LOURDES ORTEGA RICO: “MI DEBUT ES UNA EXPERIENCIA QUE NUNCA OLVIDARÉ”

Primer plano de Lourdes Ortega, una joven con un futuro prometedorFoto: Julio Zapatero

En ‘Campo de sueños’, excelente película protagonizada por Kevin Costner y Ray Liotta, con el béisbol como telón de fondo, Ray Kinsella le pregunta a su padre: “¿El Cielo existe?”, y éste le contesta: “Sí es donde los sueños se convierten en realidad”. Ese Cielo imaginado en el film de Phil Alden Robinson fue trasladado en la tarde del pasado 30 de octubre a la cancha del Luis Braille. Allí, una chica de 13 años, llamada Lourdes Ortega, dió uno de los saltos cualitativos más importantes que ha tenido en su incipiente vida, jugar en la élite junto a sus ídolos.

El pasado 30 de octubre debutaste ante el Lagun Aro Bilbao BSR nada menos que en División de Honor. Has pasado de aficionada a jugadora del C.D. ONCE-Andalucía, ¿qué tal la experiencia?
Estaba muy nerviosa. Era la primera vez que jugaba con el equipo en un partido de Liga, aunque ya lo había hecho contra el Vistazul en el trofeo Diputación, pero no era lo mismo.

¿Te había dicho algo previamente tu entrenador?
No, yo no sabía que iba a jugar ese día. Abraham no me había dicho nada. Es una experiencia que no olvidaré nunca.

Tengo entendido que en tu pueblo han causado furor tus primeros pasos en el baloncesto en silla de ruedas. ¿Qué te ha dicho la gente?
Se ha alegrado mucho. Mis amigos me dicen que trabaje y siga esforzándome para aprender y jugar cada vez más. También me han dicho que tengo mucha suerte, pero les contesto que mi esfuerzo me supone, porque tengo que entrenarme y trabajar para poder jugar. He salido en algunos medios de aquí (Cazalla de la Sierra) y me han puesto en el tablón de anuncios del instituto. La gente me pregunta por la calle.

Diego de Paz, José Manuel Vargas, Pepe Navarro, Israel Sánchez, Pablo Zarzuela son grandes jugadores de baloncesto en silla de ruedas que antes fueron tus ídolos y ahora son tus compañeros, ¿cómo se vive este cambio tan grande?
Muy bien, porque me enseñan muchas cosas y me dan consejos. Yo intento ver lo que ellos hacen y seguir aprendiendo. Antes de estar en el equipo los veía jugar en Sevilla, y me fijaba en ellos. Mis padres me llevaban a los partidos. Por eso me aficioné al baloncesto. Es un deporte que me gusta mucho.

Existe una clara diferencia de edad entre tú y tus compañeros, ¿cómo se lleva esta relación generacional tan distinta?
Bien. Fuera del baloncesto tenemos aficiones distintas, pero es normal. A mí me gustan unas cosas diferentes…

¿Cómo por ejemplo…? En música, ¿qué te gusta a ti?
La marchosa (risas). Me va la marcha. Me gusta Haze. No me gusta Hannah Montana, como a otras niñas. Prefiero otro tiempo de música.

Precisamente, te has convertido en la jugadora más joven en debutar en el C.D. ONCE-Andalucía. En ese proceso de integración que llevas, aunque desde muy pequeña has estado ligada al equipo como aficionada, ¿cómo crees que te ve el resto de la plantilla?

Estupendamente. Por ahora ya he dado el primer paso, que es meterme en la plantilla. Ahora tengo como compañeros a Diego (De Paz), con quien bromeo metiéndome con el Sevilla, o a Pepe (Navarro), a quien le digo que ya está mayor, cuando él se mete conmigo… Estoy muy contenta, y me tratan muy bien. Estoy aprendiendo, pero me siento muy cómoda con ellos porque ya les conozco desde hace tiempo.

¿Cómo supiste de la existencia de un deporte como el baloncesto en silla de ruedas?
En el 2003, mis padres se enteraron de que en Sevilla existían dos equipos, el Virgen del Rocío y el C.D. ONCE. Ellos hablaron con Miguel (entonces secretario y delegado del club) y les dijo que podía venir a Sevilla, desde mi pueblo, Cazalla de la Sierra, para ver jugar al Once. Yo tenía seis años. Y desde entonces hemos estado viniendo.

Hasta que de la grada pasaste a la cancha y dejaste tu papel de aficionada del equipo para ser una integrante más del mismo, ¿verdad?
Sí, aunque varía mucho pasar de la grada y a la cancha (se ríe). En verano, Tania, Esther y Sonia me animaron a que me inscribiera en un campus de baloncesto para discapacitados físicos que había en Toledo, y después fui a otro en Getafe. El Once me dio de alta en el equipo y empecé a entrenarme con él.

¿Eres consciente de lo mucho que tienes que aprender aún?
Sí. Sé que estoy empezando y que tengo que aprender mucho y prepararme físicamente. Pero el baloncesto me gusta mucho; es el deporte que mejor se me da, y quiero seguir jugando.

¿Qué harás cuando consigas tu primera canasta?
¡Uff! No sé. No me lo creeré. Me entreno para eso, tirando mucho a canasta, haciendo ejercicios para coger fuerza… Me gustaría lograr alguna… ya veremos cuándo ocurre eso.

¿Qué tal llevas los estudios?
(Pausa y risa). Regular. Estoy en 1º de ESO. No me gusta estudiar, pero tendré que esforzarme más, porque mis padres me dicen que si no estudio no juego al baloncesto. Les ha venido bien que quiera jugar al baloncesto… (se ríe). Todo el mundo me dice lo mismo: que estudie, que es mejor para mí. Abraham (el entrenador) también me lo ha comentado, que estudie, siga jugando con el equipo y me divierta con el baloncesto.

¿Qué profesión te gustaría ejercer en el futuro?
Me gustaría ser médico… pero no me gusta ver la sangre…

…pues lo tienes complicado, ¿no?
(Risas). Sí, un poco…

Lourdes Ortega en la cancha de baloncesto con la camiseta del equipo
L. Julio del Zapatero Moya