Solidaridad sin fronteras

El esfuerzo de participación de las personas e instituciones públicas y privadas que a lo largo de estos años han contribuido a la promoción del voluntariado en nuestra tierra, se ve en 2011 reforzado por la celebración del Año Europeo del Voluntariado, y animado para continuar y a mejorar permanentemente.

Vivimos en un continente rico en diversidad de tradiciones, percepciones, culturas y marcos jurídicos en materia de voluntariado, pero a pesar de las divergencias entre las situaciones nacionales, los valores de solidaridad, tolerancia, igualdad e integración y el respeto por los derechos humanos y dignidad de las personas, son el eje común que sustenta con firmeza a los Estados Miembros de la Unión Europea.

Europa tiene una fuerte y larga tradición de voluntariado, hay aproximadamente 100 millones de voluntarios, y el voluntariado representa en términos económicos entre el 3 y el 4 por ciento del PIB de los Estados miembros de la Unión.

Son datos relevantes, pero las sociedades avanzan y evolucionan constantemente surgiendo nuevas necesidades y que el desigual reparto del esfuerzo, eficacia y reconocimiento del movimiento voluntario no consigue cubrir las expectativas europeas.

Con la celebración del Año Europeo, aspiramos consagrar que el voluntariado forme parte de la promoción de la participación ciudadana y de las actividades interpersonales en el contexto de la UE.

Para ello, las instituciones deben aportar los medios suficientes para que las organizaciones de voluntarios mejoren su calidad, recompensar y reconocer su trabajo, así como sensibilizar a la opinión pública sobre su valor e importancia. Todo ello con el compromiso, colaboración y coordinación de las políticas y estrategias europeas, nacionales y autonómicas.

En este sentido el Gobierno de Andalucía lleva 10 años de intenso trabajo y compromiso firme. Celebramos igualmente, el décimo aniversario de la Ley Andaluza del Voluntariado, que ha supuesto un hito decisivo en el reconocimiento del protagonismo, la autonomía y la madurez del movimiento del voluntariado andaluz.

En paralelo, se han desarrollado los denominados Planes Andaluces de Voluntariado, cuyas actuaciones han supuesto una inversión total de cerca de 108 millones de euros, y que actualmente trabajamos en la ejecución del III Plan de Voluntariado 2010-2014, que pone en valor, una vez más, el trabajo conjunto de la Junta de Andalucía para el fomento del Tercer Sector y la mejora de la realidad social organizada.

Este apoyo incondicional por parte de la administración autonómica es respuesta al innegable espíritu de generosidad de las 419.518 personas y 2.327 asociaciones de Andalucía. El voluntariado andaluz ha llegado a cotas muy altas de organización, eficacia y dimensión, gracias a la entrega y mérito de miles de hombres y mujeres.

Estoy convencido que el movimiento asociativo y la participación ciudadana es cada vez más esencial para la sociedad, para su cohesión y bienestar, así como para contribuir a la constante superación de retos y dificultades.

No cabe duda de que el voluntariado favorece el desarrollo de una ciudadanía europea cada vez más activa, más sólida y vital. Necesitamos la acción y el ejemplo de las personas voluntarias para asegurar un futuro de mayor equidad y solidaridad a todo nuestro continente y, por ende, acelerar la consecución de los objetivos sociales de la Unión.

Luis Pizarro Medina
Consejero de Gobernación y Justicia