Sevilla subcampeona y Málaga tercera en el Campeonato de España de Fútbol Sala

Un momento de la intervención de Fernando Rico, director de la ONCE en Córdoba, en las pistas del polideportivo, junto a Justo Reinares y Alberto Morillas, entre otros
El polideportivo Valdeolleros de la capital cordobesa acogió, del 6 al 9 de junio, los partidos del XXIII Campeonato de España de Fútbol Sala para Deficientes Visuales (B2) en los que participaron los mejor clasificados en la primera división de la liga 2008-2009. El campeonato ha estado organizado por la Federación Española de Deportes para Ciegos, en colaboración con la Federación Andaluza de Deportes para Ciegos.
En concreto, participaron los equipos de Sevilla A y Málaga, Baleares, Valencia, Madrid y Albacete y el resultado de los partidos fue más que satisfactorio para los representantes andaluces. Aunque el campeón resultó el Albacete, Sevilla se proclamó subcampeona y Málaga quedó como tercer clasificado. El máximo goleador resultó David Molina, por Baleares; el equipo menos goleado, el Albacete; y el premio a la deportividad se lo llevó el equipo de Madrid.

El presidente del Consejo Territorial alza la copa con el capitán del equipo ganadorAl acto de entrega de premios asistieron el presidente de la Federación Española de Deportes para Ciegos, Justo Reinares, el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Andalucía, Alberto Morillas, el subdelegado territorial de la ONCE, ex jugador del equipo de Sevilla, Ventura Pazos, y el director de la ONCE en Córdoba, Fernando Rico, junto a representantes de las instituciones cordobesas, como el delegado de Medio Ambiente, afiliado a la ONCE, Francisco Javier Cobos, o el vicepresidente del Instituto Municipal de Deportes, Marcelino Ferrero, entre otros.

Los ciegos y deficientes visuales compiten en dos categorías distintas, dada la gran diferencia que existe entre ambas. Los jugadores con deficiencia visual (B2/B3) no necesitan apenas adaptaciones para poder competir. Estas adaptaciones van principalmente encaminadas a conseguir contraste entre el color del balón y el suelo, de la portería y el fondo, y una iluminación de igual intensidad durante los 40 minutos de juego real que dura el partido.
Por otra parte, el fútbol categoría B1 (ciegos totales) ha necesitado mayor número de adaptaciones, estando en estos momentos bien desarrollado y reglamentado, lo que lo convierte en un deporte seguro y viable para las personas ciegas.

Los capitanes de los equipos ganadores posan en cuclillas con sus copas junto a las autoridades de pie

El deporte como juego, en Málaga

Dentro del ámbito deportivo, la Dirección de la ONCE en Málaga organizó el pasado 13 de junio, una jornada lúdico-deportiva dirigida a niños de entre 6 y 13 años. Por la mañana los participantes realizaron juegos en el tatami del Polideportivo de la trinidad y, después, continuaron los juegos ya en la piscina, con la intención de motivar a los menores en la práctica del deporte y darles a conocer, de paso, las actividades que se desarrollan en la ONCE en ese campo.
Imagen feliz de los chavales dentro del aguaTras el almuerzo, niños y jóvenes visitaron el Aula del Mar donde vieron el Acuario y el museo. Allí pudieron tocar animales vivos y disecados y, después de la visita, todos participaron en un taller de pesca y una visita al puerto donde les enseñaron las artes de pesca malagueñas, según cuenta el coordinador de Deportes de la ONCE en Málaga, Salvador González. La visita fue totalmente adaptada, ya que los ciegos totales dispusieron de fichas en relieve para conocer mejor a los animales que no se podían tocar en el aula del mar. La jornada, intensa en todos los sentidos, concluyó con un taller de globoflexia.
Los jóvenes, todos apelotonados, comprueban la solidez de las redes de pesca