Los paralímpicos Carmen Herrera y Abel Vázquez se proclamaron ganadores en el Torneo ONCE de Judo abierto a deportistas sin discapacidad

Carmen Herrera en una de las competiciones de la Paralimpíada de PekínFoto: Comité Paralímpico Español
Los paralímpicos Carmen Herrera y Abel Vázquez se proclamaron ganadores en el Torneo ONCE de Judo abierto a deportistas sin discapacidad, que se celebró el pasado 6 de febrero en Guadalajara. En total, participaron unos 80 judokas, entre ellos 15 representantes de la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC), según informa el Comité Paralímpico Español.
La campeona paralímpica malagueña Carmen Herrera fue la vencedora en las categorías femeninas de menos y más de 70 kilogramos, tras ganar todos sus combates por “ippón” (la máxima puntuación en un combate de judo). En este mismo grupo, la balear Juana Sánchez obtuvo el bronce.

El mejor de la liguilla

En menos de 81 kg., el sevillano Abel Vázquez fue el mejor en la liguilla y se impuso a sus cinco rivales, cuatro de ellos sin discapacidad. El almeriense David García del Valle (- 66 kg.) y la valenciana Mónica Merenciano (- 63 kg.) quedaron segundos en sus grupos. El andaluz superó cuatro combates ante rivales sin discapacidad hasta alcanzar la final, en la que consiguió el segundo puesto tras un duro enfrentamiento.

Imagen de archivo de Abel Vázquez en plena competición en PekínFoto: Comité Paralímpico Español

Además, la bilbaína Sheila Hernández (-52 kg.) y la salmantina Tatiana Moreiro (-63 kg.) lograron sendas medallas de bronce. Moreiro, de sólo 15 años, logró en 2009 el título de campeona del mundo junior.

En las demás categorías masculinas, el barcelonés Noé Ventaja (-90 kg.) fue subcampeón, mientras que el gallego Ramón Escudeiro (- 60 kg.) y el madrileño Jorge Balbona (- 73 kg.) fueron terceros.
Junto a estos deportistas participaron los judokas de la selección sub-23 de Castilla-La Mancha, así como los de varios clubes de Madrid y Pamplona, como el Polideportivo Municipal Chamartín, el Polideportivo Municipal Barrio del Pilar, el Polideportivo Fuenlabrada y el Gimnasio Palomares.

El judo es uno de los deportes paralímpicos con menos modificaciones respecto a la versión olímpica. Uno de estos cambios consiste en que todos los combates deben comenzar con los dos deportistas agarrados y si en algún momento los judoKas se sueltan, el árbitro está obligado a parar el combate para que vuelvan a cogerse.
Además, existen otras alteraciones relativas a la forma de transmitir las señales de los árbitros a los deportistas, ya que no lo pueden hacer por gestos. En este deporte, donde los participantes ciegos y los deficientes visuales compiten juntos, existe una alta participación de sordociegos, por lo que la forma en que reciben los avisos también está adaptada y recogida en el reglamento.