La investigación, fuente de salud

Recientemente, en Andalucía hemos asistido a dos importantes acontecimientos científicos, que sin duda han hecho que nos sintamos orgullosos y han renovado la confianza en la ciencia como un vehículo para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.
El pasado 12 de octubre, en un hospital público andaluz, y rodeado de gran expectación, venía al mundo Javier. No era para menos, ya que Javier ha sido el primer bebé que nace en España, gracias a una técnica de reproducción asistida (diagnóstico genético preimplantatorio), para ser absolutamente compatible con su hermano Andrés, lo que va a permitir que las células de su cordón umbilical sean la única alternativa para curar la grave enfermedad que éste padece. Hay que recordar que Andalucía fue la primera comunidad autónoma en incorporar el diagnóstico genético preimplantatorio en su cartera de servicios. Ahora, con este nacimiento, ha vuelto a ser pionera en España, en ver nacer a un bebé libre de una enfermedad genética hereditaria y compatible al cien por cien con su hermano enfermo. Y algo que es sumamente significativo, y no debería pasar inadvertido, es que esta técnica se ha realizado íntegramente en el sistema público, y que muy pocas familias pueden permitírselo en la sanidad privada.
Asimismo, el pasado mes de octubre, se dio a conocer el hallazgo de un equipo andaluz, en colaboración con otros investigadores internacionales, al descubrir un gen clave, causante de la forma más común de la ceguera hereditaria (retinosis pigmentaria). De entrada, esto significa un mayor conocimiento de esta enfermedad y mejores posibilidades de ofrecer consejo genético a las familias que la padecen. También su identificación posibilita el desarrollo de nuevos tratamientos, además de suponer una ayuda importante para el abordaje de otras enfermedades de la retina.
Ambos esperanzadores hitos, lejos de proceder del azar, son sin duda fruto y reflejo de la gran apuesta que desde hace unos años se viene realizando en Andalucía por la investigación y la innovación como una firme decisión de progreso y bienestar, y con la única vocación de que sean los ciudadanos los últimos beneficiarios de este gran esfuerzo.
Creemos en la investigación de esta manera, cuando puede llevarse al día a día, cuando puede beneficiar en el plano real a las personas. Por ello, la apuesta que realizamos no es sólo una declaración de buenas intenciones sino que se viene concretando año tras año presupuestariamente, y ha quedado recogida en el Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (Paidi) 2007-2013; éste tiene una dotación de 25.400 millones de euros, y engloba de forma integral todas las políticas del Gobierno andaluz para potenciar la investigación, aumentar la competitividad empresarial y posibilitar la transferencia de conocimientos científicos, así como la creación de empleo de calidad.

En este marco, la investigación biomédica tiene un peso y un impulso específicos. Su inversión pública directa ha sido cercana a los 70 millones de euros entre 2004 y 2007, y alcanzará los 181 millones para el periodo de 2008 a 2011. Junto a ello, se ha ido desarrollando un sólido entramado de normativa, infraestructuras, profesionales, recursos materiales,… con el fin de que la investigación encuentre el respaldo jurídico, económico y normativo necesario para seguir creciendo.

La estrategia de investigación andaluza en Salud se apoya en tres pilares fundamentales, cada uno de los cuales cuenta con una red de infraestructuras, recursos humanos y materiales, así como con mucha dedicación para que todo este esfuerzo se traduzca en progreso para Andalucía y, sobre todo, en salud y calidad de vida para los ciudadanos.

Así, de un lado están los Institutos de Investigación Biomédica (IBIS y CABIMER en Sevilla, y Maimónides en Córdoba); de otro lado, en el ámbito de la Terapias Avanzadas y de los Programas de Investigación de Excelencia en Terapia Celular, Genética y Nanomedicina, se está poniendo en marcha el centro Genyo, ubicado en Granada, y que se dedicará a la investigación en genética y cáncer, así como Bionand, en el Parque Tecnológico de Málaga, que se va a centrar en la nanotecnología aplicada a la medicina; en tercer término, se sitúa la red de Biobancos de Andalucía, dentro de la cual ya contamos con el Banco andaluz de Células Madre, ubicado en el Parque Tecnológico de Granada, el Banco de Cordón Umbilical de Málaga, así como el Banco de Tumores y el Banco de ADN.

Pero además queremos tejer un entramado en el que cada centro de salud, cada hospital, sean unidades productoras de investigación. Con la puesta en marcha de esta estrategia y de todas las infraestructuras y recursos que la sustentan, Andalucía está avanzando sin pausa en el largo y firme camino de la investigación en Salud. Una senda de progreso, por lo que implica de crecimiento económico, desarrollo sostenible, o generación de empleo. Pero, sobre todo, una senda de bienestar y esperanza, por lo que puede suponer, en términos de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, para la salud y la calidad de vida de muchos ciudadanos y ciudadanas.

Primer plano de María Jesús Montero
María Jesús Montero
Consejera de Salud de la Junta de Andalucía