La discapacidad, como prioridad

La nueva legislatura vendrá definida por el avance en la consecución de los derechos que tanto la Constitución, como el Estatuto de Autonomía de Andalucía y todo el ordenamiento jurídico vigente, otorga a las personas con discapacidad.

Desde la nueva responsabilidad como director General de Personas con Discapacidad, afrontaré los próximos cuatro años con especial ilusión, dado que las competencias que asumo son de un ámbito, como el del Bienestar Social, en el que desarrollamos políticas para las personas y los grupos más vulnerables o desfavorecidos, y con un sector, el de las personas con discapacidad, que es uno de los objetivos prioritarios de la acción del Gobierno andaluz. Supone un reto para mí hacer llegar a estas personas y a las organizaciones que las representan.

La Dirección General a la que me incorporo no está asentada en terreno yermo. La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social viene desarrollando una política social hacia las personas con discapacidad muy positiva y participada desde las organizaciones sociales. El trabajo pasado ha tenido sus frutos, por ejemplo, en la estructura consolidada de servicios residenciales y de día que funcionan en toda Andalucía, prestando un servicio fundamental para estas personas y su entorno familiar. Además, los profesionales, tanto del ámbito público como del privado, son también un gran capital de este sector, y de los que quiero aprender en esta etapa y atender las necesidades que planteen.

La visibilidad con la que las personas con discapacidad están hoy presentes en la sociedad, a todas luces mayor que la de hace unos pocos años, debe reforzarse desde una visión de normalización. La sociedad tiene que adaptar sus espacios, y las Administraciones Públicas tenemos la obligación de impulsar estos cambios y legislar para que sea una obligación de todos y todas.

La atención a las personas con discapacidad en situación de dependencia será una de las tareas prioritarias de esta Dirección General, para lo que es necesario contar con estudios permanentes sobre las necesidades que presenta ese sector de población para incorporar las adaptaciones necesarias al sistema.

Asimismo, la accesibilidad universal será otro de los objetivos destacados que afrontaremos, para que estas personas no encuentren obstáculos en su desenvolvimiento cotidiano.

No son admisibles las barreras arquitectónicas, en el entorno urbano, ni en el transporte, así como tampoco, las menos identificadas, las de la comunicación, ya que impiden que las personas con discapacidad disfruten de sus derechos y participen como un miembro más de la sociedad.

Con barreras no pueden hacerse efectivos los derechos reconocidos en la legislación, ni la igualdad de oportunidades. Se va a crear por ello el Centro Andaluz de Accesibilidad y autonomía Personal en Córdoba, aunque será un centro de referencia para toda la Comunidad Autónoma.

En definitiva, durante los próximos años implementaremos, desarrollaremos y potenciaremos todas aquellas acciones que contribuyan a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad y sus familias.
Primer plano de Julio Coca

Julio Samuel Coca Blanes

Director General de Personas con Discapacidad de la Junta de Andalucía