Carlos Barragán: "Todos los afiliados deberían probar la experiencia de la venta"

Carlos Barragán en los pasillos del Conservatorio Francisco Guerrero de Sevilla
Ha sido la cara y la voz de la ONCE en la última campaña del cupón diario, ‘Un número, una persona’, un chaval noble, sevillano, 23 años, autoexigente, un apasionado de la música que disfruta de sus alumnos de Primaria en las prácticas de Magisterio Musical en el colegio ‘Hipólito Lobato’ de Coria del Río. Sedujo a la cámara y ha seducido con su espontaneidad y naturalidad a todos los que le han visto y escuchado.

¿Soñó alguna vez con ser la imagen de la ONCE?
No, la verdad es que nunca me lo había planteado. No sé, me llegó y… ahora mismo, no sé, siento que, junto con los otros dos compañeros, estamos siendo la imagen de la ONCE en la tele y en la radio, pero nunca me lo había planteado, la verdad.

Seguro que nunca pensó que un número diera tanto de sí.
No, yo pensaba que esto iba a tener menos repercusión y está teniendo bastante. No sabía que se iba a ver tanto en la tele y se está viendo muchísimo. La gente me lo dice. No pensaba que iba a dar tanto de sí, la verdad.
¿Qué siente cuando se escucha en la ducha, cuando se afeita, cuando se acuesta o cuando se ve en horas de prime time?
Un poco ridículo. Cuando lo grabé me sentía bien y sentía que lo estaba haciendo medianamente bien, pero después me siento un poco ridículo porque pienso que muchas cosas de las que hago no las hago bien.
Pero ¿porque no se reconoce o porque es muy exigente?
Porque soy muy autoexigente. Bastante. Muchísimo. Intento que me salga todo perfecto y hasta que no lo consigo no paro.
¿Cuántas veces se ha arrepentido de haber dicho en pantalla que le gustaría tener por lo menos tres hijos?
Pues ninguna vez -se ríe-. Era lo que pensaba, era la pregunta que me hicieron, que nunca pensaba que me la iban a hacer y, por supuesto, nunca pensaba que fuera a salir en el anuncio. Como tampoco pensaba que fuera a salir la imagen del famoso disfraz del platanito. Pero vamos, no me arrepiento, incluso me gustaría tener hasta más, si la economía me lo permite.
¿No estará usted buscando pareja?, porque el listón, desde luego, lo ha puesto bien alto.
No, no, no. No lo dije por eso. Lo que tenga que llegar llegará, no lo dije por eso, ni mucho menos.
Le eligieron entre otros 97 candidatos seleccionados en cuatro castings realizados en Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla. ¿Sedujo a la cámara? ¿A la productora? ¿A la Dirección de Comunicación de la ONCE? ¿Qué les dio para ser el elegido?
Pues si te digo la verdad no lo sé. Yo llegué allí al casting, me pusieron la cámara por delante -que no creía que el casting fuera así porque nunca me había presentado a ninguno-. Empezaron a hacer preguntas, y hablaba de todo lo que me preguntaban y simplemente dije lo que yo pensaba. Y si te digo la verdad no sé por qué me eligieron. Habría que hablar con el que me seleccionó para ver que vieron en mí.
Dicen que lo eligieron porque transmitía cercanía y espontaneidad, ¿se siente reflejado en ese perfil?
Sí, yo creo que sí, me gusta estar cerca de la gente y me gusta hablar muy directo, tener relación con la gente, yo creo que sí, que transmito eso, la verdad.
“Me encantaría hacer cine”

La grabación duró prácticamente 12 horas. 12 horas para 40 segundos. ¿Cómo fue la experiencia del rodaje?
La experiencia fue excelente, me encantó. El día de la grabación cuando llegué por la noche estaba deseando contarlo porque fue increíble; la atención que tuve por parte de todos; del director, por parte de los cámaras, de la del vestuario, en general todo el conjunto fue increíble, tanto para mí como para Prados, la otra señora que vino a grabar el anuncio conmigo. Me ha gustado como ha quedado el anuncio pero yo me quedo con el día de la grabación.

¿Le ha cogido el gustillo o no compensa?
Sí compensa. Compensa porque si al final conseguimos transmitir lo que se quiere transmitir, que yo creo que se está transmitiendo. Y compensa.
¿Se ha planteado presentarse a un casting de una película?
Ahora mismo no me lo he planteado, pero tampoco esto era algo que me hubiera planteado nunca. Si llega pues yo voy, no me voy a echar atrás nunca, yo lo hago. Si me saliera la oportunidad lo haría, ¿por qué no? Me encantaría hacer cine.
La familia, sus amigos y la ONCE son los tres pilares de su vida. ¿Qué le debe a su familia, qué a sus amigos y qué a la ONCE?
A la ONCE le debo bastante. Tanto yo, como mi hermano y mi familia, la verdad es que todo lo que le hemos pedido y nos lo ha dado nos ha venido bien. Me siento un privilegiado. Desde que empezamos a estudiar, profesores de apoyo, materiales en préstamo, todo, todo, todo. Con mis amigos me llevo bastante bien, me encanta pasar mucho tiempo con ellos, dentro del poco que dispongo, y me encanta irme con ellos por ahí los fines de semana. Soy muy amigo de mis amigos, los llevo por bandera. Y mi familia, increíble, ¿qué te puedo decir de mi padre, de mi madre o de mi hermano? Increíble. Mis padres siempre encima nuestra para todo, porque aunque parezca todo tan bonito hay muchas cosas para las que nos tienen que prestar su ayuda. Y siempre encima de mí. Siempre están ahí. Siempre. Nunca dicen que no, siempre que sí, y cuando te ven más bajo, porque te sientes más triste, siempre te ayudan. Me recogen, me llevan, aunque lo hago todo solo, siempre están ahí. Yo no sé si me faltaran… tienen que durar muchos años porque… es increíble.
Pues a su hermano le ha hecho usted una faena porque, en principio, él era el que iba a participar en el casting. Usted iba más bien de acompañante, ¿no es así? ¿Se lo ha perdonado?
Si le digo la verdad, nos llamaron a los dos, fuimos los dos y la verdad es que me hubiera gustado más que hubiera salido mi hermano. No sé de qué manera le ha podido afectar, pero creo que me ha perdonado porque él se alegra cuando sale el anuncio. Me da un abrazo y creo que sí, que se alegra. Aunque él podría haber protagonizado una parte, pero si lo han decidido así, tiene que ser así. Hace años fuimos a Madrid a grabar un anuncio para la ONCE también los dos y el que salió fue él, nos seleccionaron a los dos pero yo no salí en el anuncio. Estas cosas son así.
¿Cree que el anuncio ha sabido traducir con objetividad lo que hay detrás de un cupón? ¿Que la campaña ha cumplido su objetivo?
Yo creo que sí, que la campaña está cumpliendo el objetivo. Y deberían hacerse más campañas publicitarias de este estilo, en la que se reflejen los servicios sociales de la ONCE. Lo están reflejando y además la gente me lo dice.
¿En algún momento se sintió actor, que interpretaba un papel?
No. No había guión, era todo tan natural, en ningún momento me he sentido así. Yo lo vi más como cuando te ponen una cámara y te pones a grabar en tu casa. Fue algo totalmente espontáneo.
Ha valorado en su justa medida lo que significa estar en la tele y la radio durante un mes poniendo la cara y la voz de la ONCE en esta aldea global. ¿No le da vértigo?
No me lo he planteado tampoco. Si sirve para que la gente se entere de lo que hace la ONCE está muy bien. Ni me lo he planteado, ni mucho menos me da vértigo.
Vamos, que se siente un icono.
Ahora mismo puede ser que sí, tanto las otras dos personas como yo, durante este mes somos el icono de la campaña del cupón. Se ha conseguido el objetivo que buscaban y claro, somos esa imagen ahora.
“La música es mi pasión”
¿Por qué eligió usted Magisterio? ¿Y por qué la especialidad de Música?
Porque entre las carreras que me plantearon en el último año estaba Magisterio y era una de las que más me gustaban. La música me gusta muchísimo desde pequeño. Desde pequeño toco en una banda, y a mis padres les tenía ya bastante aburridos. Tengo también un grupo de flamenco. Cuando entré en 1º iba con algunas dudillas pero ¡qué va!, ¡se han eliminado ya!, cada vez me gusta más. Y ahora que estoy a punto de terminar, pues imagínate.
En la actualidad imparte clases de prácticas con alumnos de Primaria. ¿Cómo encajan sus alumnos el hecho de que no vea?
Pues creo que lo encajan bastante bien. El primer día me presenté, les dije el problema que tenía y no he visto ningún problema en los niños, al revés, me intentan ayudar, me saludan por el colegio, por la calle… alguno hay que hace la típica bromilla, pero en general muy, muy bien. Y me lo paso bastante bien con ellos.
Es usted un capillita o solo un adicto a las bandas.
Adicto a las bandas –se ríe-. Capillita no, aunque salgo en la Cruz de Guía de San Roque el Domingo de Ramos, y la del Cachorro el Viernes Santo.
Pero qué le tira más ¿la Banda de Tambores y Cornetas de Coria o el grupo de flamenquito para la Feria?
Con la banda llevo mucho tiempo y ahora llevo una época que estoy faltando algo más, porque soy el encargado de la parte de la percusión. Llevo ya 15 años tocando y llega un punto en el que te aburre porque no salen las cosas como quieres, la responsabilidad es tuya, y bueno.., aunque luego voy a tocar y me vuelve a entrar el gusanillo. Y con el grupo disfruto un montón también. Con las dos cosas, la verdad es que sí.
Este año se licencia. Imagino que no ha debido ser fácil llegar hasta aquí.
Algún obstáculo he tenido que pasar. Pero como soy tan perfeccionista, siempre estoy intentándolo y hasta que no consigo algo no paro. Por supuesto, gracias a la ONCE, que siempre ha estado allí, ayudándome con el profesor de apoyo cuando lo he necesitado. Y algún obstáculo que he tenido que salvar con algún profesor que te pone algún impedimento. Pero en general bastante bien.
Quiere decir que ¿ha tenido más problemas con profesores que con compañeros?
Tampoco puedo decir que con los profesores haya tenido muchos problemas pero es que con los compañeros no he tenido ninguno. Entré en 1º en el turno de mañanas y me llevaba bien con los de mañana y en 2º y 3º lo he hecho por la tarde e igual, tengo amigos con los de la mañana y con los de la tarde. Pero sí, con un profesor en particular no fue fácil, aunque creo que el problema era él, que tenía más problemas de integración que yo. Y luego, en la Universidad de Sevilla, los apuntes deberían de facilitarse de forma más rápida. Cualquier persona va a la copistería y compra los apuntes y yo no; a mí me los tienen que dar. Yo no puedo estudiar tres semanas después que mis compañeros. No es justo.
Lleva ya tres años como vendedor en Triana en los veranos, cuando aparca los estudios ¿Qué tal su experiencia como vendedor de la ONCE?
La experiencia es buena. Nada más cumplir los 18 ya empecé la venta. Y bien, yo me pego allí los dos meses porque en mi casa no podemos estar dos meses sin hacer nada. Conozco bien a la gente y me va bastante bien, tanto por la remuneración económica que recibimos como por ayudar, que tal y como está la cosa ahora mismo hay que vender. Es más, yo creo que todos los afiliados deberían de ponerse alguna vez en la situación del vendedor porque es la principal fuente de ingresos de la ONCE para conocer que yo estoy estudiando porque hay muchos vendedores en la calle vendiendo desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche. Todo el mundo debería de probar la experiencia de la venta porque de ahí parte todo.
¿Y se atreverá este verano?
Pues no sé. Es que el año que viene me presento a las oposiciones y no sé si este verano me dará por descansar, aunque al final no creo, supongo que lo haré porque, como he dicho antes, no puedo estar en mi casa parado sin hacer algo.
Yo creo que si uno se empeña los sueños se cumplen, ¿cuál es el suyo ahora?
Pues como se ve en el anuncio, tanto que se está viendo, mi primer sueño es, como el de todos los afiliados; no llegar a tener este problema y poder ver bien. Es el gran sueño de todos los que tenemos este problema. Pero bueno… hay muchos sueños. Me encantaría ser un músico y dedicarme a la música aunque mi prioridad ahora mismo es sacarme mi plaza de Magisterio y dedicarme a la enseñanza. Pero de forma paralela me encantaría dedicarme también a la música. ¡Es mi pasión, poder dar por ahí conciertos en plan bestia..! ¡En plan grande! ¡Con artistas! ¡Me encantaría!
L.G.