La afiliada Pilar Lasierra expone sus pinturas en Málaga

Pilar Lasierra sostiene uno de sus cuadros de paisajes marinos

La sede de la Dirección Administrativa de la ONCE en Málaga ha acogido una exposición de pinturas de Pilar Lasierra, una afiliada que ha encontrado en la pintura una fuente de inspiración y creatividad.

Aunque zaragozana de nacimiento, hija de padre oscense y madre malagueña, Pilar Lasierra ha vivido prácticamente toda su vida vinculada a Málaga y al Mediterráneo. Jubilada ahora, ha trabajado como telefonista del Servicio de Urgencias de la capital de la Costa del Sol. Se afilió hace cuatro años y se aficionó a la pintura. “Siempre he pintado mentalmente. Es como una especie de rebelión conmigo misma a raíz del problema de visión. Quiero reinventar lo inventado”, explica.

Tan pronto como le viene una imagen a la cabeza tiene que plasmarla sobre el lienzo. Sierra dice que no copia, que lo que le gusta es crear, pero sí se fija en el arte de grandes como Pablo Picasso, Claude Monet o Vicent van Gogh para volcar toda su imaginación sobre el lienzo. “Me gusta darle un toque impresionista y cubista a mis cuadros”, dice. Y para conseguirlo, le encanta gastar mucha pintura para darle el mayor relieve posible y transmitir así mayores dosis de un realismo que pueda ser mejor apreciado por todos.

Pilar Lasierra enseña sus pinturas al alcalde de Málaga. Los dos aparecen muy sonrientes
En Málaga cosechó el reconocimiento de los afiliados malagueños y de los malagueños en general, incluido el alcalde, Francisco de la Torre, que visitó la exposición junto al delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Patricio Cárceles, y el director en Málaga, Cristóbal Martínez. Del 15 de junio al pasado 6 de julio expuso un total de 15 cuadros en una exposición que supuso un paso importante en su trayectoria después de haber expuesto también en la sala Alameda y haber participado en el certamen provincial de artes plásticas que promueven la Diputación de Málaga y el ayuntamiento de la capital.

¿Le gustaría vivir de la pintura? “Sería mi pasión”, reconoce. “Pero me pasa como a todos los españolitos, que tengo que pagar la hipoteca y pintar cuesta muy caro. Pero me encantaría tener un estudio, una buhardilla, ver el cielo, y pintar y crear desde la mañana hasta la noche”. A Pilar también le encantaría visitar el Museo de van Gogh en Amsterdam. Ante un cuadro del holandés se transforma. “Es que solo lo conozco a través de los libros y sería un sueño”, afirma.

Pilar posa junto a uno de sus cuadros más coloristas
A partir de los problemas de visión, Lasierra admite que se ha recluido bastante en su pintura pero ahora se muestra muy orgullosa de la respuesta que ha tenido la exposición en la sede de la ONCE de Málaga. “Me ha servido para relacionarme y he notado mucho cariño. Me he dado cuenta de que tengo mucho que dar y mucho que recibir”, concluye.