar mejores servicios, consciente que ello implica mayores responsabilidades antes sus vecinos y vecinas, pero conscientes también de que ello repercutirá en una mejor calidad en su prestación. También se ha venido demandando una mayor financiación de las haciendas locales para que sea efectiva su suficiencia de acuerdo con lo que proclama la Constitución.

La Comunidad Autónoma de Andalucía aprobó a mediados del año pasado las denominadas Leyes Locales de Andalucía que dan una respuesta notable, en el ámbito de sus competencias, a aquéllas reivindicaciones respecto de loa ayuntamientos andaluces. Este paso supone un modelo para el resto de España.

Para los cuatro próximos años los ayuntamientos deben afrontar la prestación de los servicios locales bajo la premisa de sus sostenibilidad, más necesaria si cabe en momento de crisis económica, sin renunciar a su calidad. Durante estos últimos treinta y dos años han dado muestras de responder a las expectativas de la ciudadanía. Con esa experiencia y con ese aval estoy seguro que, desde los Ayuntamientos, los hombres y mujeres que hacemos de la política nuestra vocación acometeremos la regeneración que el mundo global desde lo local necesita.


Francisco Toscano Sánchez
Presidente de la FAMP
Alcalde de Dos Hermanas