‘El Ciego de la playa’ de la compañía José Galán y Danza Mobile emociona a la Bienal

Primer plano de una de las bailaoras de la bienal y al fondo Antonio Mejías cantando en un momento del espéctaculo Reportaje gráfico: Adrián Márquez

Francisco Giménez Belmonte, El Ciego de la playa fue un cantaor flamenco almeriense, guitarrista y trovador, un precursor del arte andaluz que nunca dejó de cantar, ni de tocar, ni escribir por su ceguera. En él se inspira el espectáculo ‘Cierra los ojos y Mírame’ con el que la compañía de José Galán y Danza Mobile inauguraron la Bienal en Off, la programación paralela a la Bienal de Flamenco, en el Teatro Alameda de Sevilla, el pasado 11 de septiembre.

José Galán bailando
El espectáculo, que arranca con un escenario a ciegas, contó con la voz, magistral, de Antonio Mejías, un afiliado ciego que ha dejado la venta del cupón para dedicarse profesionalmente al cante, acompañado en la percusión por Carlos Barragán, vendedor de la ONCE y ya profesor de Música. Sobre el escenario José Galán y Vanesa Aibar compartieron arte con Reyes Vergara y Daniel Parejo, de Danza Mobile, con síndrome de down. Juntos supieron expresar con una belleza extraordinaria, conmovedora en ocasiones, la fuerza interior que creció en El Ciego de la Playa conforme su mundo exterior se fue oscureciendo.

José Galán con la bailaora Reyes Vergara bailando en el escenario
El cante, el toque, el baile y la palabra son el medio para contar esta historia, que comienza con la pérdida de visión del protagonista y arranca desde la oscuridad escénica. Pero a medida del transcurso del tiempo va tomando conciencia de que la luz reside en su interior y tiene la posibilidad de elegir nuevos caminos y ver más allá de lo impensable, convirtiendo el negro absoluto de su noche eterna en días llenos de vivos e intensos colores. Ya se encargó José Galán de llenar el escenario con la vitalidad de su arte y ya se encargó también Vanesa Aibar de colmarlo de color, de energía y de alegría.

Reyes Vergara bailando

Un toque de atención

Antes del espectáculo, Antonio Mejías y Juan Miguel Ramos, guitarrista también ciego de Sanlúcar, ‘El Plazoletas’, se quejaban en una mesa redonda que abordó el flamenco y la discapacidad de la falta de compañerismo que detectan en el mundo artístico. “Hay cantaores flamencos que me han dejado de lado porque soy ciego”, lamentaba. Pero les da igual, ahí siguen, luchando contra la adversidad para sacar adelante su talento y su inmensa capacidad para emocionar y expresar sentimientos. Por eso pidieron a los que entienden de esto, críticos y empresarios incluidos, que tengan más altura de miras y que no se fijen tanto en la estética de la imagen sino en la persona y en su arte. Para Rocío Márquez, una voz privilegiada del flamenco, ellos son, simplemente, “un modelo a seguir porque saben llegar al alma”.

Primer plano del bailaor José Galán
Estaba prevista la intervención también de María Ángeles Narváez, la Niña de los Cupones, protagonista de la anterior Bienal, pero su reciente maternidad le impidió participar con un taller de flamenco en lengua de signos que iba a realizar. El investigador Juan Diego Martín, dedicó tiempo a glosar la aportación de grandes artistas ciegos al mundo del flamenco, como La niña de la Puebla, Vicente el Granaíno, Joaquinito el Ciego, el ciego de la Playa y tantos otros. “Homero significa ciego en el griego más clásico –comenzó diciendo- y desde el inicio de la literatura los ciegos y la ceguera tienen que ver con la verdad más transparente y cercana”.

José Galán y Daniel Parejo en un momento del espéctaculo envueltos en una luz tenue
Fue un prólogo de gran nivel para una Bienal que convierte a Sevilla en el referente mundial del flamenco. La próxima cita con el flamenco vendrá de la mano de la ONCE, el próximo 19 de noviembre en Granada, en la III edición ya del festival flamenco ONCE Andalucía. Esta iniciativa, también de carácter bianual, nació en 2006 con la intención de descubrir a nuevos valores artísticos en el ámbito de la discapacidad para contribuir al flamenco como medio de integración social.

Saludo final de todos los artistas

El cupón, con la Bienal

Coincidiendo con el día de inauguración, la ONCE dedicó el cupón del 15 de septiembre a la XVI edición de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Dos días antes, el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Patricio Cárceles, entregó una copia de la plancha de la imprenta que dió origen al cupón a la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, Maribel Montaño, y al director de la Bienal, Domingo González, en una comparecencia que tuvo lugar en el Casino de la Exposición.

Momento durante la presentación del cupón dedicado a la Bienal de Flamenco de Sevilla
Cárceles sostuvo que el cupón dedicado a la Bienal constituye también una manera de visualizar el apoyo de los afiliados andaluces de la Organización a la candidatura del flamenco como patrimonio intangible de la Humanidad.

“El flamenco, más que ninguna otra expresión, es un arte que no entiende de barreras –afirmó-. Es además de un poderosísimo medio de identificación, un instrumento de unidad, de unión e integración que aflora a fuerza de sentimientos y de emociones. Más que ninguna otra manifestación artística el flamenco es, sobre todo, compromiso social”.

Maribel Montaño y Patricio Cárceles, sonrientes, muestran el cupón dedicado a la Bienal
Maribel Montaño agradeció a la ONCE “que la Bienal aparezca en las manos de muchísimas personas a través del cupón” y subrayó que el cupón de la ONCE “no es un soporte cualquiera, es un papel cargado de ilusión y de esperanza, un papel pequeño pero muy importante”, dijo.

El director de la Bienal, por su parte, subrayó la voluntad “y el compromiso” del Ayuntamiento porque el arte integrado esté dentro de la Bienal. En este sentido destacó la actuación del cantaor cordobés Antonio Mejías, ciego, en el estreno absoluto del espectáculo ‘Cierra los ojos y mírame’. “Hizo un trabajo realmente importante”, afirmó.

La delegada de cultura del ayuntamiento de Sevilla de pie junto al delegado territorial de la ONCE en Andalucía y el director de la Bienal posan para las cámaras con el cupón de la Bienal en la mano