PLENA CIUDADANÍA

Uno de los aspectos que más ha distinguido al Gobierno al que represento es, sin duda, el claro y decidido apoyo a aquellos sectores de la población que más lo necesitan. Las políticas económicas y sociales puestas en marcha por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero han marcado un antes y un después en el apoyo a los más débiles, y entre las que se encuentran todas aquellas personas que presentan algún grado de discapacidad.
Tanto es así que incluso en épocas de crisis como en la que estamos inmersos en la actualidad, su política presupuestaria ha hecho que mientras en unas partidas se refleja contención del gasto, en otras, como son las de Educación y las Política Sociales, crecen. Por tanto, es algo de lo que todos nos debemos sentir orgullosos, porque, tras años de lucha, la sociedad ha entendido que para alcanzar la igualdad de todos no puede ni debe prescindir de las aportaciones, conocimientos y creatividad de los discapacitados, aunque somos concientes de que el camino que queda por recorrer es aún largo.

Y el camino es largo porque, pese a que la concepción de la discapacidad ha sufrido una profunda transformación en los últimos años, aún sigue siendo un sector de la población muy vulnerable, y, especialmente, si, entre todos éstos, nos referimos a las mujeres con discapacidad, cuyo déficit de ciudadanía es aún mayor ya que a la discriminación por el hecho de no ser iguales, se les une el hecho de ser mujer.

De la misma forma, al camino por la igualdad de los discapacitados le queda también por superar el de la desigualdad de oportunidades, y que se aprecia de manera significativa en la educación, en el empleo, en los accesos a los servicios públicos, en el ocio, en la cultura, y hasta incluso en la participación social y en la política. De ahí que el Gobierno actual haya venido desarrollando durante los últimos años una serie de iniciativas legislativas con el fin de que las personas con discapacidad se vean beneficiadas de todas las políticas de igualdad, favoreciendo, por tanto, la cohesión de la sociedad.

En este sentido, y como continuación de planes anteriores, el Consejo de Ministros del pasado 10 de julio aprobó el III Plan de Acción para las Personas con Discapacidad 2009-2012, en el que, bajo la coordinación del Ministerio de Sanidad y Política Social, se engloban distintos departamentos ministeriales, y que viene a continuar la estrategia del Gobierno en materia de discapacidad, obligando a ello no sólo al propio Ejecutivo, sino sirviendo también de orientación a las políticas de las Comunidades Autónomas.

Este III Plan de Acción tiene como objetivo la promoción de la autonomía personal, concibiendo las políticas públicas de tal manera que las personas con discapacidad obtengan el mismo beneficio que el resto de los ciudadanos, garantizándole el ejercicio y disfrute de sus derechos civiles, políticos y sociales. Y, entre sus principios, destacan las ideas de no discriminación, de igualdad de oportunidades, de normalización y vida independiente, de participación e integración, de igualdad entre hombres y mujeres, de accesibilidad universal y de cooperación institucional.

Junto a estas iniciativas políticas de carácter nacional, se desarrollan otras que van encaminadas no sólo al mantenimiento de una buena relación institucional, sino, y no por ello menos importante, de colaboración directa entre órganos dependientes del Gobierno y aquellas entidades que representan a colectivos con discapacidad. Este es el caso de la Delegación del Gobierno en Andalucía, institución que tengo el honor de presidir, y la ONCE en Andalucía, entidad a la que, como a todas las demás, prestamos un constante apoyo.

Y es por este conocimiento directo del trabajo que la ONCE desarrolla en Andalucía por lo que no podemos dejar de sentirnos orgullosos del mismo, ya que esta organización no sólo da empleo a más de 19.000 personas en nuestra comunidad, sino que trabaja para que las personas con discapacidad visual cuenten cada vez con mejores servicios sociales, educativos, culturales, deportivos y de apoyo a una mayor accesibilidad, con vistas a lograr la plena ciudadanía de éstos y de sus familias. Por eso, sólo quiero transmitiros a todos los hombres y mujeres de la ONCE en Andalucía que pueden tener la seguridad de que, mientras quede algo por hacer en la lucha por la igualdad de todos, no vamos a cejar hasta lograr que ésta sea una realidad.

Primer plano de Juan José López Garzón

Juan José López Garzón
Delegado del Gobierno en Andalucía