Los ojos del corazón de Lolo, ven a Dios

Lolo, el Bartimeo del siglo XX nos lleva hacia Dios por medio de sus escritos y su vida. Las enfermedades que producían en Lolo unas discapacidades muy importante, el las convertía en ofrenda a Dios en un canto de alabanza y oración perpetua.
En sus últimos años también le falló la vista. Pero Lolo, persona que superaba sus limitaciones, hizo de esta oscuridad un lugar de oración y entrega a Dios. Su oscuridad le hizo percibir sentidos y emociones que antes tanta luz le había impedido y que en ocasiones las personas que gozan del don de la vista dejan pasar sin percibir lo que ven.
Lolo aprendió a ver a Dios por medio de los demás, utilizó no solamente los ojos de sus amigos y conocidos, si no que supo al igual que Jesús ver en las personas la obra de Dios y por ellas vivir en perpetua comunión con la obra de Dios.
Lolo, portador de una luz interior la cual era absorbida por aquellos que personalmente o por medio de sus escritos tenían el privilegio de conocer a la persona y a su obra, fue como bien nos manda el Evangelio y Santa Lucía nos trasmite durante tantos siglos portador de la luz y trasmisor de la misma por medio de sus obras y escritos.
Santa Lucía, martirizada hasta la muerte por seguir a Jesús, fue inspiración de Lolo para aguantar estoicamente sus enfermedades, ofreciendo el martirio de sus limitaciones a Jesús y siendo ejemplo a seguir por las personas con discapacidades y enfermedades.
La virginidad espiritual de Lucia, sirvió a Lolo para una virginidad en sus escritos, los cuales dentro de la simpleza, son profundos y llegan a todos los que los leen. La virginidad espiritual de Lolo llegó a transformar una vida vista por los ojos humanos sin una meta, en una meta refulgente de luz y amor hacia los demás
El 12 de junio su localidad natal de Linares va a ser testigo de su beatificación, por la cual la Iglesia nos invita a ver en Lolo un ejemplo a seguir y unas virtudes las cuales debemos de intentar adquirir.

Los ciegos y deficientes visuales debemos de ver en Lolo al hombre actual que por sí y gracias a la ayuda de Dios superaba sus limitaciones haciendo de las mismas una oración de entrega a Dios y un sacrificio de entrega a los demás.

Lolo ha sido en el siglo XX al igual que Jesús una persona que por medio de su vida y testimonio nos ha abierto los ojos de la fe, a pesar de tener cerrados nuestros ojos físicos.
Primer plano de Ignacio Segura

Ignacio Segura Madico
Vicepresidente de CECO