Faustino Blanco, inventor: "El cerebro es la máquina perfecta del ser humano"

Faustino Blanco trabajando en su ordenador
Faustino Blanco (Paymogo, Huelva, 1940), deficiente visual, hijo de militares, criado en varias ciudades, ha sido siempre un adicto a la fotografía. Desde pequeño su cerebro maquina para mejorar la existencia humana ideando objetos que faciliten el quehacer cotidiano. Ahora acaba de inventar una batería ignífuga para coches que aspira a evitar muchas muertes en la carretera. Curioso por naturaleza y muy bien adaptado a las nuevas tecnologías, trabaja desde su ordenador con la ilusión de hacer la vida más fácil a los demás.

A la hora de inventar, ¿cómo se le enciende la bombilla?

Pues salgo a la calle y si veo algo que esta mal puesto procuro anotarlo en una libreta y empiezo a darle vueltas al coco durante los días que haga falta, como mínimo el cerebro necesita tres días para reaccionar. A partir de ahí empiezo a comprar cosas, a gastar dinero y así es como empieza. Después me informo, ahora cojo información por Internet pero antes cogía información por los talleres, por los sitios donde se pudieran hacer cosas para conocer herramientas y productos. Pero la bombilla es una cosa como la poesía, surge de algo que se ve que otros a lo mejor no lo ven.

¿Cómo se inició en el mundo de la ciencia?

Por sentimiento, es una cosa sentimental que no se puede explicar. Me pregunto muchas veces por qué tiene que morir esta persona, por qué se tiene que caer de la escalera… esos por qués son los que me hacen a mí darle vueltas a la cabeza. Empiezo a idear, lo propongo y a veces acierto, como con la batería y la escalera antideslizante. Lo que más me preocupa ahora son los coches, las motos, la circulación. Ahora se están matando muchos motoristas y considero que los guardabarreras son un cuchillo de doble filo. Ya se han ido eliminando barreras y es ahí cuando entro yo, tengo muchos proyectos para los minusválidos sobretodo, para las sillas de rueda, para las necesidades fisiológicas.

¿Aprobó usted todos los proyectos de Tecnología en el colegio?

La tecnología que más me ha atraído siempre ha sido la cuestión electrónica, de hecho era radiotécnico, montaba aparatos de radio. Estudié en una escuela que se llama “Radio Maymo”. También me gustaba mucho la medicina, pero lo mío es modificar cosas que estén creando peligros para el usuario. Todavía hay muchas carencias en el sistema de seguridad. También tengo en mente el tema de la seguridad en casa, para que las personas no se quemen en el hogar, que puedan refugiarse y no quemarse en su propio domicilio.

¿Tiene algún tipo de estudios?

Sí, pero no universitarios. Estudiaba poco pero memorizaba rápido. Si me dejaran entrar en las fábricas saldría con la memoria llena de tornillos porque me quedo con todo (risas).

¿Con qué juguetes jugaba usted de pequeño? No sería de los que quitan los enchufes para manipular los cables…

Pues no. Con 7 u 8 años mi juguete especial era un cine al que se le daba vueltas a una palanca. Tenía películas de papel de Popeye, de Simba el Marino. Eran películas de una tira de papel cebolla donde hacían unos dibujos a color y al darle vueltas a la palanca se movían. Se llamaba “Cinexin”. Después los tranvías de Valencia. Antes, con dos o tres años más me compró mi padre una cámara de fotos que era de plástico y a lo largo de la vida se fue organizando en mi mente todas las ideas.

Es muy hablador, ¿qué otras cualidades tiene?

Quizá que soy muy abierto con la gente, me gusta que la gente me venga de frente y que me grite y me diga esto está mal. Aunque me ha perjudicado mucho porque a veces no se pueden decir todas las verdades. Soy muy dialogante, y quizás es ese don que hago que la gente que acepten y asimilen aquello que están oyendo. Por eso vendía cupones, porque vendía 4 en vez de uno. También soy muy estudioso, estudio constantemente.

¿Cuáles son sus hobbies favoritos?

Dadas las circunstancias físicas pasear. No me gusta ni el fútbol, ni el toreo porque no me gustan las inversiones suntuosas en cosas que no producen nada, y no es una crítica. Yo invertiría mucho en medicina, en tecnología médica, en bioquímica, en alimentar a la humanidad ideando cosas, ONGs, hacer casas estables para las personas. Todo lo que sea en beneficio de la humanidad, mejorar la calidad de vida.

¿Es un inventor independiente o cuenta con alguna ayuda?

No he contado con nadie por el riesgo, porque yo jugaba con la electricidad. Casi siempre he trabajado solo.

“La bombilla es como la poesía, surge de algo que se ve”

Ha presentado hace poco una batería ignífuga en la que ha trabajado durante mucho tiempo y que dispone de un sistema por el cual se desconecta automáticamente en caso de colisión y que además contiene medidas de seguridad para evitar una electrocutación durante su manipulación, ¿cómo llegó a idear este proyecto?

He trabajado con todos los modelos que salían al mercado ya que lo que yo buscaba es que la batería perdiese su peligrosidad. Llegué a idearla porque se estaban produciendo, y siguen ocurriendo, estos años atrás muchas muertes en los automóviles y camiones. Me impactó la muerte de un niño chico, los padres se habían quedado sin conocimiento y como el coche había volcado los cables se recalentaron y la batería se convierte en material inflamable. A partir de ahí llegué a la conclusión de que la fórmula idónea era que la batería saliese del tren de montaje ya fabricada, es decir, lista para conexión.

La empresa Tudor se ha interesado por ella, ¿cree que pasará a la historia de la Tecnología si se comercializa?

No, a la historia no creo. Se comentará muchas veces porque las personas no morirán quemadas, por lo menos en el 99.5% de las veces, porque no produce descargas y se desconecta en caso de colisión.

¿Es compatible con todo tipo de coches?

Con todos porque es la misma batería que está en el mercado, la misma medida, peso, longitud. Lo único que cambia son las bornas que están cubiertas por la estructura del cierre de la batería.

¿Tiene alguna limitación?

El mal uso de las personas, conectarla mal en el sentido de querer meter en el alojamiento una cosa que no cabe… pero poniéndola como explica el manual la batería no hay limitaciones. Además el fabricante deberá plasmar en cada batería su forma de conexión con un libro de explicaciones, no se conectará igual que ahora.

¿Tiene en su mesilla de noche una foto de Einstein?

No, tengo muchos libros y enciclopedias completas de fotografía. Veo programas donde sale gente haciendo tonterías que yo las veo como grandes inventos pero que ellos lo ven como un pasatiempo para la audiencia.

Creo que ha inventado también una bicicleta adaptada, ¿tiene otros inventos?

Estoy trabajando con ideas para mejorar el guardabarreras de la carretera, también en una habitación antifuego, quiero volver a la mesa de tres patas que no cojea nunca. Hay muchas cosas pequeñas que yo regalo, lo de más envergadura está relacionado con la vida humana. La idea es mejorar la existencia humana.

“El invidente no es una persona sin cerebro, es una persona sin ojos”

¿Cuál fue su primer invento?

El primer invento fui yo mismo… (risas). Me explico, el tener la mente tan abierta. El ingenio es un don natural pero que se puede desarrollar teniendo al lado el material necesario, y en mi caso ha dependido de lo que en mi entorno de pequeño ha habido. Después lo mucho recorrido, andado y visto.

De todas las cosas que ha ideado, ¿cual cree que es la mejor?

En este momento, la batería y le sigue la bicicleta.

¿En qué consiste la bicicleta?

No se lo puedo decir ahora mismo. Sólo puedo adelantarle que no tiene nada que ver con el tándem antiguo, en ella se pueden montar desde una persona hasta doscientas. Y no es de goma… (risas).

Como inventor ¿ve algo que los demás no consiguen ver?

Bueno, depende de qué demás. Todo el que tenga visión de inventiva está constantemente ideando. Un inventor argentino me dijo una vez: “cuando usted esté pensando en hacer una rueda, habrá veinte mil personas en ese momento haciendo la misma rueda. Unos las pondrán a rodar y otros la guardarán en el armario”. La inventiva es una cosa que surge, por ejemplo, vas por la vida andando y de pronto ves algo y a partir de ahí desarrollo una idea. Es algo que no tiene ni día ni hora ni fecha.

¿Se ha encontrado con algún impedimento por su discapacidad visual?

No, el único impedimento es que no me dejan el volante para conducir el coche (risas). Estoy muy bien integrado con mi discapacidad.

¿Hasta cuando piensa usted seguir inventando?

Hasta que me muera. No te digo ni hasta que pierda la visión porque es tanto el conocimiento adquirido a lo largo de la vida, que aún sin ojo vería las cosas. El invidente no es una persona sin cerebro, es una persona sin ojos. Quiero destacar que la ONCE no vende sólo cupones, hay gente muy preparada y la sociedad debe saber que tenemos mucha tecnología aplicada a nosotros mismos y hemos invertido mucho dinero en empresas de informática para que nos pongan al día en muchas cuestiones. El cerebro es una esponja, hay que cultivarlo y no se puede dejar parado nunca aunque la locura y la cordura están en el filo de una navaja. El cerebro es la máquina perfecta del ser humano, si la cuidamos y la desarrollamos durará hasta que el cuerpo se envejece.

Faustino Blanco frente al ordenador donde trabaja habitualmente

Mª Ángeles Cuenca