La Unión Europea de Ciegos evalúa su mandato en Sevilla y aboga por reforzar el modelo social

Foto de familia de los miembros de la junta directiva de la EBU a su llegada al CRE de Sevilla

La junta directiva de la Unión Europea de Ciegos (EBU, por las siglas inglesas de European Blind Union), celebró en Sevilla la reunión para evaluar el ecuador de su mandato, que es de cuatro años y concluye a finales de 2011 con la Asamblea General en Dinamarca. Los presidentes y coordinadores de las distintas comisiones y grupos de trabajo que la integran analizan el cumplimiento de los objetivos marcados y estudian nuevas propuestas de acción para estos dos años.
La junta directiva pidió al Gobierno español que trabaje por conseguir un Pacto Europeo por la Discapacidad como legado de la Presidencia Española de la Unión Europea. El anterior Semestre español dio como fruto la llamada Declaración de Madrid, que consagró como eje estratégico el lema “Nada para las personas con discapacidad, sin las personas con discapacidad”.

Intervención del presidente de la EBU junto al delegado territorial y la presidenta del Consejo TerritorialA juicio de la EBU la cumbre informal de ministros que acogerá Zaragoza en mayo de este año deberá servir para concretar el contenido de un nuevo acuerdo político que implique y comprometa a los Estados miembros a favor de una Europa más social. “Las instituciones europeas deben esforzarse por una sociedad más cohesionada e inclusiva para reforzar la política social europea”, dijo Rafael González Millán, presidente de la Comisión de Desarrollo y Cooperación de la EBU y director técnico de Relaciones Internacionales de la ONCE.

La Europa social
En su saludo institucional de bienvenida, pronunciado en inglés, el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Patricio Cárceles, abogó también por reforzar el modelo social europeo. A su juicio, la entrada en vigor del Tratado de Lisboa abre grandes expectativas que requieren –dijo- un impulso político fuerte. En este sentido abogó porque los poderes públicos tengan en cuenta a la discapacidad a la hora de elaborar sus políticas. “Más Europa significa más educación y más empleo sin discriminación y no podremos avanzar en el proceso de construcción euorpea si ponemos barreras a la educación y al empleo de las personas con discapacidad. La crisis económica –añadió- no puede desembocar en una crisis de valores”.
Un momento de la intervención del delegado territorial ante la directiva de la EBU
Por su parte, el presidente de la EBU, el inglés, Lord Colin Low, agradeció a la ONCE “los grandes esfuerzos que está haciendo para el progreso de la Unión Europea de Ciegos” y su “gran contribución”, dijo, “al diálogo y la negociación de la EBU con las instituciones Europeas”. Low sostuvo que “el proceso de construcción europea debe perseguir el modelo social” y aseguró que “es muy reconfortante saber que la Presidencia Española de la UE va a seguir por esa línea social”.
Objetivos “realistas”
Las reuniones se celebraron en la sede del Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Sevilla. Su estancia en este centro servió además para conocer en profundidad el modelo de intervención educativa que la ONCE desarrolla con sus más de 7.500 alumnos ciegos y deficientes visuales en toda España, según Rafael González Millán. El presidente de la EBU elogió efusivamente las instalaciones del centro y la apuesta por la educación integrada impulsada por la ONCE y agradeció también el éxito organizativo, dijo, de la reunión.
Una cena a orillas del Guadalquivir, frente a la Torre del Oro, puso el broche final a uns cumbre que fue aplaudida también por su organización, según destacó Lord Colin Low en el brindis. La vicepresidenta primera del Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Amparo Cruz, agradeció a la EBU que hubieran elegido Sevilla para este encuentro y resaltó “la importancia y trascendencia de los resultados de la cumbre para las personas ciegas de Europa”.
Aspecto general de la sala de reunionesYa al término de las reuniones de trabajo, Rafael González Millán valoró muy positivamente el análisis “autocrítico” realizado en Sevilla sobre los objetivos estratégicos “realistas” a plantear para lo que queda de mandato, objetivos, acordaron, “tangibles y realizables”. El encuentro también sirvió para expresar la gran solidaridad de la Unión Europea de Ciegos con Haití. Se aprobó en este sentido un fondo de cooperación destinado a iniciativas sociales dirigidas al colectivo de personas ciegas víctimas del terremoto. También se expresó solidaridad con las víctimas de Chile y en el ámbito de la cooperación con la Europa del Este se acordó fortalecer a las organizaciones nacionales especialmente en el ámbito educativo.
La Unión Europea de Ciegos es una organización europea no gubernamental y sin ánimo de lucro fundada en 1984 y es una de las seis entidades regionales de la Unión Mundial de Ciegos. Su misión es defender y promover los intereses de los cinco millones de personas ciegas y con deficiencia visual que hay en la Unión Europea. Opera a través de una red de organizaciones nacionales de personas con discapacidad visual de 45 países europeos. En la actualidad, la junta directiva, está integrada por 13 miembros que deben dar cuenta ante la asamblea general del organismo. La Unión Europea de Ciegos tiene su sede central en París.