EN PRIMERA PERSONA: Andrés Ramos, vicepresidente del Consejo General

“LA GENTE DE UTRERA LE PONEMOS
MUCHA PASIÓN A TODO”
Primer plano de Andrés Ramos en la sede del Consejo General
Andrés Ramos es, en primera persona, un andaluz orgulloso de su pueblo, Utrera; de su equipo, el Sevilla; y de su gente, su mujer, sus hijos, sus amigos. Hombre de letras, vitalista, vehemente, afronta ahora un tercer mandato en la vicepresidencia del Consejo General -en la vicepresidencia de las personas, dice-, con un objetivo claro: que los trabajadores quieran más a la ONCE y los afiliados se sientan más protagonistas de su vida diaria.
Usted no es ciego de nacimiento. ¿A partir de qué momento se siente una persona plenamente normalizada?
Yo empecé a los 6 años con dificultades; a los 13 prácticamente no podía leer, y a los 17 ya necesitaba ayuda para andar. El momento de mayor dificultad es cuando no puedes salir de tu casa sin ayuda. Al ser procesos degenerativos, cuando no puedes leer no pasa nada, pero cuando necesitas un bastón, entonces sí. Eso me pasó a los 18, 19 añitos. Lo superé cuando hice rehabilitación, cuando la ONCE me ayudó, a los 21 años. Pude leer en braille, andar por la calle solo y continuar mis estudios.
La adolescencia fue entonces la etapa más dura.
Sí, sin duda. Siempre me acuerdo de cuando hacíamos los guateques con los amigos por la noche. Este es un proceso que te deja ciego de noche y sacar a las chicas a bailar a ciegas era muy complicado en la adolescencia.
Es el mayor de cuatro hermanos. ¿Ha sido el niño mimado de la familia?
No especialmente. Hombre, mi familia me ha arropado porque era el hermano con más dificultades. Pero al ser el mayor, tiene uno que tirar de los hermanos y se ha equilibrado. No me he sentido sobreprotegido pero sí atendido por mis padres, sobre todo por mi madre. Pero la relación con mis hermanos es muy equilibrada.
Ser de Utrera ¿imprime carácter?
Yo me siento muy orgulloso de ser utrerano. Utrera es una ciudad que tiene un alto grado de autoestima y que tiene mucha fuerza. La gente de Utrera le ponemos mucha pasión a todo. Mi pueblo es muy vital. Y esa vitalidad, esa vehemencia –yo me considero bastante vehemente-, me la ha dado mi pueblo.
Sigue manteniendo un vínculo fuerte con Utrera.
Tengo a mis padres, todos mis hermanos y los amigos de la infancia que son los que nunca se pierden.
Tuvo entonces una infancia feliz.
Absolutamente feliz. Los recuerdos que tengo de mi pueblo son de jugar en la calle, cosa que ahora los chavales no pueden mucho, y de unos veranos largísimos en los que daba tiempo hacer de todo. Mi abuela tenía una granja con vacas y cerdos y una alberca estupenda. Y recuerdo esos veranos donde aprendí a nadar con la ayuda de tus primos, de tus amigos, aprendí a tirar piedras a los avisperos, a montar en bici. Recuerdo esa Utrera de los sesenta con las calles de arena. Afortunadamente mi pueblo ha evolucionado muchísimo, hoy es una ciudad muy moderna. Pero uno recuerda una infancia muy tranquila, muy en contacto con los vecinos, las puertas de las casas estaban abiertas. Uno entraba en casa de cualquiera. Ahora dice uno; ¡Madre mía, cuántas cosas han cambiado!
Después vino su etapa en los Salesianos de Utrera.
Son los decanos de España, el primer colegio que fundó don Bosco. Y es un colegio donde me enseñaron a ser ordenado, la disciplina, mucho de trabajar. Te inculcaban la cultura del esfuerzo, el trabajo y el orden. Después pasé al instituto público, que fue la transición hacia la universidad.
“LA UNIVERSIDAD ME ENSEÑÓ A RELACIONARME”

La Universidad de Sevilla debió suponer un cambio importante en su vida.
En la universidad uno se enfrenta a la vida y tiene que administrar la libertad porque, claro, estás un poco solo, no tienes profesores tan encima. Estudié Geografía e Historia en la antigua Fábrica de Tabaco. Allí entré en contacto con mucha gente pero te tienes que buscar un poco la vida. Una cosa que me acuerdo es que me enseñó a expresarme en público. Cuando te quedas ciego y tienes que hacer los exámenes totales, yo era una persona muy tímida, no sólo había que estudiar sino que había que demostrarle que sabía y lo tenía que expresar bien. La universidad me enseñó mucho a relacionarme con la gente, que no es cualquier cosa. En la vida es muy importante tener esa capacidad de relación.
¿Por qué Geografía e Historia?
Yo soy un hombre de letras. Estuve dudando entre Filología, Filosofía y al final me decidí por la Historia. No es una vocación. No tengo alma de historiador. Me gusta mucho más la enseñanza. Yo disfruto mucho preparando los exámenes de mis hijos, haciendo cursos con trabajadores o afiliados. Me lo paso bien cuando enseño. Pero en mi etapa en el colegio, estuve de profesor en el CRE y estuve un año entero de educador de adultos en la URCA, descubrí que me gusta más la enseñanza.
Como historiador le iba a preguntar si tenía a algún personaje favorito.
Si hablamos de personajes contemporáneos, una persona que sinceramente me parece digno de destacar es el Rey. Te das cuenta de que es una persona absolutamente cercana. Con el tiempo se valorará su papel de unificación en la historia. Me parece que tiene unos valores admirables por su trabajo de unidad interna en el país al conciliar todo tipo de ideas políticas, de generaciones de la guerra, es un hombre absolutamente excepcional.
¿Qué objetos tiene en el despacho?
Tengo fotos de mis hijos y mi mujer. No tengo fotos oficiales, sólo personales. Lo que tengo son recuerdos de cosas. Me gusta mucho tocar las cosas. Tengo un juego de escritorio que me regalaron mis compañeros de la Delegación en Sevilla, cuando me fui, que conservo durante estos diez años. Y conservo una carabela de la ONCE de Huelva o el gallo de Morón. Un barquito hecho con cupones que me regalaron en Castellón. Ese tipo de cosas.
Vendedor en Utrera, jefe de servicios sociales, jefe de ventas, Director de la Agencia de Dos Hermanas, profesor del CRE, instructor de adultos de la URCA, presidente del Consejo Territorial de Andalucía. Lo ha sido prácticamente todo en Andalucía.
Me siento muy orgulloso de lo que me han enseñado mis compañeros trabajadores y afiliados a lo largo de todos estos años. Ha habido mucha gente que me ha ayudado muchísimo, como Paco Galván, o José Manuel Pichel, o Félix Hernández Delso, y tanta y tanta gente.
“EJERZO MUCHO DE SEVILLISTA”
Ya ha cumplido diez años en Madrid. ¿Ejerce de andaluz en Madrid?
Más que de andaluz, ejerzo de sevillista. Me gusta mucho el fútbol. Aquí en Madrid o son del Madrid o del Atlético y los demás somos un poco bichos raros. Además en esta última etapa del Sevilla tan gloriosa todavía uno presume más. Pues sí, ejerzo mucho de sevillista y suelo ir a verlos al Bernabéu o al Calderón.
Pero Madrid le ha tratado bien.
Sí, Madrid es una ciudad muy abierta e integra muy bien a la gente. Tanto a mi mujer como a mí nos ha tratado muy bien. Y la gente de la ONCE de Madrid, fenomenal. Sinceramente sólo le puedo decir gracias.
¿Qué es lo más y lo menos gratificante de su trabajo?
Lo peor son estas reuniones eternas que tenemos, que tenemos que aprender a tener reuniones un poco más ágiles. Y lo mejor es cuando resuelves problemas de la gente. Escuchas y cuando puedes solucionarlo alivias situaciones. Y me gusta el crecimiento de la gente. Me encanta verles evolucionar y crecer. Me lo paso muy bien viendo ese crecimiento personal o profesional de afiliados o de trabajadores que uno vio hace años empezando una trayectoria y lo ves creciendo.
¿Qué es lo que más le hace desconectar de sus responsabilidades?El deporte. Ir al gimnasio me gusta bastante. Voy tres veces a la semana. Cacharrear con el ordenador o navegar en Internet y después tirarme al pasillo con mis hijos para jugar a la pelota.
¿Juega todos los días al cupón?
Todos los días. A veces se me olvida. Pero tenemos una Peña en el Consejo que nos ayuda a que no se nos olvide. Pero siempre que puedo, compro el cupón porque vivimos de esto.
¿Elige número?
No, lo elige el vendedor siempre. Tampoco soy obseso de los números aunque mi favorito es el siete.
¿Se imagina trabajando fuera de la ONCE?
Yo he trabajado siempre en la ONCE. Llevo 22 años y voy a cumplir 25 años en este mandato. Y creo que poca gente en España tiene la suerte de empezar y terminar su vida laboral en la misma empresa. Eso nos da idea de la estabilidad que ofrece la ONCE a sus trabajadores. Yo, personalmente no me veo, aunque la vida da muchas vueltas y quién sabe, a lo mejor alguna vez me anime a alguna aventura. Pero, sinceramente creo que me vida profesional terminará aquí.
Si pudiera sentarse por un día en la mesa del Consejo de Ministros, ¿qué decisión adoptaría?
Hombre, hay una para la Casa que sí que tomaría, que nos dejaran vender un sorteo extraordinario en Navidad, el 24 de diciembre, 50 millones de euros. Lo haría de inmediato. Y después, a nivel general, no lo sé, quizá, una cosa que a mí me rebela bastante, es cuando se construyen edificaciones no accesibles. Me rebela que, aunque cada día menos, se construya un hospital o un colegio y todavía no se piense en la accesibilidad. Y si estuviera en el Gobierno adoptaría alguna medida para que eso fuera imposible en España.
Usted tiene tres hijos. 2.500€ por nacimiento ¿es un cheque a ciegas?
Parece que el Estado apoya muy poco a la familia. Es un gesto positivo, pero insuficiente. Es un gesto que está bien, que no podemos despreciar, pero hay que irlo acompañado de otras medidas que hay que tomar, como la educación infantil de 0 a 3 años, que resulta tan caro. Es absolutamente necesario que entre dentro de la escolarización obligatoria y gratuita. Es un salto que habrá que dar. Y después abordar los niveles mejorar los niveles de conciliación de la vida laboral y personal. Ahí ayudaríamos bastante a las familias.
“MARIO LORETO HA INFLUIDO MUCHO EN MI VIDA”
¿Cuál es la persona que más ha influido en su vida?
A uno le influye mucho la familia. Mucho. Los amigos de la infancia, sobre todo los que te acompañan cuando tienes dificultades. Y ya más profesionalmente, un hombre que admiro y que quiero, que me ha ayudado y me ha orientado muchísimo, es el que ha sido hasta hace muy poco el presidente de UP. Llevamos juntos desde 1989, casi 20 años. Y sí, la verdad es que Mario Loreto ha influido mucho en mi vida.
La vicepresidencia segunda para Participación y Cultura Institucional ¿significa mayor participación de los afiliados en la vida de la ONCE?
Esta es la vicepresidencia de las personas. Queremos que esa cultura institucional haga que los trabajadores de la ONCE en general conozcan mejor lo que la institución hace. Y por lo tanto, la quieran más. Porque solamente lo que se conoce se valora y se quiere. Y después la participación de los afiliados. La ONCE no la pueden dirigir cuatro personas. Es muy importante que cada día un número mayor de afiliados de los más de 60.000 que tenemos, se sientan más protagonistas de la ONCE. Ese es el reto que tenemos en estos cuatro años. Por eso instrumentos como este Boletín Digital que se ha puesto en marcha en Andalucía van a servir para que los afiliados y trabajadores se conozcan más entre ellos. Que la ONCE se acerque a su colectivo de trabajadores y afiliados y a la vez que los afiliados y trabajadores se conozcan más entre ellos. Por ahí hay que ir y hay que desarrollar muchas acciones en esa línea y los Consejos Territoriales tienen un papel fundamental en ese sentido.
Una última palabra para los vendedores andaluces.
Sinceramente, creo que tenemos una plantilla de vendedores buena. El vendedor andaluz es un vendedor muy de calle, muy de buscarse siempre la clientela, de cuidarla bien. Y eso se nota. Ese servicio al cliente se nota. Y eso hace que las ventas de Andalucía siempre hayan tenido una cuota de mercado importante en España. Incluso en los momentos difíciles Andalucía ha estado por encima de la media nacional. Y esa bandera de servicio al cliente es algo que no podemos perder. Debemos ser capaces de mantener ese listón en Andalucía, atendiendo bien al vendedor para que él pueda atender bien a la gente.
L.G.