Loreto Suárez: "Tengo alma de Peter Pan"

Loreto, sonriente, junto a una marionetaLoreto Suárez (Almería, 1962), dirige la agrupación almeriense Las Cacatúas Parlantes desde su creación en 1992. Miembro de la Asociación de Directores de Teatro de España, guionista, diseñadora, empresaria, lleva 18 años trabajando por el teatro de integración. A punto de participar en la Muestra Estatal de Teatro Infantil de la ONCE en Cádiz, tiene claro que la afición comienza por llevar a los niños al teatro.

Para usted, la vida es ¿puro teatro?

Pues sí, exclusivamente me dedico al teatro. ¿Si en a vida realmente hay teatro? Pues… yo creo que la vida es más improvisada, en teatro poca improvisación hay.

¿A quién se le ocurrió el nombre de ‘Las Cacatúas Parlantes’?
Fue una cosa grupal. Los niños fueron diciendo nombres y luego se eligieron cuatro o cinco nombres y por votación. De esto hace ya muchos años. Cacatúas Parlantes es el mundo infantil, ellos son muy habladores y creo que se sienten representados con este animal porque es divertido, hablador y un poco loco. Como decía Serrat los niños son esos locos bajitos.

Dígame un cuento que haya marcado su infancia.
Peter Pan.

Lleva usted trabajando más de 18 de años con los niños de la ONCE ¿Tiene usted alma de Peter Pan?
Por su puesto, siempre.

Usted se formó en la Escuela de Artes de Almería. ¿Se puede triunfar en el mundo de las artes escénicas sin dar el salto a Madrid?
Según el objetivo que tú te marques. Mi objetivo no era irme a Madrid y trabajar en grandes compañías o en el cine, mi objetivo era quedarme en mi provincia y hacer en mi propia compañía. Luego tropecé con la ONCE, me gusta el trabajo de investigación que realizo con los niños. Esto es muy personal, depende de cada persona. Yo me marqué este objetivo, con sus lagunas, espero seguir consiguiendo muchas más cosas, no echo de menos haberme ido a Madrid. Incluso compañeros míos me han llamado, pero yo nunca me lo he planteado.

Pero Almería es una tierra más de cine que de teatro, ¿no?
Almería sí. Aquí solo hay dos compañías profesionales. En teatro están muy pobres. Las instituciones deberían de apoyar más. Gente de teatro sale mucha pero se van de aquí porque no hay trabajo. De teatro poquito.

Entonces me da la razón, para triunfar hay que salir de Almería.
Sí, sí, por supuesto. Para trabajar en compañías tienes que salir de aquí.

Su modelo de teatro es la ironía ácida y a veces esperpéntica, de Els Joglars, ¿no es eso?
Sí siempre me han gustado ese tipo de teatro, me encanta. Creo que la vida es un poco irónico y que el público te agradece que la realidad se la plantees de esa manera y a veces incluso te dejas llevar porque yo tampoco he querido ser fiel, fiel, fiel a Els Joglars sino que me dejo llevar.

¿Qué admira más de Albert Boadella?
Las puestas en escena me encantan. Me gustan muchísimo las plásticas de Albert Boadella. Me encanta su acidez, que plantean cosas muy atrevidas, creo que es atrevido. Me gustan muchas cosas de él.

El hecho de que una directora de cine sea hoy ministra de Cultura, vamos que sea del gremio, ¿es un alivio para el sector o un inconveniente?
Pues… no sé, la verdad es que no lo sé. Debería ser un alivio. Los políticos ante todo tienen que saber hacer política, pero el hecho de que este cualificado en su faceta, si que facilita la cosa, lógicamente. Si yo fuera ministra de Cultura me dejaría llevar por el teatro aunque no lo quieras.

“Hay que educar al público”

¿Qué haría si pudiera ser ministra de Cultura por un día?
Ver por qué la gente no va al teatro, por qué se dejan llevar por otras cosas, y facilitar el acceso a los niños al teatro desde la infancia. Que el público vea esto, porque durante un tiempo se ha visto a la gente de teatro como unos hippies que hacemos esto porque nos gusta. Pero esto es una profesión que se debe respetar. No se debe ver solo como un medio para intelectualizar sino para disfrutar y hay que apoyar sobre todo a la gente que lleva muchos años haciéndolo en el terreno aficionado y profesional. Intentar que no muera el teatro, buscar las fórmulas para que cada vez vaya más gente al teatro, no menos.

¿Qué está fallando? ¿Porque cada vez va menos público a los teatros?
No sé en lo que estamos fallando la gente del teatro, no sé si es que no le damos lo que quieren ver o es que hay otra competencia con el cine. Porque está claro que la gente va más al cine que al teatro. Todos los sabemos. No sé si es por una cuestión económica. Porque el cine tiene más medios a la hora de plantear una apuesta pero el teatro es mucho más mágico. Lo que sí sé es que si a los niños se les aficiona desde pequeños a ver teatro, luego van a ver teatro. Es una cuestión de que hay que educar al público.

¿Qué le provoca la estética de Tim Burton en ‘Alicia en el País de las Maravillas’?
Me encanta, me encanta. Es fenomenal. Sobresaliente. Es fabulosa. La gente dice que es muy tétrico y muy oscuro pero yo creo que es preciosa. Yo cuando leí ese cuento veía esa estética.

Les inculca mucha disciplina en los ensayos, me cuentan. ¿Es muy exigente?
Sí, pero cada vez menos, no sé si es la edad o es que me estoy volviendo más blanda desde que soy madre. Tienen que comprender que, a parte de la diversión, lógicamente son niños y lo tienen que pasar bien, pero quiero que comprendan que las cosas hay que hacerlas bien. Y aunque uno crea que lo tiene bien hecho, no es cierto, cada vez se puede hacer mejor. No hay que aspirar al 10 sino al sobresaliente y para conseguirlo tiene que haber una disciplina. El objetivo es que se lo pasen bien y que se integren pero también quiero que sepan que el teatro no es sólo diversión, es una profesión dura y quiero inculcarles que el público se merece respeto y que hay que tratarlo lo mejor posible y para eso hay que trabajar.

La ceguera ¿conlleva alguna dificultad en el escenario a esas edades tan tempranas?
Sí, claro, conlleva dificultad, según el grado de visión. Pero lógicamente un niño sin visión total lo tiene más difícil en el escenario para moverse en el espacio. Pero se trabaja. A mí no me importa que el niño encima del escenario se note que es ciego, lo que no quiero es que se me pierda, que no sepa dirigirse. Eso se trabaja con las voces, con elementos en escena para que no se tropiecen, los menos posibles para que no se noten. El teatro es expresión de sentimientos y cada uno lo expresa de manera diferente. Pero no son actores, son niños, lo que se trabaja con niños es la espontaneidad. Pero todo lo que sea moverse por el espacio les resulta más difícil.

¿Tiene alguna manía en los estrenos? ¿Es usted supersticiosa?
No, no tengo manías. Bueno sí, una muy tonta. No puedo ver espejos por ningún sitio, los guardo todos. Sé que es una tontería, pero me da superstición, no puedo ver ni los de mano.

¿Qué cree que aportan iniciativas como esta Muestra Estatal de Teatro Infantil?
Mucho. A nivel interno que los niños se puedan relacionar entre ellos, y a nivel externo, todo lo que sea teatro, tanto si es en la ONCE como fuera de la ONCE, es bueno y gratificante. Para que la gente vea que los niños con discapacidad, sea la que sea, pueden hacer teatro. Tengo síndromes de down también y parálisis cerebral. El teatro es espontaneidad y expresión de sentimientos. Lo que me gusta es que la gente vaya a verlos y vean un grupo integrado, con niños con discapacidad y sin discapacidad.

Es usted directora, guionista, diseña los escenarios, realiza adaptaciones, empresaria, lo acapara todo, ¿con qué faceta disfruta más?
También soy actriz, he actuado con mi copañía ‘Estardín Estardan’, pero con lo que más disfruto es con la creación del espectáculo, es lo que más me gusta.

¿Qué daría por compartir un papel con George Clooney?
Hombre, dar… no lo sé. Es un hombre muy guapo, pero así como dar… si me lo llegas a decir hace diez años lo mismo hubiera dado algo, ahora mismo no creo.

Chayane es el hombre de sus sueños. Pobre Bisbal, su paisano.
Hombre, está bastante bien. El hombre de mis sueños no lo es porque es mi marido pero está bastante bien, aunque el huequecito para Bisbal siempre está ahí.

¿Lloró mucho con la muerte de Michael Jackson?
Mucho, sí. Yo era fan de Michael Jackson, de hecho he metido alguna de sus canciones en mi espectáculo.

Le encanta el baile y las coreografías. Puestos a elegir ¿dónde preferiría bailar en un videoclip en plan Jackson o en el musical de Mamma Mía con Nina al lado?
Ozú! Pues creo que bailaría a lo Michael Jackson.

Le apasiona el funky. ¿Qué le da?
Me aporta relax y mucha tranquilidad sobre todo.

Imagínese que el próximo viernes le toca el Cuponazo. ¿Qué hace?
Me compraría una nave más grande y crearía una sala alternativa aquí en Almería, tengo ganas de montar una aquí. Ese sería mi sueño.