Cursos de verano sobre educación física, música, tiflotecnología y autonomía personal en el CRE

Imagen de la preparación de un desayuno en las clases de habilidades diarias

El Centro de Recursos Educativos de Sevilla ha vuelto a abrir sus puertas, otro año más, también en verano para desarrollar actividades combinadas grupales dirigidas a todo el alumnado de su ámbito. Durante la primera quincena de julio, la sede del CRE ofertó cuatro cursos combinados que tuvieron una gran acogida por parte de los alumnos.

El curso de Educación física estuvo especialmente dirigido a los alumnos ciegos, porque ésta una de las materias con mayores carencias en los centros educativos cuando se trata de atender a un alumno ciego, según reconoce el director del CRE, Manuel Cruzado. “Tiene gran importancia porque el deporte para una persona con discapacidad supone un medio de superación, de mejora de autoestima, además de los beneficios en orientación, equilibrio, percepción espacial, que le proporciona a una persona ciega”, explica. El curso contempló los aspectos generales de una actividad deportiva y su relación con el cuidado del cuerpo y la salud, además del conocimiento de las distintas disciplinas deportivas para los discapacitados visuales.

Alumnos del curso de música tocando la flauta
Un segundo curso fue el dedicado a música y signografía musical. “Al igual que el deporte la música plantea problemas de especial dificultad para los alumnos ciegos, sobre todo en lo que se refiere a la signografía en Braille, además hay pocos profesionales formados en esta materia”, reconoce Cruzado. Quince alumnos de distintas edades y niveles disfrutaron durante una semana con los profesores de música, trabajando con instrumentos, partituras y audiciones. Esta condensada formación contribuyó a facilitar el desarrollo de sus actividades musicales para el próximo curso en sus centros y conservatorios de origen.

El tercer curso desarrollado fue de Tiflotecnología, que, según el director del CRE, se ha de convertir en una materia de carácter transversal por la importancia del acceso a las nuevas tecnologías para los alumnos con discapacidad visual. “No es fácil contar en los equipos con tres instructores Tiflotécnicos durante varias horas al día –afirma-, y los alumnos han dado un salto importante en sus competencias en informática y tiflotecnología”.

Una de las participantes recibe instrucciones para hacerse la cama
El cuarto y último curso realizado fue el de autonomía personal y habilidades de la vida diaria para alumnos de Secundaria. “Esta es otra de las áreas fundamentales en el desarrollo integral de un alumno ciego, razón por la cual se aborda con tanta frecuencia y se desarrolla con un amplio despliegue de recursos”, explica el director del CRE. Los tres técnicos de rehabilitación y los educadores del centro realizaron un intenso programa de actividades, con el objetivo de mejorar la autonomía personal del grupo de alumnos. En esta ocasión se introdujo una innovación, al incorporar a los padres de los alumnos a mitad del curso y trabajar con ellos durante dos jornadas completas a la vez que con sus hijos, de modo que las enseñanzas, estrategias y técnicas fueran continuadas por la familia una vez de vuelta a casa. “De lo contrario, la eficacia del curso quedaría mermada”, reconocen sus responsables.

En esta edición de los cursos de combinada el CRE de Sevilla ha atendido a alumnos de Asturias, Castilla León, y Castilla La Mancha, que cubrieron algunas de las vacantes dejadas por los alumnos de la zona de influencia, Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla. “Es la tendencia actual –concluye Manuel Cruzado-, el curso no acaba con el mes de junio en el CRE. Nuestros alumnos necesitan más y la institución, su Centro de Recursos y sus profesionales, trabajamos para que lo tengan en busca de una mayor calidad en la atención educativa”.

Los alumnos de música tocando sus flautas en el aula