El CD ONCE-Andalucía clasificado para la final de la Copa de Europa André Vergauwen 2008

El equipo posa antes de su debut en la competiciónAl baloncesto español en silla de ruedas, que a comienzos de la presente temporada 07/08 aportó siete equipos a las competiciones europeas (Copa de Europa, Copa André Vergauwen y Copa Willi Brinkmann), le quedan seis (todo un hito) tras la celebración de la fase previa de los distintos torneos durante los días 7 y 9 de marzo. Uno de ellos es el C.D. ONCE-Andalucía, que se ganó en Austria su clasificación para París.

Sólo el Fundación Polaris World B.S.R., en la Copa de Europa de clubes campeones, se quedó en el camino. El resto, el C.D. Fundosa ONCE, como organizador de este torneo, el C.D. ONCE-Andalucía y el Sandra Gran Canaria, en la Copa André Vergauwen, y el C.P. Mideba Extremadura, el Amfiv Vital Vigo y el Fundación Grupo Norte, en la Copa Willi Brinkmann, estarán presentes en plena primavera en sus respectivas citas continentales.
Primera clasificación sevillana para una final europea
En cuanto al C.D. ONCE-Andalucía se refiere, hay que decir que su actuación en la localidad austriaca de Klosterneuburg fue exquisita. Encuadrado en el grupo C, junto al anfitrión, el Conveen Sitting Bulls, los dos favoritos, el R.S.C. Rollis Zwickau de Alemania y el Santo Estéfano de Italia, y otro rival mucho más asequible, como el Les Aigles de Meyrin de Suiza, solventó de manera satisfactoria su participación. De esta manera hizo historia, ya que jamás había superado una fase previa. Y eso que había acudido a la misma en seis ocasiones. La única vez que jugó una fase final fue en el ejercicio 2000/2001, y lo hizo de oficio, al ser el club organizador de la Copa de Europa de clubes campeones. Entonces, tras una trayectoria descendente, ocupó una decepcionante séptima plaza, por delante sólo del Antílope de Holanda. Junto a los auriverdes han obtenido la clasificación para viajar a París los alemanes del Zwickau, quienes ganaron los cuatro partidos que jugaron.
Los hispalenses, segundos, pues, en el grupo C, vencieron en el encuentro más relevante de todos. Fue el que les enfrentó al Santo Estéfano (66-79). De hecho, las apuestas incitaban a contemplar este duelo como el decisivo, ya que, como se comprobó posteriormente, la pelea por la segunda plaza se centró en ambos equipos. El papel de claro favorito del Zwickau y el de cenicientas del Conveen y del Les Aigles, hicieron presagiar que el vencedor del primer envite sellaría el pasaporte. Y así fue, en un choque muy igualado en la primera parte, pero desequilibrado radicalmente en el tercer cuarto, el C.D. ONCE-Andalucía presentó su solicitud para ir a la capital de Francia. Los de Manu Balderas, lejos de amilanarse, realizaron un gran encuentro, derrotando a un plantel que tuvo asimismo una buena actuación.
De hecho, como queda dicho, la primera parte fue trepidante, con unos guarismos muy parejos y con dos contendientes que no volvían la cara a la pelea, reflejando el electrónico un apretado 35-36 para el Once. Ello daba pie a pensar que tras la reanudación, el intercambio de golpes iba a ser continuo. No obstante, en los primeros diez minutos del segundo tiempo se produjo algo imprevisible hasta el momento. Los italianos cayeron en una profunda crisis de juego y los españoles, no sólo mantuvieron el excelente nivel mostrado, sino que lo aumentaron, mejorando en defensa y exhibiendo una tremenda eficacia en ataque, con la letal pareja De Paz-Latham machacando el aro rival. Esos diez minutos fueron letales. Los transalpinos pudieron reaccionar en el tramo final, pero la desventaja ya era importante. Sobre todo, teniendo en cuenta el rendimiento auriverde.

Primer plano del capitán del equipo en la pistaDerrota ante el gran favorito y victorias ante rivales asequibles

La segunda jornada le deparó al C.D. ONCE-Andalucía un plácido partido con la escuadra local del Conveeen Sitting Bulls (94-40), sin historia alguna, dada la gran superioridad sevillana sobre el anfitrión del campeonato. Balderas aprovechó para darles minutos a los no habituales, descollando la figura de Pepe Navarro con sus 27 puntos.
El siguiente compromiso, ante el Zwickau, se presentaba como clave para obtener la clasificación para París de manera anticipada, aunque una derrota ante el poderoso cinco alemán tampoco tenía que alejarle demasiado de su objetivo. Y, efectivamente, éste de la tercera jornada fue el escollo más duro. No en vano, este rival ya derrotó a los españoles en la fase previa de la Copa de Europa 06/07. Por ello, no era de extrañar el recelo en sus filas.
Destacó la actuación de Luszunski, quien con sus 39 puntos y un baloncesto de muy alto nivel destrozó las aspiraciones del C.D. ONCE-Andalucía. Al término de los 40 minutos de juego, claro triunfo germano (72-90), que dejaba supeditadas las aspiraciones sevillanas a lo que ocurriera en la mañana del domingo.
Y así fue como el C.D. ONCE-Andalucía hizo buenos los pronósticos y venció con claridad al Les Aigles de Meyrin (33-71). Ya todo quedaba a expensas de lo que el Santo Estéfano hiciera frente al Zwickau. Si ganaba por más de doce puntos, el equipo sevillano se quedaría fuera. Si perdía o no superaba ese guarismo, el básquet en silla español tendría, al menos, un representante en la fase final. Pero no hubo problema alguno, ya que el Zwickau cumplió con el guión y se hizo con el papel de ganador de la contienda sobre los italianos, dándole la clasificación al C.D. ONCE-Andalucía.
La cita, en París
La capital gala acogerá entre el 24 y el 27 de abril esta ronda última de la Copa de Europa André Vergauwen, en la que competirán con el C.D. ONCE-Andalucía, el CAP SAAA francés, como organizador del evento, el SC Antilope de Holanda (éste por su actuación del anterior ejercicio), y los otros equipos que se han ganado el derecho a estar a los pies de la Torre Eiffel, el KIK Zmaj Gradacac y el Sandra Gran Canarias (por el grupo A), el MK Aces y el GSD Anmic Sassari (por el grupo B) y el RSC Rollis Zwickau (por el grupo C, el del Once).
Los de Manu Balderas han accedido a este torneo continental tras quedar terceros en la pasada temporada. En realidad, cuando el C.D. ONCE-Andalucía se clasificó, el ahora técnico hispalense no estaba en el club. Fue Abraham Carrión, quien en su último año en Sevilla, vio cómo el C.D. Fundosa Once rompió la hegemonía auriverde ganando la Liga y el que ahora es su equipo, el Polaris World, le cerraba con su segundo puesto liguero las puertas a la C1, o Copa de Europa de campeones. Pero lejos de ser un varapalo para las aspiraciones sevillanas, la Copa André Vergauwen es un premio, ya que el nivel de los planteles que compiten es sumamente alto. Para la edición de 2008, el C.D. ONCE-Andalucía cuenta con una plantilla que con su póquer de bombareros, De Paz (campeón continental con el C.D. Fundosa Once), Latham, Vargas y Navarro, y con el apoyo del resto de compañeros, hombres duchos ya en estos menesteres (Israel Sánchez ganó la medalla de oro en el Europeo júnior con España en 2006), esperan dar la sorpresa en el mes de abril.

Jugadores sevillanos celebran el triunfo de su equipo

Europa, un premio agridulde
Se podría decir que la actuación del club C.D. ONCE-Andalucía en Europa ha sido hasta ahora la nota menos gratificante desde que fuera fundado allá por noviembre de 1987 por un grupo de agentes vendedores (discapacitados físicos) del cupón de la ONCE. No han sido, hasta la fecha, positivas las incursiones auriverdes en el continente. Diversas razones han motivado que la participación haya resultado un tanto gris.

Por un lado se podría aducir que la inexperiencia ha sido un factor clave en algunas temporadas. En las primeras tomas de contacto, el equipo sucumbió por la falta de rodaje en enfrentamientos internacionales. Posteriormente, el ajustado presupuesto de la entidad hizo en más de una ocasión que la renuncia a hacer uso del derecho ganado en la Liga a participar con los mejores de Europa fuese la nota dominante. Así, el C.D. ONCE-Andalucía agrandaba su leyenda en España de la misma manera que se alejaba de los vecinos europeos.

Por fin, desde hace varios ejercicios, el C.D. ONCE-Andalucía está manteniendo esa regularidad en las competiciones internacionales que tanto necesitaba para adquirir un ritmo competitivo que es muy distinto al español. Ello es debido a que en muchos países, el baloncesto en silla de ruedas es un deporte muy cercano al profesionalismo, y la mayoría de sus jugadores se dedican exclusivamente a él. Lógicamente, la diferencias en torneos de tan corta duración, con tanta intensidad y con un esfuerzo físico tan alto, equipos como el C.D. ONCE-Andalucía notan esa desventaja con sus contrincantes.
En la C1, o Copa de Europa de Campeones de Liga, ha participado en cuatro ocasiones, no pasando nunca de la fase previa (02/03, 05/06 y 06/07), aunque disputó la fase final 00/01 por ser el organizador de la misma. En la Copa André Vergauwen lo ha hecho en cuatro con la actual, aunque sólo ahora ha podido superar la primera criba. Éste es el octavo viaje del C.D. ONCE-Andalucía por Europa.
L. Julio del Zapatero