Los adolescentes descubren un mundo de posibilidades de ocio activo en Huelva

Uno de los participantes comiendo spagheti al modelo italiano
La Dirección Administrativa de Huelva reunió, del 15 al 17 de mayo, a una decena de afiliados jóvenes, de entre 16 y 22 años, con el fin de formarles en habilidades sociales y descubrirles nuevas posibilidades de ocio, como ir de compras, comer fuera de casa en un restaurante o ir también a una discoteca.
Al ser un grupo tan heterogéneo, la atención prestada en cada caso fue variable según las necesidades de cada individuo con la intención de que se sintieran importantes y capaces en cada una de las situaciones recreadas, según explica el director de la ONCE en Huelva, Antonio Casado. “En líneas generales, la convivencia ha sido una experiencia enriquecedora tanto para los destinatarios de este proyecto como para las monitoras encargadas del mismo”, afirma.

El objetivo de las jornadas ha sido mostrar a los adolescentes afiliados las diferentes alternativas de ocio y tiempo libre realizadas por chicos y chicas de su edad, que generalmente no realizan por diversas causas (sobreprotección familiar o miedos, principalmente). “Pensamos que trabajar sobre el ocio de ellos es la mejor forma para que logren valorarse mucho más por lo que son, que potencien sus habilidades sociales, su autonomía, y sobre todo que esta convivencia sea el primer paso para que muchos de ellos se animen a realizarlas independientemente”, añade Casado.

Dos jóvenes comprueban el funcionamiento de una manguera de bomberosEntre otras actividades programadas, tuvieron oportunidad también de conocer el funcionamiento del servicio de bomberos de Huelva. Las Jornadas, desde luego, dieron su fruto. Hasta entonces, ir a la discoteca era una actividad lejana a sus posibilidades y ahora, por lo que contaron al final del taller, sólo piensan con anhelo en cuándo volverán a asistir. De todas las anécdotas que sumaron durante esos tres días, los participantes recuerdan la reacción de uno de los chicos nada más entrar a la discoteca “Lux”: “¡El suelo tiembla!”, dijo. ¿Por qué las luces del suelo se apagan?, preguntaba asombrado. Nunca antes había experimentado el temblor de las vibraciones y nunca antes había escuchado una música tan alta. El ambiente, según describen ahora, fue “inmejorable”, lleno de diversión, de risas y de entusiasmo.

Lo imposible, es posible, en Almería

También la Dirección Administrativa de Almería ha organizado este año, por tercera vez consecutiva, un taller de adiestramiento en la mesa, encuadrado dentro del área de formación social dirigido a los afiliados adultos de su ámbito. La actividad se desarrolló en la cafetería del hotel Torreluz y contó con la participación de siete afiliados que fueron atendidos por la técnica de rehabilitación del centro, Rosario Machado, y la técnica de animación sociocultural, Luisa Ruiz, quienes impartieron cuatro sesiones.

Otra de las participantes sirviéndose en la mesa

Todos pasaron un rato agradable, tuvieron la oportunidad de entablar amistades con otros afiliados y aprendieron nuevas técnicas para manejarse en la mesa de forma autónoma. “Ha resultado una actividad muy instructiva y nos ha servido para aprender desde cómo servir el agua sin derramarla a cortar un filete o pelar una fruta”, decían encantados los participantes. Para Malu, una periodista de La Voz de Almería que quiso seguir el taller de cerca, la experencia resultó “única” porque le sirvió para darse cuenta que “con una simples técnicas, aquello que parece imposible es perfectamente factible”, dijo.

Camino del Rocío
La ONCE de Huelva, fiel a la tradición, ha vuelto este año a entregar su ofrenda de flores al Simpecado del a Hermandad de Huelva a su paso por la sede de la Dirección Administrativa, camino ya hacia la ermita del Rocío. En esta ocasión, fue Lola Vaz, contable de la Dirección Administrativa, la encargada de colocar el ramo de flores al Simpecado en un momento de intensa emoción personal para ella. A Lola le acompañó el jefe de Coordinación de la ONCE en Huelva, Pedro Antonio Rodríguez.

Lola Vaz, emocionada, tras depositar el ramo de la ONCE en el Simpecado