Las Jornadas ‘Por un mundo sostenible’ implican a los jóvenes en valores medioambientales

Los participantes en pleno trabajo de los talleres en las aulas del CREUn grupo de 70 jóvenes de las Delegaciones Territoriales de Andalucía, y de Extremadura han participado en las novenas jornadas lúdicas ‘Por un mundo sostenible’ organizadas por el Centro de Recursos Educativos en colaboración con el Consejo Territorial. Los participantes, todos ellos afiliados de entre 14 y 18 años, pudieron disfrutar del 21 al 23 de noviembre de un fin de semana muy comprometido con el medio ambiente. Acompañados por sus maestros y monitores, reflexionaron sobre la necesidad de cuidar nuestro planeta, modificar nuestros hábitos y procurar trasladar esa preocupación por un mundo más sostenible.
Los jóvenes trabajaron en cuatro talleres: ‘El agua’, ‘El paisaje’, ‘El cambio climático’, ‘Las energías renovables’. El del agua pretendía crear conciencia sobre la importancia del agua en el desarrollo de la vida a través de cuatro bloques; el agua como fuente de vida, el consumo del agua, las construcciones hidráulicas y las soluciones posibles a la escasez del agua. El del paisaje ofrecía el recorrido de tres personajes a lo largo de varios ecosistemas para poner de manifiesto los intereses, impresiones, necesidades y emociones que los paisajes les transmiten, además de evidenciar la cantidad y calidad de vida que se pueden dar de ellos.

Imagen de una de las actividades teatralesEn el taller de las energías renovables se dieron a conocer qué son las energías renovables y cuáles son las ventajas e inconvenientes de su uso, para fomentar así el uso responsable de la energía y su ahorro. Y en el taller del cambio climático los participantes indagaron sobre cuestiones claves del cambio climático con el fin de profundizar activamente en sus causas, entender sus consecuencias e intentar paliarlas desde las posibilidades de cada uno.

El resultado de los trabajos quedó expuesto en el salón de actos del Centro de Recursos Educativos en una primera jornada que concluyó con canciones, teatrillos, y alguna improvisación de manera muy divertida pero a la vez con un trasfondo muy trascendental.
Visita a Doñana

Ya el sábado, los participantes marcharon de visita al parque dunar de Doñana, un espacio privilegiado de la naturaleza, donde los alumnos tomaron contacto con el medio natural, en uno de los ecosistemas más característicos del Espacio Natural de Doñana. Allí en una mañana espléndida de sol, jóvenes y mayores reconocieron plantas propias del lugar, evolución de una duna, subieron y bajaron y, en algún caso, rodaron por la arena rubia y fina del frente de la duna.

Uno de los monitores atiende una caída leve de una participante en la dua

En el acto de bienvenida de las Jornadas, el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Patricio Cárceles, dio las gracias a todos los asistentes por su participación en esta iniciativa y por contribuir así, dijo, a cambiar la mente de la sociedad respecto al progreso de la humanidad. Cárceles destacó que la finalidad última del desarrollo sostenible debe ser siempre el progreso humano, no el crecimiento económico. En este sentido subrayó la importancia de la educación medioambiental como instrumento principal de concienciación social y vinculó ese modelo de mundo sostenible a la democracia, la ausencia de violencia y la paz.

20-N, Día de la Infancia

Imagen de uno de los trabajos realizados por los alumnos

El CRE también fue escenario, el 20 de noviembre, de otra actividad con un fuerte protagonismo de los alumnos, la celebración del Día de los Derechos de la Infancia, en la que los menores participaron con distintas actividades para reivindicar su enorme potencial para cambiar las cosas, desde el compromiso y la solidaridad. Se pusieron en el lugar “del otro” y, desde una perspectiva individual y grupal, se pusieron en el lugar de niños y niñas que no se les respeta, que no poseen derechos y que se les impiden ser personas. Al final, concluyeron que las escuelas son el verdadero centro, donde los alumnos pueden aprender y comprender los derechos y obligaciones de todas las personas, sin distinción de raza, sexo o religión.
“Invadidos por una sociedad materialista, donde el “todo vale” domina a una gran parte de la juventud, hay momentos en la vida donde tendremos que parar, al menos durante una hora de clase, para dialogar, comentar, conocer,… la realidad que nos rodea –dijeron-. Tenemos la misión de dar una mayor respuesta y prontitud, a los graves problemas que hoy en día padecen los más indefensos y desfavorecidos: los niños y niñas del mundo. Todos ellos, necesitan obtener fortaleza, alegría y esperanza, mediante la educación dentro de los centros docentes”. Y, aludiendo al eslogan de la campaña de Barack Obama, dijeron “Sí, podemos: podemos ayudar si todos nos comprometemos”.