El C.D. ONCE-ANDALUCÍA comienza su planificación

Cuando aún no hacía mucho tiempo de la conclusión de la temporada 2006/07, el club sevillano ya había comenzado la preparación de la venidera. Y lo ha hizo desde su dirección técnica, para proporcionarle al equipo esa fortaleza necesaria para afrontar el próximo ejercicio con todas las garantías posibles para luchar un año más por los títulos en juego. Sobre todo, porque era preciso comenzar a trabajar rápidamente tras el fichaje del hasta entonces su entrenador, el jerezano Abraham Carrión por el poderoso Polaris World de Murcia, y del hombre más destacado en el último curso, el campeón de Europa júnior Alejandro Zarzuela, pieza codiciada por muchos clubes españoles, pero que ha optado por atender la suculenta oferta que ha recibido asimismo de la entidad murciana y por seguir la estela de su mentor, el referido Carrión.
Los jugadores del CD ONCE con dominio de la pelota en la cancha en un partido de la temporada pasada
Muchas han sido las negociaciones mantenidas por el cuerpo técnico del C.D. ONCE-Andalucía para la búsqueda del hombre que a partir de la próxima temporada dirigirá los destinos de la plantilla. El elegido ha sido el vallisoletano, afincado en Granada, Manu Balderas, un entrenador joven (19-9-79) quien tras su periplo en el Arrayán de Granada se va a encontrar con el reto de devolver al club auriverde a la senda de los títulos. El pucelano se ha forjado en el baloncesto de a pie, pero una incursión inicial en el básquet en silla le dejó una huella tan profunda que desde entonces no ha perdido contacto con él.

Tras la salida de Carrión, el C.D. ONCE-Andalucía se planteó dos opciones. Una, fichar a un técnico experimentado, que no necesitara periodo de adaptación a la División de Honor y que ya conociera los entresijos del baloncesto de alta competición. Para eso se pensó en el italiano Matteo Feriani, quien tuvo que salir de manera inesperada del Polaris ante el fichaje sorpresa del hasta entonces entrenador del ONCE, y escuchó de buen grado la oferta sevillana. Pero el transalpino, que es segundo seleccionador con el combinado de Italia, no pudo llegar a un acuerdo por mor de un proyecto que tiene previsto llevar adelante con la Federación Italiana.

Finalmente, se optó por la segunda opción. Una muy propia del C.D. ONCE-Andalucía: decantarse por un hombre joven, que llegara con ilusión y ganas de aprender y que no se amedrentara ante un reto tan fascinante como dirigir a un plantel de la tradición que posee el sevillano. Ya ocurrió con Julio Rueda o el mismo Abraham Carrión, y hasta con Manolo Moreno (quien a pesar de ser todo un experto en el baloncesto no poseía experiencia alguna en el banquillo, y nada más retirarse como jugador del equipo tomó sus riendas). Y en esta ocasión se ha hecho con Manu Balderas.

VARGAS REGRESA A SUS ORÍGENES

Vargas en un saque de la temporada pasada
El pívot internacional vuelve, a los 31 años de edad, al C.D. ONCE-Andalucía, en el que va a cumplir su tercera etapa. Efectivamente, el jugador sevillano fichó por primera vez por el club auriverde procedente del desaparecido H.U. Virgen del Rocío, donde debutó en la campaña 93/94. En la 95/96 ingresó en el Once, quedando tercero en la Liga. Al concluir la temporada se fue unas pocas semanas a Charleroi (Bélgica), donde emigró su padre por motivos laborales. Aprovechó aquel tiempo para disputar varios amistosos con el Kangourou de Charleroi.

Una importante oferta del C.P. Mideba propició su marcha a Badajoz, donde fue campeón de Europa en la Copa Willy Brinkmann. Tras su periplo pacense, hasta 2001/02, afrontó su retorno al C.D. ONCE-Andalucía, cubriendo cuatro temporadas brillantísimas a lo largo de las cuales obtuvo cuatro ligas, cuatro copas de Andalucía y tres copas del Rey. No obstante, el inquieto Vargas, al término de la campaña 05/06 prefirió comenzar una nueva aventura y se enroló en el DKV Joventut de Badalona, con el que ha sido noveno en el torneo liguero y ha promediado 17’3 puntos por partido (sexto máximo anotador de la División de Honor).

Sólo un ejercicio después ha preferido regresar a su club de siempre, que no a su casa, ya que a pesar de jugar con el plantel badalonés, el internacional hispalense estuvo entrenándose por su cuenta en Sevilla durante toda la pasada temporada 06/07, con la ayuda de un preparador físico, e incorporándose los fines de semana al resto de la plantilla aurinegra. Tanto fue el ritmo de vida que llevó Vargas (quien siguió con su trabajo de la venta del cupón de la ONCE en nuestra ciudad), que perdió hasta 10 kilos de peso. “Pienso que he mejorado. He jugado en varias posiciones, como base, ala, pívot…, y ahora tengo más movilidad con el balón”, afirma el excelente jugador.

ÁLVARO PERNÍA, LA GRAN SORPRESA

Imagen de la entrega de la camiseta de honor del Caja San Fernando a Álvaro Pernía
La otra novedad en cuanto a las altas es la de este campeón de Europa júnior con España, quien se ha forjado en la cantera del Vistazul de Dos Hermanas (Primera división), y que ha llamado la atención de los técnicos del C.D. ONCE-Andalucía hasta el punto de decidir su incorporación a la elite del baloncesto en silla de ruedas nacional.
L. Julio del Zapatero